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CARTAS AL DIRECTOR

Actitudes y comportamientosConozco a Jesús Fernández de la Vega desde nuestros ya lejanos tiempos universitarios. En su amplia

Actualizado 27/11/2008 - 02:57:58
Actitudes y comportamientos
Conozco a Jesús Fernández de la Vega desde nuestros ya lejanos tiempos universitarios. En su amplia trayectoria profesional, primero como inspector de Trabajo, después en importantes y dilatadas responsabilidades en el ámbito empresarial, ha demostrado su buen hacer, sentido del deber y hombría de bien. Lo que ahora le ha ocurrido es injusto. Su digna decisión ha merecido el aprecio de la opinión pública. Pero nos debería hacer reflexionar. Porque no es bueno para un país convertir a la política en una lucha desalmada y cainita, que expulse de su seno a la justicia y a la verdad. Jesús Fernández de la Vega es víctima de unas actitudes y comportamientos indeseables que debemos desterrar de nuestra vida pública.
Eugenio Nasarre,
diputado a Cortes del Partido Popular
«La señora de la paz»
En relación con el artículo de la colaboradora de ABC Edurne Uriarte, «La señora de paz», en la que hace mención a la Tercera de ABC del pasado día 24 de noviembre, escrita por mí, indico lo siguiente:
Por parte de la señora Uriarte se incluye en la frase que se me atribuye la partícula gramatical «se» en la frase «y lo que realmente se espera de los participantes  en las operaciones de paz», cuando,  como recoge la Tercera de ABC del pasado 24.11.2008, firmada por mí, la frase es «y lo que espera realmente a los participantes en las operaciones de paz, tanto civiles como militares». La citada partícula hace cambiar el sentido de la frase, introduciéndose  una intencionalidad superior que no estaba implícita ni explícita en la original. El  artículo podría adaptarse a cualquier contingente de cualquier país participante en una operación de este tipo, y es meramente doctrinal.
Ricardo Martínez Isidoro,
general de División (Reserva)
El aborto
La ciencia avanza apoyándose en las evidencias que el hombre va descubriendo mediante la elaboración que su inteligencia hace de los hechos percibidos a través de sus sentidos. Negar la evidencia es una «ne-ciencia», que es de dónde proviene la palabra necio/necia. La ciencia hoy ha descubierto la evidencia que el óvulo femenino fecundado por el espermatozoide es ya una vida humana propia, con un código genético distinto al de la madre y el padre y que esa vida se desarrollará según un fin único, irrepetible, impreso en ese óvulo fecundado; la madre no lo puede cambiar; el padre no lo puede cambiar; sólo lo pueden matar. Esto hoy es una evidencia. Negarla es un necedad». Me comentaba esto, y otras cosas, un amigo mío psiquiatra que tiene su consulta llena de pacientes con graves trastornos como consecuencia de haber abortado. Desgraciadamente, abundan pues los necios en este país, que lleva masacrado a más de un millón de criaturas. Vendrán días en que se volverá a repetir el «juicio de Nuremberg» por semejante genocidio, sin paragón en toda la historia de la humanidad. No nos acostumbremos, padezcamos con ellos, no seamos necios, ya hay bastantes.
Santiago Mata López
Madrid
Calle para Santa Maravillas
Leo en Cartas al Director del día 21 de noviembre, escrita por Pedro del Riego, y me uno con entusiasmo a su iniciativa de rendirle homenaje a Santa Maravillas de Jesús y solicitar al alcalde de Madrid, a través de ABC, que tenga a bien dedicarle una calle a su nombre en esta capital.
Valores le sobran: es una santa madrileña, con el mérito añadido de que, siendo religiosa de clausura, supo aunar su vida contemplativa en la inquietud por los más necesitados a los que con su ayuda proporcionó vivienda y escuelas.
Espero de corazón se sumen todos los que conocen de cerca la trayectoria de la Santa Maravillas.
Gloria Díaz Navarro
Madrid
Los sueldos del CAC
En estos tiempos de crisis escucho a muchos políticos que se llenan la boca al hablar de austeridad en la Administración, pero en la práctica la ejercitan muy poco. Por ejemplo, me refiero a organismos públicos como el Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC). Sus diez consejeros se han puesto un sueldo de 115.000 euros anuales, más que el presidente del Gobierno. ¿Cómo es posible justificar estos elevadísimos salarios? ¿Es mayor la responsabilidad de un consejero del CAC que la del presidente del Gobierno? No me parece de recibo que los contribuyentes paguemos con nuestros impuestos sueldos escandalosos a unos pocos agraciados en organismos públicos como el CAC, que simplemente se reúnen de vez en cuando a votar lo que sus partidos políticos les dicen que voten.
Juan Sánchez Manrubia
Barcelona
La guerra en
el Congo
En muchos diarios nos informan, no todos los días, de una guerra sin precedentes por el genocidio: desde 1994, más de cinco millones de muertos en la República Democrática del Congo. Estas imágenes e informaciones nos conmueven, más aún cuando la FAO ha dicho en el Día Mundial de la Alimentación que la mayor guerra, la del hambre, ha aumentado y seguirá aumentando. En vísperas de las fiestas de Navidad, donde quizá nos olvidemos de los últimos de la Tierra, los hambrientos, hemos de decir no a esta guerra, que mata todos los días a 100.000 personas, 50.000 niños. Esto no se arregla con el 0,7 por ciento o con las galas televisivas de la FAO. Si los gobiernos internacionales, para salvar de la crisis a la banca, han aprobado unos créditos de 2,5 billones de euros, ¿no merecen más nuestros hermanos? Con estos hechos, ¿no demuestran nuestros políticos que no quieren acabar con esta gran guerra, que ya dura demasiados años?, ¿o es que quizá piensan que sobran o son «efectos colaterales» de la crisis económica?
Aunque los medios y nuestro consumo y despilfarro nos manipulen, no podemos callar indiferentes ante el dolor de tanta gente.
Rafael González Varas
Valladolid
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