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Canales: un chaval que vale millones, pero que todavía tiene paga

Quienes conocen a Sergio Canales dicen cariñosamente que, cuando llega a su casa, es como «un elefante en una cacharrería». Y eso, más o menos, es lo que ha pasado desde que el pasado 9 de enero, el

Actualizado 18/01/2010 - 18:19:21
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Quienes conocen a Sergio Canales dicen cariñosamente que, cuando llega a su casa, es como «un elefante en una cacharrería». Y eso, más o menos, es lo que ha pasado desde que el pasado 9 de enero, el cántabro batiera al Sevilla con dos fantásticos goles.

Nada más acabar el partido del Sánchez Pizjuan, su vida despertó el interés de los mejores equipos del país. Al margen del terremoto que ha monopolizado las portadas de todos los diarios deportivos, el joven futbolista se ha convertido en todo un fenómeno social. Hasta el programa que presenta Anne Igartiburu en TVE, 'Corazón de invierno', ha dedicado varios minutos al racinguista y una página gay le ha nombrado 'el jugador más sexy' del momento. Sus padres, Ángel y Clara, su hermano Miguel de 15 años, sus amigos y el Racing son los cuatro pilares que estos días le protegen y le ayudan a que fuera del terreno de juego no despegue los pies del suelo.
Sergio empieza el día saltando de la cama como un resorte. Cuando duerme en casa no le cuesta madrugar porque suele acostarse pronto. En las concentraciones le es más complicado conciliar el sueño y por las mañanas es de los que pide al despertador cinco minutos más.
Su habitación, como la de otros adolescentes, suele ser una 'leonera', lo que contrasta con el orden exhaustivo con el que se toma todo lo que tiene que ver con el fútbol. Su cuarto es el típico de un chico de su edad, aunque tiene televisión, un ordenador y la Play Station 2, con la que juega durante horas. Las estanterías están llenas de trofeos y las paredes de imágenes en las que aparece junto a jugadores de las selecciones sub-17, sub-18 y sub-19. De la absoluta siempre se ha fijado en el juego de Xavi y Cesc Fábregas, y también ha elogiado el trabajo en el campo del argentino Pablo Aimar pero, de ellos, ni rastro entre sus cosas.
En su dormitorio también tiene muchas fotos con sus amigos, pero destaca especialmente una de su abuelo Miguel Canales, que también fue jugador del Racing. Su familia dice que, si viviera, estaría disfrutando como el que más de todo lo que le está ocurriendo a Sergio. De hecho, en su día, le prohibieron escuchar los partidos por la radio porque le daban taquicardias.
El joven futbolista adora a su abuela Gela (Ángeles Soldevilla) y sus amigos dicen que «siempre está muy pendiente de ella y que le gusta mucho ir a comer a su casa porque es una mujer encantadora. Todos la tenemos mucho cariño». Gela es una mujer de 87 años y, a menudo, sale a tomar café para echar un vistazo a los periódicos. Está muy orgullosa de su nieto y esta semana ha comprado todos los diarios en los que el niño ha sido portada.
Desayuna frutas y cereales
Sergio no sale de casa sin disfrutar de un buen desayuno a base de frutas, cereales con leche y pan tostado. Es muy estricto y tiene mucha fuerza de voluntad, así que es capaz de mirar hacia otro lado cuando ve una pieza de bollería o un dulce. Desde primera hora habla por los codos y el buen humor es su estado anímico habitual. El que fuera su tutor en el colegio, Agustín Riveiro, apunta que «sus comentarios en 'petit comité' estaban siempre llenos de humor fino», y esto es algo en lo que coinciden los que le tratan, sobre todo sus amigos Josemi Gómez, Manuel Trueba, Toño Docal y Toñín Alberdi, a los que no duda en llamar cada vez que tiene cinco minutos libres. Canales es de los que suele tener el móvil a mano, incluso para conectarse a Internet. Está enganchado a las redes sociales, pero no es un usuario de los que se pierde por añadir comentarios, colgar fotos y buscar amigos.
