Domingos

null

Hemeroteca > 16/03/2008 > 

Cary Grant se quedó sin verlo

Hay película de «Retorno a Brideshead» (se estrenará en verano). Emma Thomson hace de Claire Bloom, o sea, de la católica Lady Marchmain. También hay «remake» de «Mujeres», la cinta de George Cukor

Actualizado 16/03/2008 - 10:43:18
Hay película de «Retorno a Brideshead» (se estrenará en verano). Emma Thomson hace de Claire Bloom, o sea, de la católica Lady Marchmain. También hay «remake» de «Mujeres», la cinta de George Cukor. En lugar de Joan Crawford, Rosalind Russell y Norma Shearer (que se aborrecían y volvieron tarumba al director durante el rodaje), tendremos a Annette Bening, Candice Bergen o Meg Ryan y de directora, a Diane English, la escritora y productora de «Murphy Brown». Ambas me apetecen, aunque luego acabe quedándome con las producciones originales. O no, ya veremos. Pero lo de «Sensación de vivir», no sé. A veces creo que debería haber una policía de las reposiciones, los «remakes», las adaptaciones, las reuniones o las versiones. Lo que se ha anunciado no es propiamente una secuela (o un «spin off»), eso lo fue la muy superior «Melrose Place». Parece que va a ser la versión del siglo XXI de «Sensación de vivir». Con otra gente. ¿Hay alguna necesidad? Bueno, si sus responsables consiguen hacerse más ricos de lo que son la necesidad estará clara. La nueva «Sensación de vivir» no tiene por qué ser mala. La nueva «Galáctica», la serie de ciencia ficción, es fantástica (claro, que la primera no era un espanto). Será algo distinto. Sin el maestro y productor Aaron Spelling, sin Darren Star (el creador) pero con otros tipos que saben de televisión (aunque no tanto como el feísimo padre de Tory).
No sé por qué pero me acuerdo del primer episodio de «Sensación de vivir», de dónde estaba (que no era mi casa) y de aquellos descapotables que llegaban al aparcamiento del instituto (luego irían a la universidad). Los bobalicones Brandon y Brenda (para matar a los padres) llegaban de Minnesota a Beverly Hills. Allí se encontraban con la zorra de Kelly, la virginal Donna, el super rebelde te lo juro por James Dean de Dylan (que vivía en un hotel), el sin sustancia de Steve o el luego yonki David (yo creo que se dio a las drogas por salir con Donna, es decir, con Tory Spelling, y aquí viene lo bueno: la única estrella de la serie que sigue siéndolo). Al principio David llevaba pegado al pesado de Scott, pero los guionistas decidieron sabiamente que se pegara un tiro por accidente. No encajaba con la pandilla super guay del Beverly Oeste. Claro que había más personajes. Por ejemplo, Andrea, que era la intelectual (la editora del periódico), llevaba gafas y estaba enamorada de Brandon y su tupé. Él no le hacía mucho caso. La tía era como Barbra Streisand en «Tal como éramos» (Ka Ka Ka Katie), pelo rizado incluido. Pero sin ser Barbra Streisand, lo cual es un gran problema para todas las que tienen la misma pinta que ella. Brandon, no hay ni que decirlo, no era como Robert Redford, aunque él creyera que sí. También salió en algunos episodios Jennifer Grant, la única hija de Cary Grant (por suerte para él ya se había muerto).
En pleno suceso de la serie mandaron a España a dos de los protagonistas. Pero no a los principales sino al camión del pescado, a Ian Ziering (Steve) y a Brian Austin Green (David), nada de los presuntamente guapos Brandon o Dylan. Al rubio de los rizos y al otro los pasearon por Madrid y era como cuando vino Jorge Negrete pero sin tren. Las fans locas se los comían. Y gritaban. ¿Por qué gritan las fans? A lo mejor si hubieran mandado al padre de Brandon también se lo habrían comido. Lo digo porque en pleno éxito de la telenovela venezolana «Cristal» pasearon por provincias a Lupita Ferrer y a Gigi Zanchetta (que hacía de hija suya) y la policía tuvo que protegerlas de la masa enfervorizada. Ahora nos puede parecer increíble pero pasó (y Mariela Alcalá, otra de las protagonistas, fue a «La clave»). A Ian Ziering y a Brian Austin Green los llevaron al Vicente Calderón, donde los del Frente Atlético hicieron coro para llamarles maricones, claro. No todo iban a ser baños de fans.
En España empezó a emitirse en 1991. Durante cuatro temporadas fue un éxito. Eran los años de «El tractor amarillo», de la Expo de Sevilla, de los Juegos de Barcelona, de Los Manolos, de Roldán, de «El chiringuito», del subcomandante Marcos, de Ruanda con sus hutus y sus tutsis. Tiempos difíciles para todos. Y encima teníamos «Sensación de vivir». n
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.