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Carlos Rubio:«España corre el riesgo de dejar de ser el referente para el aprendizaje del español»

Brasil pide 210.000 profesores de español y China advierte de que no dan abasto ante miles de alumnos empeñados en aprender la lengua de Cervantes, ese filón de riqueza cultural y económica que, como clama el profesor Rubio en nombre de 30.000 preceptores de todo el mundo, se está desperdiciando

Actualizado 26/09/2004 - 12:17:23
El profesor Rubio ha enseñado en EE.UU., Corea, Irak y Japón. Autor de manuales y diccionarios, su última obra es «Kokinshu», traducción de una antología poética japonesa
El profesor Rubio ha enseñado en EE.UU., Corea, Irak y Japón. Autor de manuales y diccionarios, su última obra es «Kokinshu», traducción de una antología poética japonesa

Nuestro encuentro en la estación de Atocha, desde donde tomaría un tren de camino del Congreso de Profesores de Español como lengua extranjera celebrada esta semana en Sevilla, es la alegoría de la vida viajera de Carlos Rublo, profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha, que se ha pasado veinte años enseñando nuestro idioma por mundos remotos en un reencuentro permanente con la pasión por lo hispano. Desde la Universidad iraquí de Al-Mustansiriya a la de Tokio, en Japón, ha sido preceptor en Berkeley (EE.UU.), y en Seúl (Corea). «La curiosidad hacia otras culturas-dice- me ha llevado a conocer el mundo a través de la mejor forma que conozco y es la enseñanza del español»

-Qué curioso, que afuera aprender español sea un fenómeno de masas y que en España andemos anclados en párvulas reivindicaciones lingüísticas puramente domésticas.

-Claro que llama la atención lo que bien cita como fenómeno de masas comparado con esta guerra de enanos que tenemos en el país y que se libra por aspectos pequeños. Son cosas de la política y espero que, como todas las modas, pasen con el tiempo. Nos hace falta salir más porque, como decía Pío Baroja, los nacionalismos se curan viajando, viendo otros entornos culturales más amplios, y el español es un ejemplo elocuente de cómo una lengua de la pequeña Castilla es hoy la cuarta más hablada del mundo.

-De este uso político del idioma también hemos tenido buena ración con los candidatos Bush y Kerry haciendo sus pinitos en castellano para ganarse el voto hispano.

-Por supuesto, como aquel cura de Cataluña que daba la misa en catalán salvo a la hora de la colecta. O como la Hacienda española, cuyos formularios para aquella Comunidad a la hora de la recaudación, es lo único que ponen en la lengua de Josep Pla.

-¿Cuál es la importancia real del español en Estados Unidos?

-Formidable, y además estamos ante un fenómeno continuado desde hace treinta años. Ahora parece que es más evidente con los políticos afanados en decir palabritas en español, pero es con gran diferencia la primera lengua extranjera que se estudia en EE.UU. Además está el factor de la demografía con el incremento de la población hispanohablante, que no sabe inglés en gran parte, y que es un foco de atención política de primer orden para los dirigentes, que saben que tienen que contar con ese electorado. Y no olvide el factor geográfico de saberse que al sur está la gran masa de latinoamericanos a la que hay que vender cosas y que es fuente de materias primas.

-¿Al final el movimiento «english only» acabará venciendo y el vaticinado bilingüismo en EE.UU. se quedará en un sueño?

-Soy optimista y creo que no. La demografía está a favor del español en EE.UU., aunque hay que contar con el gran prestigio cultural del inglés. Me parece que lo del «english only» es una postura de miedo y represión, y le ocurrirá como a otras de este tipo, que tienden a perder a largo plazo.

-¿Cuál es el poder del español en internet?

-El poder es grande pero el potencial es muchísimo mayor. La prueba está en la proliferación de cursos de las nuevas tecnologías que se dan en España y en el extranjero y la asistencia masiva a ellos. Se percibe que son una herramienta fundamental en la enseñanza del español. El Instituto Cervantes tiene el aula virtual que es un instrumento muy valioso para los que están lejos. Los jóvenes cada vez ven más natural aprender a través de la pantalla y el profesor tiene que dar cursos para satisfacer esa creciente demanda.

-En Corea del Norte un centenar de alumnos de español, desafiando la falta crónica de medios, no se da por vencido, y Li Dong Ung, jefe del Departamento de Español de la Universidad de Pyongyang, después de 40 años de profesor de castellano, dice que no cuenta más que con libros de los años 60, y que si España no remedia la situación, defender el castellano será una cuestión heroica. ¿Ser profesor de español es una vocación de titanes?

-La falta de medios didácticos modernos y eficaces es uno de los grandes problemas, y aquí tendría que haber una actuación institucional dirigida y el Gobierno español debería propiciar con subvenciones el abaratamiento de costos editoriales y facilitar materiales buenos. Tampoco se ayuda a la asistencia a cursos, se desconocen estrategias e innovaciones tecnológicas... Por eso la Federación Internacional de Asociaciones de Profesores de Español (FIAPE) quiere ayudar a esa comunicación. FIAPE aglutina a 30.000 docentes a su vez asociados, cuyo perfil es el de un profesor de español en la enseñanza media de países extranjeros, y por tanto la de un «prescriptor» de opinión en la juventud de todo el mundo. También deberían fomentarse industrias de la lengua y hacer políticas lingüísticas eficaces y continuadas para que España no deje de ser el referente en el aprendizaje del español y no ocurra que un japonés prefiera ir a estudiar español a México.

