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El fantasma de la guerra vuelve a despertar en Kosovo con la quema de iglesias y mezquitas

La disculpa para desencadenar los ataques ha sido la muerte de tres niños ahogados en un río cuando huían de un grupo de serbios que les perseguían

Actualizado 19/03/2004 - 13:34:22
Un kosovo-albanés se enfrenta a las tropas de la OTAN en Prístina. AP
Un kosovo-albanés se enfrenta a las tropas de la OTAN en Prístina. AP

LIUBLIANA: Se agrava la situación en Kosovo después de los enfrentamientos que se desataron el miércoles en diversos lugares de la región entre la población albanesa y la minoría serbia. Cifras reveladas ayer por la ONU en Prístina, hablaban de 22 muertos y más de 600 heridos en ambos bandos.

Fueron quemadas iglesias ortodoxas en Kosovo y mezquitas en Serbia, mientras la OTAN decide reforzar sus unidades con tropas británica y unidades trasladadas de Bosnia-Herzegovina.

Empezados el miércoles en la ciudad de Kosovka Mitrovica, norte de Kosovo, los enfrentamientos continuaron durante la noche y el día de ayer en diversas localidades de la región. Grupos de manifestantes albaneses, algunos armados con fusiles automáticos y bombas de mano, atacaron zonas urbanas y pueblos habitados por civiles serbios, quemando sus casas y obligando a la población a huir. También fueron blancos los monasterios y las iglesias ortodoxas serbias, las comisarias de la Policía de la ONU y fueron incendiados un número aún no precisado de vehículos de la misión internacional.

También fueron quemados en Prístina y otros lugares los locales comerciales y bares a donde acuden los miembros de la OTAN y de la ONU.

Por la mañana, continuaron los ataques, esta vez incendiando la iglesia de San Sava, en la parte sur de la ciudad de Kosovska Mitrovica, mientras otros miles de albaneses que pretendían entrar en el norte de la ciudad, donde está la población serbia, eran mantenidos a raya por unidades de interposición de la OTAN (KFOR).

En la localidad de Obilica, en las inmediaciones de la ciudad de Prístina, los albaneses dieron fuego a una decena de casas de serbios y a la iglesia del lugar. La Policía de la ONU y unidades de la OTAN lograron evacuar de esta zona a la población serbia. No así a los civiles que viven en pueblos del interior de Kosovo y de quienes no se tienen noticias, por ello se teme que el número de víctimas pueda ser mucho mayor a las cifras indicadas más arriba.

Por la tarde, los albaneses organizaron masivas manifestaciones de protesta en Prístina y Pec por la muerte de un antiguo miembro de la guerrilla albanesa, víctima de los enfrentamientos del miércoles con la Policía de la ONU. La situación en Prístina era de extrema tensión y permanecía cerrado el aeropuerto a los vuelos civiles. Macedonia ha cerrado su frontera con Kosovo.

Máxima alerta

El comandante de KFOR, el general alemán Holger Kammerhoff, ordenó ayer a sus tropas hacer uso de la fuerza para contener la marea albanesa, mientras las fuerzas de seguridad serbias situadas en la frontera administrativa con Kosovo se encontraban en estado de máxima alerta.

La OTAN decidió ayer reforzar sus tropas en Kosovo enviando 350 soldados. Se trata de militares norteamericanos e italianos destacados en Bosnia-Herzegovina. Otros 750 soldados británicos deben llegar a Kosovo en los próximos días, según informó el Ministerio de Defensa en Londres.

En este momento, en Kosovo la OTAN tiene 18.500 soldados para controlar dos millones de albaneses.

Estos incidentes son los más graves registrados desde 1999, cuando Kosovo fue puesto bajo el control militar de la OTAN con una administración civil de la ONU. La dinámica de los disturbios indica que no se trató de una reacción espontánea de los albaneses, sino que fue organizada por grupos paramilitares independentistas no identificados, que han aprovechado la oportunidad para acabar la «limpieza étnica» contra la minoría serbia de Kosovo.

Tres niños ahogados

Como disculpa para desencadenar los ataques contra la población serbia se ha esgrimido la muerte de tres niños ahogados en el río Ibar, que divide en dos la ciudad de K. Mitrovica, supuestamente cuando huían de un grupo de serbios que los perseguían.

El portavoz de la misión de la ONU (Unmik), Derek Chappell, declaró ayer que «está claro que los actos de violencia en curso han sido planificados con antelación». En este contexto resultan sospechosos los tres mayores partidos políticos albanokosovares, que ayer en el Parlamento de Prístina expresaron su «opinión unánime» de que la única solución para detener la actual ola de violencia es proclamar la independencia de Kosovo.
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