Cataluña

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Hemeroteca > 23/03/2001 > 

El modelo policial catalán, en la cuerda floja

El aumento de la inseguridad y la creación de patrullas ciudadanaspuso de manifiesto la falta de agentes de policía en las calles de Barcelona. El despliegue de los Mossos d´Esquadra, que finalizará en 2010,es una de las principales causas de este déficit de agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Urbana en Cataluña, según denuncian los sindicatos policiales.

Actualizado 23/03/2001 - 00:23:07
La presencia de agentes de policía en las calles es un elemento disuasorio de la delincuencia, aunque no el único para acabar con la actuación de grupos juveniles organizados y dedicados al tirón y al robo de los objetos personales de los transeúntes, especialmente de los turistas. La propia concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Barcelona, Carmen San Miguel, comprobó personalmente la impunidad con la que actúan estos delincuentes cuando fue atracada el pasado otoño en pleno distrito del Eixample.
La sensación de inseguridad ciudadana ha aumentado en los últimos años en las localidades del cinturón industrial de Barcelona, según las encuestas municipales. Los alcaldes metropolitanos denunciaron la falta de efectivos de la Policía Nacional ante el anunciado despliegue de los Mossos d´Esquadra en este territorio, pero silenciaron su política de reducción y congelación de la plantillas de la Guardia Urbana. Los primeros ediles tiraron pelotas fuera ya que no asumieron su parte de responsabilidad de este déficit policial.
La Junta de Seguridad de Cataluña acordó, entre otras cuestiones, a finales del año pasado que la policía autonómica patrullaría en 2005 por las calles de Barcelona, avanzando en dos años su despliegue en la capital catalana. Con esta decisión, el Gobierno y la Generalitat intentaron disipar los temores de los alcaldes de que los riesgos para la seguridad aumentan en un periodo de transición de modelo policial.
INSEGURIDAD LABORAL
Un portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP) aseguró que «nadie» sabe cual será el futuro profesional de los más de 4.000 agentes de la Policía Nacional que actualmente prestan servicio en Cataluña. El sindicalista señaló que la inseguridad laboral es una de las principales causas «del vacío policial que existe ahora en Cataluña». En su opinión, este problema «tiene muy difícil solución» porque el Ministerio del Interior «no invierte ni un duro» en mejorar las comisarías catalanas y porque muy pocos agentes desean venir a Cataluña por la elevada carestía de vida en esta comunidad. Una de cada tres plazas de la Policía Nacional está vacante en Cataluña.
El representante del SUP denunció también «la discriminación» salarial de los policías nacionales, que cobran unas 165.000 pesetas de sueldo base; mientras los policías autonómicos reciben una mensualidad de 210.000 pesetas sin ningún tipo de complementos. Los agentes de la Guardia Urbana de Barcelona superan los ingresos de la policía de la Generalitat. El sindicalista mostró sus dudas sobre la eficacia del actual modelo policial catalán porque «ni los políticos saben cual es el más adecuado para Cataluña porque lo están haciendo sobre la marcha».
El portavoz de Unió de Policia de Catalunya (UPC), sindicato mayoritario en los Mossos d´Esquadra, aseguró también que «no existe» un modelo policial catalán porque «lo van adaptado a medida de las necesidades» del despliegue de la policía autonómica. Además, señaló que no están definidas ni limitadas las responsabilidades de cada cuerpo lo que provoca problemas competenciales en el territorio ya que existen problemas de coordinación como se demostró recientemente en Lleida. Los Mossos tuvieron que desplazar a sus artificieros desde Barcelona cuando los «tedax» de la Guardia Civil estaban a diez minutos del lugar donde colocaron un artefacto explosivo.
El representante de la UPC denunció que la policía autonómica se ve obligada a una continua redistribución en el territorio y a realizar más horas de servicio de su jornada normal por falta de agentes de la policía de la Generalitat. «El despliegue se carga en la espalda de los agentes porque va a una velocidad superior al incremento de la plantilla de los Mossos», señaló. Cada año salen de la academia entre 700 y 800 agentes. En la actualidad hay 6.100 mossos y al final del despliegue, previsto para el año 2010, habrá entre 12.000 y 15.000 policías autonómicos.
EL MODELO VASCO
La UPC reclama «un pacto político» que defina las competencias de la Guardia Urbana y de los Mossos d´Esquadra que, a su juicio, debería basarse en el modelo de la policía integral del País Vasco. Este sistema otorga a la Ertzaintza todas las competencias de seguridad y deja en un segundo plano a la policía local.
El delegado de CC.OO. de la Guardia Urbana de Barcelona, Josep García, rechaza tajantemente este modelo y apuesta por «la unificación» de todos los Cuerpos bajo «un solo uniforme con funciones diferentes» con el fin de mejorar la seguridad ciudadana, como pasa en Alemania. En el modelo alemán, el 90 por ciento de los agentes de policía dependen del alcalde y el 10 por ciento restante del Gobierno.
García asegura que «es imposible seguir sin un modelo real» y coincide con sus compañeros sindicalistas en que el despliegue ha generado un vacío policial en Cataluña y, especialmente, en el área metropolitana de Barcelona. El urbano afirma que el problema de este déficit policial es una cuestión política porque «nadie quiere dejar el control en manos de otra institución».
El sindicalista acusa al Ayuntamiento de la falta de urbanos en las calles de Barcelona por su política de congelación y reducción de la plantilla de la Guardia Urbana. García asegura que con una mayor presencia policial «los delincuentes no actuarían con tanta impunidad» y los conductores respetarían más las normas de tráfico, lo que ayudaría a mejorar la circulación.
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