Su padre, Ángel Canales, ejerce de representante y su madre, Clara Madrazo, se preocupa de que compagine el fútbol con los estudios. Desde pequeño fue a Los Agustinos, donde recuerdan que se le daban muy bien las Matemáticas y la Economía y que, además, sacaba muy buenas notas en Educación Física. Cada año, el colegio edita un libro con fotos, textos de los alumnos y de los profesores, y las orlas de cada curso. Estos días son muchos los compañeros que hojean sus páginas buscando a la joven estrella y que, por los pasillos, preguntan a su hermano Miguel, que sigue estudiando allí. Esta semana, la centralita del centro no ha dejado de sonar. Decenas de medios de comunicación han llamado allí interesados en saber de dónde había salido semejante centrocampista.
En 2005, cuando Sergio estaba en Primero de ESO, unas chicas de su clase le sacaron parecido con Nick Carter, uno de los cantantes del grupo estadounidense 'Backstreet Boys', y en el círculo más cercano a su familia le llamaban Macaulay Culkin, porque decían que era igual que el niño de 'Solo en casa'. Una de las anécdotas que recuerda su tutor es que «sus compañeros de la liga interna le pidieron que jugase con ellos, pero él no podía hacerlo porque el club se lo tenía prohibido. Aun así venía a verles y a animarles. Eso dice mucho de él».
Marián, su profesora particular
Cuando estaba en primero de Bachillerato se dieron cuenta de que era imposible compaginar el colegio con las concentraciones y los entrenamientos. Y ahí jugó un papel muy importante su tutor y su madre, una mujer que entiende y disfruta mucho con todo lo que está viviendo su hijo, pero que quiere que siga estudiando. Riveiro recuerda que, cuando los padres del futbolista fueron a hablar con él para buscar una solución a su falta de asistencia, «les vi con los pies en la tierra, sin echar las campanas al vuelo. Era muy difícil compaginar los estudios con su carrera deportiva. Yo tenía claro que era un 'crack' en el campo y sabía que iba a llegar muy alto».
Canales: un chaval que vale millones, pero que todavía tiene paga
Así que decidieron que lo mejor era que hiciera segundo de Bachiller a distancia. Contactaron con Marián, una profesora que empezó a dar clases particulares a Sergio en casa y que le ayuda a prepararse los exámenes. El pasado diciembre tuvo los del primer trimestre y no le salieron muy allá, porque cuando empezó a coger ritmo con varias asignaturas, llegó el partido contra el Real Madrid -en el que le anularon un gol y el Racing perdió 1-0-, y con la selección sub-19 en Valencia.
Pero él quiere seguir estudiando. Siempre ha dicho que, cuando termine, le gustaría ir a la universidad y hacer Fisioterapia o LADE (licenciatura de Empresariales). Precisamente cursando estudios superiores están cuatro de sus mejores amigos: Josemi, Manuel, Toño y Toñín. Se conocen desde que eran pequeños y definen a Sergio como «un chico alegre», «siempre de buen humor», y «muy amigo de sus amigos». El grupo suele quedar por Valdenoja, por el Parque de Mesones o en la Real Sociedad de Tenis. Precisamente allí comieron los cinco el pasado 24 de diciembre, como suelen hacer todos los años. Cuando están juntos les gusta mucho ir al cine. Sergio nunca come palomitas ni chucherías, suele elegir películas de humor y siempre huye de las de miedo. La última que ha visto ha sido 'Avatar', de James Cameron, y le ha encantado.
Aborrece las algas
Otra de las cosas que le gusta hacer con sus amigos es ir a la playa, concretamente quedan en la Segunda del Sardinero. Explican que el futbolista no es de los que se mete en el mar si el agua está un poco fría, y si hay algas, ni se acerca a la orilla. «Le dan muchísimo asco». Y sobre la música que escucha recuerdan que «le gusta un poco de todo, sobre todo Estopa, el 'reggaeton' y el 'house'», aunque también hay quien le ha pillado poniendo temas de Camarón de la Isla.
