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ABC Y SUS LECTORES

«En el interesante artículo que publicó ABC el pasado día 22 de enero sobre la concesión del Toisón de Oro a Víctor García de la

Actualizado 31/01/2010 - 02:53:22
«En el interesante artículo que publicó ABC el pasado día 22 de enero sobre la concesión del Toisón de Oro a Víctor García de la Concha (director de la Real Academia Española) y a Javier Solana (primer alumno pilarista y primer militante socialista español que recibe esta alta distinción), se introduce una vez más la duda de las circunstancias en que Su Majestad el Rey recibió esta insigne orden. Los que tuvimos que tratar profesionalmente estos temas en su momento -comenta JOAQUÍN MARTÍNEZ-CORRECHER-, llegamos al convencimiento, consensuado con el primer Jefe de la Casa de S. M. el Rey, Marqués de Mondéjar, de que fue S. M. Don Alfonso XIII quien le concedió en 1938 el collar como primer Infante varón en la línea de sucesión a la Corona. Y así lo avalan dos circunstancias muy concretas: la anotación que figura en el «Libro de condecoraciones de S. M. el Rey», que custodia la Cancillería de las Órdenes del Ministerio de Asuntos Exteriores y la fotografía que se conservaba en el palacio de la S.O.M., en la Via dei Condotti, en Roma, tomada el 26 de enero de 1938 de la capilla de dicho palacio, donde se observa claramente el collar del toisón depositado en los faldones de la cuna de Don Juan Carlos, después de recibir las aguas bautismales de manos del secretario de Estado de Su Santidad, Eugenio Pacelli, elegido Papa Pío XII el año siguiente».
«Me ha sorprendido -comenta MANUEL GUERRA GÓMEZ- que el eminente científico Santiago Grisolía, en su Tercera «La superpoblación y la pobreza», publicado el 7 de enero, defienda el control demográfico y que se le atribuya a éste la pobreza y el cambio climático. Me ha sorprendido también que se apoye, entre otros, en «Aristóteles, que ya achacaba la pobreza a la reproducción incontrolada». Según un censo ordenado por Demetrio Falereo en vida de Aristóteles (s. IV a. C.), había en Atenas 21.000 ciudadanos en edad militar, entre los 18 y los 60 años; 10.000 metecos, en su mayoría inmigrantes, hombres libres pero sin los derechos políticos; y 400.000 esclavos, sin derechos políticos y sin libertad. En la Atenas actual residen dos millones de habitantes, no hay esclavos y todos viven con mayor bienestar que el mismo Aristóteles y, por descontado, que sus conciudadanos. Aunque el doctor Grisolía no aluda a ello, en la antigüedad causaba horror pensar en la posibilidad de que se adueñaran del mundo civilizado los estratos sociales subdesarrollados, los esclavos, como ahora se teme el mismo riesgo por obra de los países subdesarrollados. El doctor Grisolía advierte también al «ministro Corbacho, que recomienda un aumento de la natalidad en España, de que debiera conocer la obra de Barnet y releer a Malthus». Pero no indica que el descenso de la natalidad en España está reclamando la llegada de inmigrantes con todas sus consecuencias, entre ellas posiblemente el cambio pleno de la configuración socio-cultural de la sociedad española. Al menos a la larga, se sufren las consecuencias nefastas del egoísmo de eliminar el número de comensales en vez de distribuir mejor los alimentos en la mesa de la familia humana».
«El maestro Martín Ferrand -dice SANTIAGO TENA PAZ- habitualmente señala en sus columnas que vivimos en una partitocracia. En efecto es así. En España los votantes han de plegarse a los intereses de los partidos y no al revés, que sería lo sensato y lo deseable. El último ejemplo nos lo acaba de dar la reacción del PP con motivo de la decisión de la corporación municipal de Yebra de solicitar un almacén de residuos nucleares en su municipio. En un pueblo pequeño los habitantes conocen a su alcalde y a sus concejales mucho mejor que en una población grande; a su vez, los ediles saben de primera mano de las necesidades de sus conciudadanos, por ello la política es mucho más próxima al ciudadano. Es la forma más pura y más noble de democracia en la que el administrado trata de tú a tú con el gobernante que ha elegido y le exige que tome decisiones para solucionar los problemas que se planteen. Todo eso está muy bien salvo que atente contra los «intereses de partido». Entonces se llama a capítulo al alcalde de turno que ha prestado oídos a sus conciudadanos y se le dice que lo que interesa y quiere su pueblo pudiera entrar en contradicción con los hipotéticos intereses de la candidata a gobernar en la comunidad autónoma. España y los españoles no nos merecemos a esta clase política y queremos democracia, no partitocracia».
«En relación al artículo publicado por Edurne Uriarte sobre la «alta traición» del «caso Faisán» -asegura SILVIA VALDÉS ALCOCER-, me gustaría decir que la constatación de dicha traición me sume en una tristeza profunda. Como española siento la «alta traición» constante y palpable que se ha instalado a sus anchas en la vida pública y política, azuzada por un Gobierno débil y manipulador. Un gobierno dirigido por un «tipo» -así le denomino desde que calificó un atentado de ETA como accidente- que es incapaz de luchar por alguien que no sea él mismo. Dedicado a impulsar una España en la que todo y nada vale, en la que las represalias ante cualquier queja están a la orden del día, en la que las palabras y las buenas intenciones nunca estuvieron más vacías, en la que la lucha política impide cualquier progreso».
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