Economía

null

Hemeroteca > 15/01/2001 > 

Casi la mitad de los vocales que forman elconsejo del TDC acaban mandato este año

Tres de los ocho vocales que forman, bajo la presidencia de Gonzalo Solana, el actual consejo del Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) culminan en los próximos meses su mandato de cinco años. Esta circunstancia ha levantado las suspicacias en torno al dictamen sobre la fusión de Endesa e Iberdrola, que finalmente fue cerrado sin ningún voto particular.

Actualizado 15/01/2001 - 01:04:35
Gonzalo Solana
Gonzalo Solana
El Consejo del Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) empezará a ser renovado el próximo día 2 de marzo, cuando vence el mantado de José Hernández Delgado, técnico comercial del Estado e ingeniero naval que fue nombrado para el cargo hace cinco años. El 21 de septiembre vencen también los mandatos de Julio Pascual y de Antonio Castañeda. El primero es el único de todos los miembros del actual Consejo del TDC que no es funcionario de carrera, en tanto que el segundo fue director general de Comercio Interior en la etapa de Gobierno socialista.
UN INFORME MUY AMBIGUO
En medios cercanos al Tribunal aseguran que esta circunstancia no ha tenido nada que ver en la resolución final del informe sobre la fusión de Endesa e Iberdrola y como prueba que mejor avala la tesis las citadas fuentes argumentan que, de hecho, Gonzalo Solana ya ha emprendido gestiones para la búsqueda de nuevos consejeros para el TDC.
Sin embargo, las deliberaciones del órgano colegiado de gobierno del Tribunal han dado motivo sobrado para la suspicacia. En un primer momento, las tensiones fueron la nota predominante hasta el punto de que el presidente del TDC tuvo que convocar un pleno permanente del consejo para coordinar el informe. Más tarde, algunos de los vocales expusieron su intención de incluir votos particulares en contra de la fusión. Finalmente, y ante la posibilidad de que el informe evidenciara una profunda división en el seno del TDC, los vocales más reticentes claudicaron a cambio de dejar patente sus tesis doctrinales dentro del grueso del trabajo que finalmente fue entregado al vicepresidente económico, Rodrigo Rato. La conclusión de todo este «sainete» ha sido la elaboración de un documento que «sólo es comparable al monstruo de Frankenstein», de acuerdo con la expresión utilizada en medios muy próximos al propio presidente del TDC, Gonzalo Solana. Incluso en el propio Ministerio de Economía existen ciertas confusiones sobre el significado de las versiones, algunas contradictorias, que se condensan a lo largo del informe. Otra cosa es el dictamen final, en el que el consejo del Tribunal expone claramente su apoyo a la integración de las dos grandes compañías eléctricas españolas, Endesa e Iberdrola. Lo que no está nada claro es si el dictamen corrobora en su resolución final la misma tesis que defiende el informe, donde existen opiniones «para todos los gustos».
En realidad, el proyecto de fusión de Endesa e Iberdrola ha sido una piedra de toque excesivamente dura para un organismo que cuenta con escasos recursos y al que cada vez se le amontonan más y más importantes expedientes.
En el propio Tribunal de Defensa de la Compentencia existía esta vez la plena consciencia de que el informe sobre la fusión eléctrica podía marcar un punto de inflexión a la hora de revalidar el prestigio de la institución. De hecho, la operación supone una reordenación de todo el mapa eléctrico que ha implicado a más de 60 entidades, personas físicas o jurídicas, que se han interesado en el proceso.
El intenso trabajo que ha venido desarrollando el TDC desde que hace dos meses recibió el expediente remitido por el Servicio de Defensa de la Competencia tenía, además, en esta ocasión, un marco de referencia que constituía un serio agravante para los intereses del Tribunal. Al menos así fue interpretada la «competencia» que el propio TDC ha tenido que asumir frente a la Comisión Nacional de la Energía, el organismo regulador del sector y que previamente elaboró su dictamen sobre la fusión. Gonzalo Solana y sus ocho vocales han tenido que esmerarse para que el informe del Tribunal no quedara en evidencia ante el trabajo de una entidad mucho más especializada en el funcionamiento del mercado energético, como es la CNE.
El presidente del Tribunal de Defensa de la Competencia ha tenido que hacer horas extras para sensibilizar al resto de vocales de lo que estaba en juego. La capacidad de persuasión de Gonzalo Solana ha quedado a salvo si nos atenemos estrictamente al resultado final, expuesto a partir de un informe unánime; esto es, sin ningún voto particular.
Sin embargo, esto, que debería ser considerado como una virtud, puede traducirse en un grave defecto si se tiene en cuenta que casi la mitad de los consejeros que han votado a favor de la fusión terminan su mandato en los próximos meses. Y lo que es peor, la renovación en el cargo depende de la decisión del Gobierno; para ser exactos, del Ministerio de Economía al que está adscrito el Tribunal de Defensa de la Competencia.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.