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La oposición a Hugo Chávez controlará los estados más ricos y las principales capitales

MANUEL M. CASCANTEENVIADO ESPECIALPara Manuel Rosales, alcalde electo de Maracaibo, «lo importante es que el mapa político de Venezuela ha comenzado a cambiar»CARACAS. Después de cualquier proceso

Actualizado 25/11/2008 - 08:30:08
El gobernador electo del Estado de Zulia, Pablo Pérez (izda.), y el alcalde electo de Maracaibo, Manuel Rosales (dcha.), celebrando en Maracaibo su triunfo / EFE
El gobernador electo del Estado de Zulia, Pablo Pérez (izda.), y el alcalde electo de Maracaibo, Manuel Rosales (dcha.), celebrando en Maracaibo su triunfo / EFE
Después de cualquier proceso electoral, vencedores y vencidos acostumbran a encontrar argumentos para apuntarse algún que otro tanto. Pero, tras las regionales y municipales de este domingo en Venezuela, tanto el presidente Hugo Chávez como sus opositores cuentan con argumentos sólidos para permitirse sacar pecho.
Chávez, porque sus candidatos triunfaron en 17 de los 22 Estados que renovaban a sus gobernadores, mejora las cifras del referéndum para la reforma constitucional, recupera cuatro de los cinco Estados que pasaron a manos de los disidentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y consigue que la dinastía familiar se perpetúe en su Barinas natal, después de que su hermano Adán logre heredar de su padre el bastón de mando.
La oposición, que controlaba desde 2004 sólo dos estados, Zulia y Nueva Esparta, mantiene éstos y añade otros tres: Carabobo, Miranda y Táchira. De este modo, en sus manos quedará la región más industrializada (Carabobo), la que alberga la riqueza petrolera (Zulia), el principal polo turístico (Nueva Esparta, al que corresponde la isla Margarita), la «aristocracia» andina (Táchira), el Estado con más habitantes (Miranda) y la capital del país (Caracas). Casi la mitad de los 28 millones de venezolanos serán regidos por los adversarios del Gobierno.
Gran Caracas
Los opositores también se hacen por primera vez en diez años con el Distrito Metropolitano (Gran Caracas, con cinco millones de habitantes) y con el consistorio de otras ciudades principales como Maracaibo (1.800.000 habitantes) o San Cristóbal. Valencia y Maracay, con más de un millón de habitantes y donde aún se escrutan las actas, podrían del mismo modo caer del lado opositor.
Además, el antichavismo se apunta cuatro de los cinco municipios caraqueños: El Hatillo, Chacao, Baruta y Sucre (este distrito, tradicional feudo revolucionario, alberga al barrio del Petare, uno de los más pobres y peligrosos del continente). Sólo Jorge Rodríguez, ex vicepresidente del Gobierno, allega para el PSUV la alcaldía del municipio Libertador (Distrito Capital, el centro de Caracas).

La derrota chavista fue singularmente sangrante en Miranda, estado que rodea la capital y engloba a cuatro de sus municipios (la superposición de administraciones en Caracas es algo disparatado), entre ellos el de Baruta. Su aún alcalde, Henrique Capriles, arrebató la gobernación a Diosdado Cabello, que fuera presidente interino de la República durante el golpe de Estado del 12 y 13 de abril de 2002 y está considerado como el delfín de Chávez. Capriles estuvo a punto de ser inhabilitadotras su proceso (y posterior absolución) por su presunta participación en el ataque a la embajada de Cuba en las horas de aquella fallida asonada.
Hugo Chávez defendió que el resultado de los comicios pavimenta el «camino al socialismo bolivariano de Venezuela: estamos viendo un mapa rojo, rojito», a pesar del revés en algunas regiones. «Los movimientos políticos -dijo- son así, como las guerras; un ejército que avanza y conquista veinte colinas, pero de repente pierde dos que había conquistado». Por el contrario, Manuel Rosales, gobernador del Zulia y ahora alcalde electo de su capital, Maracaibo, destacaba que «lo importante es que el mapa (político) de Venezuela ha comenzado a cambiar».
El presidente venezolano también subrayó que «la victoria es hoy de Venezuela: Se ratifica el camino democrático que el pueblo ha escogido», pues laselecciones «demostraron que aquí hay un sistema democrático y se respeta la decisión del pueblo. ¿Quién puede decir que hay una dictadura en Venezuela, que Chávez concentra aquí todo el poder? Eso es absolutamente falso».
El mandatario quiso «felicitar a los triunfadores de los partidos de oposición. Yo reconozco su victoria y les hago un llamado al más alto compromiso democrático. Ojalá gobiernen con honestidad, respeto al Gobierno y a las instituciones». Antonio Ledezma se impuso al oficialista Aristóbulo Istúriz (antiguo ministro de Educación) en la Alcaldía Mayor capitalina. Después de diez años de consistorios chavistas la ciudad está manga por hombro: invadida por la basura, atascada por el tráfico, amenazada por la delincuencia (en los atascos que provocaron las lluvias del pasado jueves se produjeron más de 250 asaltos a automovilistas) y con unas infraestructuras que se caen de viejas.
Alta participación
La nota más destacada de los comicios fue el alto compromiso político y la actitud cívica del electorado, con una participación superior al 65 por ciento del censo (en las regionales de 2004, sólo votó el 45 por ciento).
Esa avalancha de ciudadanos motivó que algunos colegios permanecieran abiertos hasta seis horas después del momento previsto para su cierre.
La legislación obliga a mantener en marcha el proceso mientras queden electores en las colas dispuestos a sufragar. Excepto algunas detenciones por violación de la ley electoral, apenas se registraron incidentes durante la jornada.
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