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Anna Caballé: «La mayor creación literaria de Francisco Umbral es él mismo»

Actualizado 23/01/2004 - 00:20:47
«Siempre ha querido llamar la atención y atrajo la mía». Así habla Anna Caballé autora de «Francisco Umbral. El frío de una vida» (Espasa), obra que según la profesora titular de Literatura española e hispanoamericana de la Universidad de Barcelona, construye por vez primera la trayectoria literaria del escritor.  al que presenta como «el de más talento literario en el panorama español contemporáneo». El libro nació porque Caballé se declara fascinada desde siempre por «la pulsión por el nombre y el espacio autobiográfico que ha generado la obra umbraliana hasta convertirse en el eje de su escritura.Tiene una necesidad tan obsesiva de reflejarse en la escritura que no ha creado un solo personaje memorable o una intriga cerrada. Su mayor creación literaria es él. Admite que publica unas páginas con material sensible, pero no acepta que sean amarillistas o escandalosas. «En España no hay costumbre de decir las cosas con la franqueza que un ensayo de interpretación biográfica exige», arguye.

«Narcisos de tinta»

El interés por la literatura autobiográfica en lengua castellana le viene de lejos a Caballé, (publicó  «Narcisos de tinta» en 1995). ¿Cómo puede extrañar su atención por el autor de «Mortal y rosa» si, en su opinión, es el narciso de tinta por excelencia, alguien que tiene «una fuerte dependencia de su imagen». Claro que hay algo que la profesora, crítica literaria de ABC, destaca y que, en principio, puede antojarse contradictorio: «Ha escrito muchísimo de sí mismo, pero lo ignoramos todo». A salvar esta situación real pero anómala está destinado el trabajo de Caballé. Su decisión tuvo dos raíces; por una lado, la publicación de «La forja de un ladrón», título que le valió el II premio Fernando Lara en 1997, y que a la estudiosa se le antojó una demostración de «una escritura en decadencia, manierista y repetiva de sus fijaciones temáticas». (No deja de apuntar Anna que Umbral toca los mismos temas «incansablemente»). Un año después de este galardón, en la revista de la Universidad de Estudios Biográficos, de la Universidad de Barcelona, de la que Caballé es responsable, se planteó abordar el tema de la autoficción en la literatura reciente. Se pensó en Francisco Umbral, quien atendió a Anna con «generosidad absoluta». Claro que todo fue bien «hasta que comprendió, evoca la profesora, que yo iba a las raíces de los porqués». Anna, tras la publicación de su primer artículo en el Boletín de la Unidad de Estudios Biográficos» (sep, 1999), comprobó cómo el escritor termina con su buena relación con ella.
  Cuenta Anna que Umbral le dirigió una carta, le dio permiso para usarla,en la que afirmaba que «la familia de su padre es plural, numerosa, presente en la vida madrileña, hermanas, hermanos, sobrinos..., personas que dejan claro que no tienen por qué salir en paños menores en un libro, ni explicar a los pequeños de la familia cómo fueron las cosas». Están dispuestos a recurrir judicialmente. De ahí que no haya dicho nunca la verdad, (poco interesante), y haya empleado claves poéticas.
-Muchas personalidades han asumido su condición de hijos de de madre soltera. Willy Brandt puso el nombre de la suya «junto a las estrellas». ¿Por qué juega Umbral a esconder su lugar de nacimiento (Madrid), su edad (1932)?... Es alguien que toca temas ajenos con osadía.
-Cuando le dieron el Cervantes no se sabía su segundo apellido. Ocultar cuando se es muy joven puede ser lógico, pero cuando se está en la vida pública de modo brillante y en la España actual... Con sus tabúes ha alimentado los enigmas. Un crítico literario tiene que entender esto o no entiende la obra del autor.  
-¿Cómo lo ha estudiado usted?
-Quisiera, y no es una justificación, que Umbral comprendiera que mi trabajo no es provocación ni ofensa. Él es un sujeto de estudio y me interesa su obra y los motivos que la sustentan. Es un hecho que su literatura se mueve entre la confesión y el encubrimiento, algo que también emplea en política.
-¿Cómo definiría su obra?
-Es una inmensa elipsis con trallazos de sinceridad brutal. Al ahondar en pozos interiores lo hace mejor que nadie, pero al final la confesión se corta. El único mundo que le interesa es el suyo, porque hay un nudo gordiano nunca resuelto. A los 72 años puede asegurar que su palabra está por decir.
-¿Es hombre vanidoso?
-La vanidad en él es una necesidad vinculada a su propia identidad. Su narcisismo es trascendente.
  Declara Caballé que su libro quiere romper el círculo vicioso que existe en torno a la figura del autor de «El Giocondo», los que le alaban sistemáticamente y los que le ignoran o detestan. Admite que no ha escrito una hagiografía al estilo del XIX y defiende que hoy la biografía es un ejercicio de reflexión sobre una vida. «No podemos fundamentar nuestra cultura en tabúes. Reflexionar sobre la vida pública y privada de las personas es algo que hacen todas las culturas. Los cotilleos sólo generan ambientes muy turbios.explica.
-¿Cómo definiría a Umbral como ser humano?
-Como un hombre que sufre.
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