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José Joaquín Moya: «La guerra no va a hacer que ganemos las elecciones y nunca justificaría una victoria»

Lleva veinte años como alcalde de Bigastro y opta a la reelección. Asegura que está más ilusionado que cuando empezó. Y se niega a reconocer que es un lujo para su partido, el PSPV-PSOE . Pero todos sus compañeros dicen que lo es.

Actualizado 14/04/2003 - 00:05:17
ALICANTE. José Joaquín Moya Esquivas nació en Bigastro en 1950 y casi la mitad de su vida la lleva como alcalde de su pueblo, en el corazón de la Vega Baja. Está casado y tiene tres hijos, es licenciado en Económicas y se dedica a vigilar los seguros de vida y los accidentes de las compañías. Presume de ser un especialista en estadísticas de vida aunque en política rechaza ser un lujo para su partido, el PSPV-PSOE. Sus propios compañeros reconocen que lo es. No en balde lleva desde 1977 en las filas socialistas y dos años después aceptó liderar la lista municipal a sabiendas de que era muy difícil desbancar al hoy desaparecido UCD. Perdió y se fue a la oposición. «Recuerdo que entonces sólo había tres alcaldes del PSOE en la Vega Baja; Benferri, Dolores y Torrevieja. Hoy, el 45 por ciento de los alcaldes son socialistas», precisa con satisfacción. Moya Esquivas recompuso la entonces maltrecha agrupación local de Bigastro y desde su cargo de secretario general reclamó atenciones para una comarca que presume de ser generosa con la provincia. Miembro del comité nacional del PSPV-PSOE, conoce la Diputación casi mejor que la Alcaldía de su pueblo porque en el Palacio Provincial se ha movido siempre como pez en el agua. Dice que ahora no está para plantear batallas de ese calibre y que se conforma con seguir de alcalde, con ser reelegido, «pero con mayoría absoluta, aunque el 25-M tengamos dos concejales más que en las últimas municipales».
- ¿Tan convencido está de la victoria de su partido el 25-M?
- Estoy convencido de que voy a sacar mayoría absoluta otra vez porque el ciudadano sabe que me presento a las elecciones con unas ilusiones renovadas y porque estoy más motivado que hace cuatro años. Además, tengo el orgullo de haber cumplido objetivos importantes en mi pueblo. Con la colaboración, debo reconocerlo, del Consell y de la Diputación de Alicante.
- No me diga que es de los que creen que con la guerra de Irak se ganan las elecciones...
-_No, es un error. En términos de instrumento, en el sentido más bajo de la expresión, la guerra no va a hacer posible que ganemos las elecciones. Las elecciones se ganan con una campaña electoral muy larga, para crear un estilo, una manera de gobernar, que te haga manifestarla en los últimos quince días. Y evidentemente, una guerra nunca justificaría una victoria electoral, y habiendo escuchado y habiendo leído alguna opinión, esas palabras no las comparto.
- ¿En su opinión, el mapa de la Comunidad sigue condicionado por la sombra de Eduardo Zaplana?
-_La sombra de Zalana es muy alargada. Y en estos momentos, si yo tuviera que hacer mi proopia encuesta producto de mis observaciones personales, diría que todavía el PP tiene posibilidades, pero que esas posibilidades se han reducido bastante. Y que el número de indecisos puede hacer posible el cambio de gobierno en estas elecciones. Ahora, para hacerlo posible hay que trasladar esos indecisos a una determinada posición política. Y ése es el esfuerzo que tenemos que hacer y que tienen que hacer los dos candidatos a presidir la Generalitat.
- Centrado en la Diputación¿cuál es su análisis, su pronóstico?
-_El PP se ha encontrado con su propoio enemigo, la Ley Electoral. Habida cuenta que ochos años de gestión, donde han administrado holgadamente el superávit que le legó el último presidente socialista, y que además le legó un endeudamiento reducido, que se ha materializado en una serie de inversiones en los pueblos, y además de una manera generosa, tengo que decirlo, podría haberse traducido en una continuidad, pero los elementos positivos y, sobre todo, el asunto de la Ley Electoral, pueden hacerle imposible mantenerla Diputación.
- Ya que habla de legado, ¿cuá es el que deja tras 20 años en la Alcaldía?
-_En todo ese tiempo hemos tratado que Bigastro tuviese un protagonismo comarcal, que recuperase sus señas de identidad como pueblo. Lo hemos hecho acometiendo las infraestructuras necesarias para generar un nivel de calidad y de bienestar.
-_¿Puede presumir de grandes hitos...?
- Mire, en un municipio de 5.500 habitantes, con 350 millones de presupuesto ordinario y con un términio municipal pequeñito, algo más de cuatro kilómetros, los grandes hitos en el pasado fueron en su día el Centro de Salud, el Centro de la Tercera Edad, con la biblioteca, y un edificio de educación preescolar que permite comenzar la escolaridad en unas condiciones óptimas, y una mejora permanente de las instalaciones deportivas. Esas son las infraestructuras, digamos neutras, para satisfacer los deseos de una población de nuestras características.
-No le veo sólo en un municipio como Bigastro. ¿Es que no añora tiempos pasados?
-_Yo estoy bien como estoy. He cumplido una etapa, de la que me siento muy orgulloso, y además, creo que el futuro hay que construirlo con coherencia. Y te voy a poner un ejemplo; en la lista que presentaremos la edad media va a estar en torno a los 25-30 años, y te aseguro que me siento en absoluto cómodo e identificado con la gente joven. Vamos a quedar sólo dos o tres concejales de los siete que somos actualmente. En la lista habrá, al menos, un 60 por ciento de renovación.
TEXTO:BLAS DE PEÑAS FOTO: AMPARO GUARDIOLA
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