En el grupo, la presencia de Sergio es fundamental porque es de los que hace que reine el buen humor. De todos fue el primero en tener coche y destacan que «es humilde hasta para eso». Podría tener un modelo de lujo, propio de alguien que tiene una nómina de vértigo, pero ahí entraron en juego sus padres que le dijeron que un chico de 18 años con el carné recién sacado tenía que tener «un coche normalito». Así que se compró un Peugeot 207, que es con el que se le ve llegar a los entrenamientos y aparcar al lado del Porsche de Óscar Serrano.
Tiene novia desde hace dos años. Sus amigos dicen que una chica guapísima que le cuida mucho y que siempre está pendiente de él. A Sergio le ven muy centrado y, como si fuera algo de otro mundo, apuntan que «hasta la saca a cenar». También dicen que es muy reservado y no les cuenta los entresijos de su relación, pero reconocen que «es de los que le pega tener un detalle con su chica por San Valentín». Ella le compró recientemente un hámster al que han llamado 'Bigotillo'.
Dentro de un mes, el 16 de febrero, Sergio cumplirá 19 años, y sus amigos todavía no saben qué regalarle: «Como tiene de todo, probablemente le cojamos algo de ropa...». No es caprichoso con las marcas y últimamente, por ejemplo, le ha dado por ponerse mucho una visera negra. Como buen Acuario es muy generoso con todo el que le rodea y no duda en invitar a sus amigos cuando se da la ocasión. «Siempre toma Coca Cola light, y si vamos a comer, suele pedir ensalada de pollo o algo de pasta», comenta Josemi Gómez, a lo que Manuel Trueba apunta que «no le gustan nada las hamburguesas, así que nunca podemos ir con él ni al Burger ni al McDonalds».
Sus «Reyes Magos»
El que fuera su tutor, el padre Agustín, cree que en algún momento Sergio Canales «marcará un gol a la solidaridad. Estoy convencido de que, cuando pueda, tendrá un gesto solidario con los que más lo necesitan. Su familia es muy sensible y tiene una gran sentido cristiano». Las pasadas Navidades, pese a tener que entrenar y jugar varios partidos, sacó tiempo para 'encargar' los 'Reyes' de los suyos. A su padre le regaló un jersey, a su madre un neceser de jabones y a su hermano Miguel, una gorra.
Otro de los puntos de encuentro del grupo de amigos de Sergio es en su propia casa. Allí se juntan para jugar a la Play Station 2, una de las debilidades de la estrella. Este año, los Reyes Magos le han traído el 'PRO 10', uno de los simuladores de fútbol más vendidos. Su compañero Edu Bedia dice que Canales siempre escoge a los equipos grandes, ya sea el Madrid o el Barça, y que no suele decantarse por los modestos. Se conocen bastante bien, sobre todo desde que comparten habitación durante las concentraciones, por lo que se han ganado el mote de los 'Zipi y Zape' del Racing. Bedia reconoce que Sergio es muy competitivo y que le gusta ganar hasta al parchís, y eso mismo le pasa con las cartas. Durante las jornadas de hotel, Canales puede pasarse horas divirtiéndose con las partidas de naipes.
Cuando llega la noche, Sergio cae rendido. Apenas ve la televisión, sólo alguna serie puntual, y se mete pronto en la cama. Siempre ha soñado con jugar en un gran equipo, aunque estos días diga que está contento en el Racing. Cuando sólo tenía doce años el Barcelona ya llamó a su puerta pero no se fue. Las cosas ahora son distintas, pero lo que realmente le importa es que los suyos estén orgullosos de él. Eso es lo que les dice. Sergio Canales ya es una estrella y vale millones, pero sigue teniendo paga, como cualquier chico de 18 años.
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