Cataluña

null

Hemeroteca > 25/09/2005 > 

«La iluminación de la Torre Agbar no tiene que ser como en Las Vegas»

Íntimo colaborador de Nouvel, con obra repartida en medio mundo, Kersalé es un artista de la luz. En Barcelona todavía trabaja en el diseño definitivo de la torre Agbar

Actualizado 25/09/2005 - 04:25:53

YANN KERSALÉ

Artista visual. Autor de la iluminación de la Torre Agbar

BARCELONA. Aunque su nombre apenas ha aparecido en los medios, Yann Kersalé (París, 1955) es uno de los responsables directos del impacto que ha causado la irrupción de la Torre Agbar en el cielo de Barcelona. Íntimo colaborador de Jean Nouvel, con quien ya trabajó en la impactante iluminación de la Ópera de Lyon, Kersalé se define como un artista de la luz. Mano a mano con el arquitecto francés, y en colaboración con la empresa catalana Lightled, Kersalé ha convertido el «obús» de Aguas de Barcelona en una linterna mágica, un fascinante faro en medio de la noche barcelonesa que se ha convertido ya en imagen-icono de la capital catalana. Después de iluminar los muelles de Cherburgo, el puerto de Saint-Nazaire o el Sony Centre de Berlín, Kersalé ha bautizado su trabajo en la Torre Agbar como «Diffraction», una «vaporosa nube de color que busca el efecto del «moire»».

La libertad creativa que define su obra choca sin embargo con las exigencias de las empresas que contratan su trabajo. En el caso de Agbar, por ejemplo, la empresa reclamaba una iluminación «más potente, y sólo durante un par o tres de días a la semana» -según explicaba ayer Jean Nouvel-, mientras que Kersalé y el arquitecto apuestan por algo «más sutil, que se ilumine a diario», en una gradación que sin estridencias refuerce los colores que ya tiene la torre a la luz del día. Los efectos, en cualquier caso, serán suaves, cambiando de fase de manera apenas percebtible, en ciclos de cinco minutos. Kersalé y Nouvel ya han hecho su propuesta.

-¿Cuál será su implicación en el día a día de la iluminación de la torre a partir de ahora?

-La composición final todavía está en fase de prueba, pero en toda caso no será un diseño fuerte. En los próximos meses, junto a Jean Nouvel, haremos una propuesta definitiva. Lo que hemos presentado a Agbar y al Ayuntamiento de Barcelona es una versión todavía provisional. La propuesta creativa quedará fijada en un soporte informático, con una misma base diaria, pero que será percibida de manera diferente dependiendo de la atmósfera, de las condiciones meteorológicas. El sistema ofrece miles de posibilidades, pero no es un juguete: esto no es Las Vegas de ninguna manera.

-¿Qué opinión le merece la manera con la que empresas e instituciones iluminan sus sedes?

-La verdad es que el aspecto de «alfombra amarilla» de muchas fachadas es realmente decepcionante. Yo mismo, cuando empecé, pensaba que las intervenciones con luz en el paisaje urbano era una manera nueva de descubrir el espacio público. Ahora, sin embargo, hay taluniformidad que creo que es necesaria una reflexión profunda, para que cada proyecto refleje la identidad de lo que ilumina. En ciudades como Barcelona y Madrid, por contra, percibo una sensibilidad y originalidad especial en este campo.

-¿En general, cuál es el grado de implicación de los arquitectos con los que trabaja en la iluminación de sus construcciones?

-Los que trabajan conmigo obviamente son sensibles a este aspecto. Con Nouvel, al que conozco desde hace más de 30 años, tenemos una fuerte connivencia estética y artística. Yo he tomado la opción de no ser un mero ingeniero lumínico, mi interés por la luz es fundamentalmente artístico.

TEXTO: ÀLEX GUBERN
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.