-En Asia está de moda el español. Desde la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekín se ponía sobre la mesa a principios de año la necesidad imperiosa de profesorado. ¿Cómo se cubrirá tal demanda?

-La demanda en China va a crecer y el problema se va a acentuar. Hasta ahora ha habido muy pocos profesores nativos que quieran ir porque las condiciones no eran buenas, pero parece que van a mejorar. También sabemos que hay un gran porcentaje de chinos con un poder adquisitivo muy alto, lo que les permite poder venir a España a estudiar. Sin embargo, resulta que hay problemas con los visados, porque muchos chinos que solicitan venir aquí como estudiantes no pueden hacerlo ya que los consulados españoles se lo deniegan, al temer que vayan a ser inmigrantes ilegales. Cometemos el error de tratar a China como un país subdesarrollado y hay un porcentaje del 0,5, y esto es hablar de 50 millones de chinos, que puede gastar en un hijo 20.000 ó 30.000 euros al año. En cualquier caso, la exportación de profesores debería estar institucionalizada.

-¿Han detectado interés fuera de nuestras fronteras por aprender gallego, catalán o vasco? Se lo pregunto porque frente a la desidia que comentaba, el BNG llegó a plantear una proposición no de ley ante el Congreso en la que pedía al Gobierno que incluyera la enseñanza de estas lenguas en los centros educativos dependientes de la Administración española en el exterior.

-(Se ríe). Yo la verdad es que... Me causan cierta sonrisa estas propuestas y las entiendo dentro del contexto político de nuestro país, pero no sé... No las puedo tomar en serio. No he visto en mi deambular enseñando español por todos esos países tan remotos un interés destacable en estas lenguas aunque sí en sus culturales particulares.

-Otro frente que se alza ante ustedes es el de las malas traducciones. Por ejemplo, en un diccionario chino se lee «arma blanca» como «arma de color blanco».

-Soy traductor de japonés y trabajo con dos o tres editoriales y las traducciones que tenemos en España de ese idioma eran muchas indirectas, a través de otras lenguas, pero ahora va habiendo ya más personas que conocen estos idiomas, las cosas se hacen de otra manera y además la gente ya lo exige así. En la primera novela larga que se tradujo del inglés al japonés en 1872, el traductor, al no encontrar una palabra japonesa a la que estuviera asociada un código social de beso como manifestación de afecto similar al «kiss» inglés, empleó una expresión que en japonés quiere decir literalmente «lametazo». Debió de causar estupor en aquel tiempo, sobre todo porque no había películas para ver cómo se besaban los occidentales. Traducir palabras es fácil, pero traducir el concepto que hay detrás de la palabra es complicado cuando hay una ignorancia absoluta de la cultura que traducimos. Piense que muchos chinos que no tienen profesores aprenden el español con un diccionario, estudiando cada día tres páginas, de manera que en dos años saben 50.000 palabras, un método evidentemente disparatado.

-En el año del V centenario de «El Quijote» celebran su congreso bajo el lema «El español, lengua de futuro». ¿Cuáles serán las claves?

-Están precisamente en el título, que es apostar por una realidad que ya tiene mucho de presente y que va a ser indudable elemento de unión en el futuro, a lo que quiere colaborar FIAPE, que no existiría sin la ayuda del Instituto de Comercio Exterior (ICEX). En el nuevo orden económico y social, las industrias culturales y del ocio se han revelado como el gran yacimiento de oro del siglo XXI, lo que convierte al español en materia prima del futuro. De momento, contamos con la asistencia de 500 profesores de español de enseñanzas medias en el extranjero. Tenga presente que el español como segunda lengua extranjera domina en los sistemas educativos de Europa.

-¿Y cómo ofrece España el español a sus inmigrantes?

-Mal, porque siendo la lengua uno de los factores fundamentales de integración sociocultural no hay siquiera un profesorado especializado ni una política clara en ese sentido.

-Se piden profesores a mansalva, ¿y están dispuestos a pagarles bien?

-Por desgracia, no. El reconocimiento y la dignificación del profesor de español no se ha conseguido. Las autoridades tendrían que establecer baremos de retribución para un trabajo tan importante como es el de generar futuros embajadores de España y de lo español, creando economías secundarias en el aula.

-La verdad es que no se arredran ante nada. También dan cursos de español para sordomudos.

-A ninguna persona del mundo por incapacitada que esté se le puede negar el acceso a la lengua y a la cultura españolas, y dentro de esta filosofía hemos diseñado desde la Universidad de Castilla-La Mancha, y en colaboración con la Gallaudett University, de Washington, la única del mundo sólo para sordos, un curso cuyo objetivo era enseñar el LSE (Lenguaje de Signos del Español) a través de la interacción con la ciudad de Toledo. Y organizándolo me he dado cuenta de que los profesores de lengua somos por encima de todo maestros de cultura.

-¿Es fácil aprender español?

-Tiene fama de ser fácil de aprender y también de hablarlo mal.

-Y para un español ¿qué lengua presenta más resistencia?

-El inglés. El español pronuncia mejor el japonés que el inglés, en general, porque las fonéticas son similares. Otra lengua difícil puede ser el chino porque es atonal, aunque la gramática es muy sencilla. Hay cinco mil lenguas en el mundo y creo firmemente que aquella que cuesta más trabajo aprender es aquella en la que no tienes muchos amigos. La motivación es fundamental para aprender un idioma. Hace poco me decía una amiga alemana que el mejor diccionario para aprender alemán son unos ojos azules.
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