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Comillas, el laboratorio del modernismo catalán

FRAN GARCÍABARCELONA. La capital catalana fue sin duda la piedra angular del modernismo, que irrumpió con gran éxito a finales del siglo XIX de la mano de artistas de la talla de Antoni Gaudí o Lluís

Actualizado 27/08/2007 - 03:08:00
ABC  El Capricho, de Antonio Gaudí, fue el encargo del indiano Antonio López tras su éxito en Barcelona
ABC El Capricho, de Antonio Gaudí, fue el encargo del indiano Antonio López tras su éxito en Barcelona
FRAN GARCÍA
BARCELONA. La capital catalana fue sin duda la piedra angular del modernismo, que irrumpió con gran éxito a finales del siglo XIX de la mano de artistas de la talla de Antoni Gaudí o Lluís Doménech i Montaner, por poner sólo un par de ejemplos. Lo que pocos saben es que lejos de la ciudad condal, en un pequeño pueblo de Cantabria, éstos y otros genios comenzaron a modelar un estilo que llegaría a todo su esplendor durante los siguientes años en la capital catalana.
Comillas es una de las joyas de la costa cantábrica y dispone de tesoros arquitectónicos que la hacen única. Muchos de los artistas modernistas catalanes más conocidos pasaron por allí incluso antes de realizar sus grandes obras en Barcelona, dejando su huella para siempre en estos parajes del norte de España.
El legado de Antonio López
Gran parte de lo que Comillas es se lo debe a Antonio López, un indiano que tras emigrar a América y fundar importantes empresas navales y tabacaleras en Barcelona volvió a su localidad natal a finales de s. XIX, donde realizó importantes inversiones. Gracias a su ayuda durante la guerra de Cuba, Alfonso XII le otorgó el título de Marqués de Comillas.
Invitado por Antonio López, el rey hizo de Comillas su lugar de veraneo en 1881 y 1882, lo que provocó que gran cantidad de nobles y adinerados se asentaran en la comarca y llevó una gran prosperidad a Comillas. Para albergar a la realeza y adecuar la villa a tan ilustres invitados, el Marqués impulsó la construcción de diferentes obras de envergadura, que se encargaron a artistas modernistas catalanes y se realizaron durante las dos décadas siguientes.
Primera en alumbrado eléctrico
Una curiosidad que pone de manifiesto la importancia que adquirió Comillas en aquella época es que fue la primera localidad de España en disponer de alumbrado público eléctrico.
Entre los muchos tesoros artísticos de Comillas, podemos destacar el Capricho de Gaudí, casa de veraneo del cuñado del Marqués diseñada por el creador de la Sagrada Familia; el Palacio de Sobrellano y la capilla Panteón de la familia López, construidos ambos por Joan Martorell; o la Universidad Pontificia, obra también de Martorell bajo la supervisión de Cristóbal Cascante (uno de los grandes artífices de muchas de las obras de la época) y completada posteriormente por Lluís Doménech i Montaner.
Este último edificio se está restaurando actualmente para albergar el Campus Comillas, que pretende convertirse en una institución de referencia internacional de la lengua y la cultura hispánica, además de un nuevo dinamizador de la región.
Más artistas modernistas
De todas formas, son muchas más las construcciones que se realizaron en la época y muchos más los artistas modernistas catalanes que dejaron su huella en Comillas: Josep Llimona, Agapit Vallmitjana, Joan Roig, Eduard Llorens... Todos ellos, bajo el mecenazgo del Marqués de Comillas y posteriormente de su hijo, hicieron de la localidad cántabra una de las cunas del modernismo.
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