Economía

null

Hemeroteca > 13/09/2005 > 

Aguirre lamenta que Endesa se vaya «fuera del territorio nacional» y luego aclara que se refería a «salir de Madrid»

Maragall resta importancia a la ubicación de la sede de la nueva compañía, mientras Rajoy rechaza que se utilice «la españolidad» para defender la operación

Actualizado 13/09/2005 - 10:58:29
CHEMA BARROSO  Esperanza Aguirre, ayer, en su reunión con Pedro Solbes
CHEMA BARROSO Esperanza Aguirre, ayer, en su reunión con Pedro Solbes

ÁNGEL G. MORENO, ESTHER ARMORA

MADRID/BARCELONA. Una de las principales preocupaciones de la comunidad de Madrid ante la opa de Gas Natural sobre Endesa es el traslado de la sede social del nuevo gigante energético a Barcelona. Tanto, que ayer, la presidenta de la comunidad, Esperanza Aguirre, llegó a asegurar que «es una mala noticia para Madrid que la sede de una empresa eléctrica que es multinacional se traslade fuera del territorio nacional», al referirse a esta nueva ubicación en Cataluña.

A las pocas horas, la presidencia de la comunidad de Madrid admitía el «error», debido al hecho de que «segundos antes se refiriera al traslado como una mala noticia para Madrid», por lo que se refería a fuera del territorio regional y no nacional.

«Kale borroka madrileña»

A pesar de esta rectificación, las palabras de Aguirre provocaron una polvareda, sobre todo en el PSOE que aprovechó la ocasión para atacar «el lenguaje ultraderechista» de la presidenta de Madrid, tal y como expresó su secretario de Relaciones Institucionales y Autonómicas, Alfonso Perales.

Sin embargo, fueron los partidos catalanes los que más atacaron a Esperanza Aguirre por sus declaraciones. El PSC considera que este lenguaje «fomenta el separatismo y la división en España, ya que proceden de la kale borroka madrileña», mientras que desde ICV, su portavoz Joan Boada, ironizó con que «desde Madrid, una dirigente del PP haya declarado la independencia de Cataluña».

Por su parte, el presidente del gobierno catalán, Pasqual Maragall, calificó ayer de «irrelevante» que la futura sede de la compañía resultante de la opa esté en Madrid o Barcelona, ya que, según dijo, «se trata de una operación estrictamente empresarial» para poder competir en Europa, aunque reconoció su satisfacción si se decantan por la ciudad catalana.

Maragall pidió «no hacer caso» a las críticas del PP, que ha vinculado la operación con el tripartito, y recordó que ya hay empresas como FCC, «que operan básicamente en Madrid» y que tienen su sede social en Barcelona.

En esta «lucha» entre Madrid y Cataluña, la presidenta reconoció que conversó con el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, el día en que se hizo pública la opa, y confirmó que, por su parte, «no va a recibir ninguna presión» de cara a la operación porque las cajas «no dependen de los gobiernos».

Falta de neutralidad

Con las palabras de Aguirre, la reacción oficial del PP, quedó en un segundo plano. El presidente del partido, Mariano Rajoy, se mostró contrario a esta operación, porque considera que va contra la competencia gasista y eléctrica, por lo que pidió al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que se comporte «con la mayor neutralidad posible, y hay datos muy claros de que no ha sido así» por ahora, para que las instituciones europeas puedan actuar en consecuencia.

Ante esta acusación, Rajoy recordó, tras la Junta Directiva Nacional de su partido, que «lo único que se ha visto hasta el momento es que dos grandes empresas se unen para repartirse el gas y la electricidad en España por autonomías», por lo que consideró que será «muy difícil» que haya competencia«porque han hecho un acuerdo para expulsar a la mayor del mercado», en referencia al pacto entre Iberdrola y la gasista para compensar la operación con la venta de activos.

Además, el líder del PP rechazó uno de los argumentos con los que el Gobierno y sus socios han venido defendiendo esta operación, la españolidad de la nueva empresa, frente a posibles injerencias empresariales desde el extranjero.

Para Rajoy, no es justo que se invoque a esta españolidad «porque es la misma que pudieron invocar los gestores de Endesa, Iberdrola, Fenosa o Hidrocantábrico», cuando se produjeron intentos parecidos en años anteriores, que al final fracasaron «porque afectaba al interés de los consumidores».

Contra la operación

Además, una de las regiones donde Endesa tiene comprometidas parte de sus inversiones, Castilla y León, mira con recelo esta operación. En palabras del vicepresidente segundo de la Junta, Tomás Villanueva, existe «cierta preocupación» y aunque expresó su «máximo respeto» ante la opa, exigió al Gobierno que aclare a quién beneficiará esta operación y que explique «qué se busca» con esta concentración.

Por su parte, la asociación de Consumo catalana pidió que no se utilicen los hipotéticos beneficios para los consumidores para justificar la opa y reclamó «inversiones reales» en el mantenimiento de la red.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.