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Infanta Doña Cristina: «Las parejas tienen altibajos»

En ningún caso eludió las preguntas de los periodistas. Las contestó con discreción, pero también con amabilidad. Y, sobre todo, con absoluta normalidad. La Infanta Doña Cristina mantuvo su agenda de

Actualizado 15/11/2007 - 11:56:52
En ningún caso eludió las preguntas de los periodistas. Las contestó con discreción, pero también con amabilidad. Y, sobre todo, con absoluta normalidad. La Infanta Doña Cristina mantuvo su agenda de trabajo y cumplió con sus quehaceres desde primera hora de la mañana. Acompañó a pie hasta el colegio a sus hijos mayores Juan Valentín y Pablo Nicolás. Después, acudió a su trabajo en la Fundación La Caixa, en Barcelona, con una agenda institucional que ayer la llevó también a Zaragoza.
Antes de entrar en la sede barcelonesa de la Fundación la Caixa, Doña Cristina fue preguntada por los periodistas sobre la separación temporal de su hermana. Encaró la situación con la misma normalidad con la que ayer afrontó su jornada. A la pregunta sobre qué tal se encontraba la Infanta Doña Elena, afirmó que «tranquila». Y, respecto a la posibilidad de que la pareja vuelva a estar unida, contestó con un «esperemos, esperemos», dejando claro de que al final todo quede en una crisis pasajera.
Esa normalidad que mostró al mantener su agenda para el día de ayer fue la que utilizó al referirse a la separación de su hermana: «Muchas parejas tienen altibajos», declaró en respuesta a los periodistas.
Arropada con cariño
Desde Barcelona, Doña Cristina se desplazó hasta Zaragoza, donde a primera hora de la tarde presidió la entrega de diplomas a un grupo de jubilados que ha participado en los programas de formación que la Fundación la Caixa viene impartiendo para familiarizar a la tercera edad en el uso de internet. Los asistentes, congregados en el Auditorio de Zaragoza, arroparon con notorias muestras de cariño a la Infanta Doña Cristina. Muchos de ellos no dudaron en lanzarle un emotivo «guapa» y sonoros aplausos.
Durante su intervención en este acto, destacó la voluntad y tesón de los hombres y mujeres de la tercera edad que han seguido estos programas formativos, en alguna de las 450 «ciberaulas» que la Fundación la Caixa tiene repartidas por España. En ellas, más de 280.000 personas han sido formadas ya en esta materia, de las que más de 15.000 son de Aragón. En esta Comunidad autónoma, la Fundación la Caixa cuenta con veintitrés centros de mayores, que acogen en su conjunto trece «ciberaulas».
Doña Cristina se dirigió a los asistentes con palabras de ánimo, de reconocimiento a su interés por mantenerse activos y de seguir aprendiendo. E insistió en que la edad no es una barrera: «No se trata de aportar años a la vida, sino de sumar vida a los años», afirmó dirigiéndose a los asistentes.
Doña Cristina aprovechó también para reclamar un reconocimiento activo a la experiencia acumulada por los mayores. Hombres y mujeres que, según reivindicó, han de ser reconocidos por su trayectoria vital y como elemento que contribuye al desarrollo de la sociedad. Reclamó para ellos un «papel activo y pleno» en la sociedad, que debe enriquecerse aprovechando su experiencia y conocimientos.
Afirmó que el programa de «ciberaulas» trata precisamente de fomentar esa actitud vital en positivo, aportando información y formación continua, con el objetivo de favorecer el máximo de autonomía personal entre los mayores.
Doña Cristina subrayó la importancia que internet supone para la tercera edad, no sólo por las oportunidades que abre en el día a día de estos hombres y mujeres, sino también porque formarse en esta materia en centros como las «ciberaulas» supone dotar a los mayores de una «plataforma importante». Un medio, destacó, para relacionarse, para intercambiar sus conocimientos con niños y jóvenes y para favorecer su labor solidaria con otros colectivos desfavorecidos como inmigrantes o minusválidos.
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