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En peligro la caza de focas en Canadá

Actualizado 21/03/2006 - 17:58:23
El Gobierno canadiense tiene previsto anunciar la apertura de la temporada de caza de focas en el golfo de San Lorenzo, que peligra por la aparente escasez de animales y la falta de hielo.
Las miles de focas que debían descansar en los hielos flotantes de la entrada del golfo no han aparecido este año y las organizaciones de defensa de derechos animales se temen lo peor.
En las próximas horas el Ministerio de Pesca canadiense debería anunciar la apertura de la temporada de caza de focas, que este año tiene como límite la muerte de 325.000 animales para el sector comercial y otros 10.000 para los aborígenes canadienses.
El anuncio ya se ha retrasado en comparación con otros años. Desde hace días, las embarcaciones de los pescadores están listas para partir hacia las aguas que rodean las islas Magdalena, en el centro de la entrada del golfo, y donde habitualmente se concentra la principal manada de focas arpa.
Mientras, organizaciones de defensoras de los animales también esperan en la pintoresca ciudad de Charlottetown a que el Ministerio de Pesca abra la veda para observar la caza que grupos como la Sociedad Protectora de Animales de Estados Unidos (HSUS) o el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW) califican de cruel.
Pero de momento todo está en el aire ante la escasez de animales avistados por los funcionarios del Ministerio de Pesca y las organizaciones de protección animal.
"De momento sólo hemos visto unas pocas miles de focas, 10.000 máximo", explica a EFE Rebecca Aldworth, portavoz de HSUS y la responsable de la controvertida visita a los hielos del Golfo que hace dos semanas protagonizaron el ex Beatle Paul McCartney y su esposa, Heather Mills, para protestar contra la caza de focas.
Normalmente, los témpanos flotantes alrededor de las islas Magdalena deberían ser el hogar de centenares de miles de focas, muchas de ellas, cachorros de dos a tres semanas de edad. "Este año el hielo se ha formado tarde -explica Aldworth mientras observa en la pantalla de su ordenador la última información sobre los hielos flotantes en las aguas del Golfo- lo que hace que en muchos puntos la costra helada sea muy delgada".
Para Aldworth, organizaciones ecologistas y muchos científicos, las moderadas temperaturas que este año ha disfrutado Canadá durante el invierno son consecuencia del calentamiento global lo que ha hecho que las aguas de la costa atlántica no se congelasen como normalmente sucede cada año.
"Estamos muy preocupados del impacto que las condiciones del hielo tendrá sobre la población de focas", dijo Aldworth.
La escasez de hielo o la debilidad de la capa de témpanos aumenta la mortalidad entre los cachorros de foca. Sin hielo, las hembras alumbran en el agua y las crías no son capaces de nadar por si solas hasta que alcanzan las dos semanas de edad.
Sobre una costra débil de hielo, muchos animales jóvenes mueren aplastados entre los bloques móviles. "Podría ser simplemente un año extraño o que la manada se encuentra en otra zona del Golfo y todavía no ha sido avistada pero creemos que es prueba que este año hay menos cachorros de foca", añadió Aldworth.
El gobierno canadiense ha cifrado en cerca de 6 millones de ejemplares el número de focas arpa en las costas atlántica del país, lo que considera un número apropiado para permitir por cuarto año consecutivo la caza de número cercanos a las 300.000 focas.
El ministro de Pesca canadiense, Loyola Hearn, señaló la semana pasada que la decisión de Ottawa de mantener, e incluso elevar ligeramente, la cuota de animales que pueden ser cazados es adecuada.
"Creemos que hemos alcanzado un equilibrio apropiado entre las preocupaciones conservacionistas y económicas. La caza de focas es humana y sostenible y es una actividad importante para pescadores y comunidades en la región atlántica de Canadá y Québec", explicó Hearn a un grupo de periodistas.
HSUS e IFAW, los dos principales grupos opuestos a la caza, niegan que las autoridades canadienses gestionen una caza "sostenible".
"Es la mayor matanza de mamíferos marinos del planeta. Y nuestras observaciones han documentado que es de una crueldad extrema", explicó Aldworth.
Por su parte, Olivier Bonnet, director de IFAW en Canadá, afirmó que la cifra de caza permitida por Ottawa "es increíble", con todos los riesgos a los que se enfrenta este año la población de focas arpa.
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