Economía

null

Hemeroteca > 13/02/2002 > 

Alfredo Sáenz será el hombre fuerte del SCH como consejero delegado y vicepresidente

Actualizado 13/02/2002 - 10:30:32
Alfredo Sáenz
Alfredo Sáenz
Alfredo Sáenz Abad, hasta ahora presidente del Banco Español de Crédito (Banesto), será el nuevo hombre fuerte del Santander Central Hispano donde será nombrado hoy en un consejo de administración extraordinario consejero delegado y vicepresidente.
Sáenz nació en Las Arenas, Vizcaya, España, el 21 de noviembre de 1942. Finalizó en 1959 sus estudios de Bachillerato en el Colegio de los Jesuitas (Indauchu), de Bilbao. Luego, en 1965 licenció en Derecho por la Universidad de Valladolid y en Ciencias Económicas, con el número uno de su promoción, por la Universidad Comercial de Deusto.
En esta última carrera tuvo como profesor a Pedro de Toledo.
Además de su actividad como ejecutivo, ha sido también profesor de Control de Gestión, Marketing y Comercio Internacional en la Universidad de Deusto y en el Instituto Internacional de Dirección de Empresas (INSIDE), entre 1965 y 1975, y entre 1975 y 1984 como profesor visitante de la Universidad de Deusto.
En 1965 inició su actividad empresarial en Tubacex SA, en la que hasta 1980 desempeñó los puestos de director ejecutivo y consejero, presidente de Tubacex Inc, en Texas, y Tubacex Latinoamericana, con sede en México, así como consejero de la Compañía Asturiana de Tubos y de Perfil de Frío (Perfrisa).
A comienzos de los ochenta, en 1981, se incorporó Banco de Vizcaya como director de Planificación y Desarrollo, en el que uno año después fue nombrado subdirector general, con responsabilidades en las áreas de Informática, Organización y Control de Gestión.
A continuación, en 1983, pasó a la Subdirección General de Grandes Empresas, a la vez que accedió a la presidencia de la Sociedad Bancaya de Promoción Empresarial y a los consejos del Banco de Crédito Comercial, del Banco de Crédito y Ahorro, del Occidental y del Meridional.
Colaboró junto con Pedro Toledo en el diseño de la política de compra de bancos en crisis, que llevó al Banco de Vizcaya a un crecimiento espectacular a principios de los 80.
Iniciada la crisis en Banca Catalana e intervenida por las instituciones monetarias (Banco de España y Fondo de Garantía de Depósitos), a finales de 1982 se calculó que el desiquilibrio patrimonial ascendía a 75.000 millones de pesetas. Se realizó una ampliación de capital de 15.000 millones que fue suscrita casi en su totalidad por el FGD.
Una vez concedido Banca Catalana a un "pool" de bancos en mayo de 1983, los "siete grandes" acordaron a final de ese último mes la gestión de la institución de ahorro al Banco de Vizcaya. En la junta de accionistas del 18 de junio de 1983 Sáenz se incorporó a su consejo de administración y fue nombrado director general de la misma, en cargándose de la banca comercial.
A comienzos de marzo de 1984 y una vez estabilizada la situación en Banca Catalana, el Banco de Vizcaya se hizo con el 88´7 por ciento de su capital. Además, desde que el Vizcaya llegó a su gestión y hasta el verano de 1984, Banca Catalana se desprendió de la participación que tenía en 18 empresas. Con posterioridad, desde 1986 y hasta finales de abril de 1994 fue presidente ejecutivo de esta institución. Dejó el cargo por incompatibilidad ante su nombramiento como presidente de Banesto
Durante los siete años como máximo responsable de Banca Catalana, llevó a cabo su saneamiento y la convirtió en el primer banco comercial de Cataluña y en el noveno grupo bancario del país.
El 16 de enero de 1988 Alfredo Sáenz propuso a la junta de accionistas ampliar al doble el capital de la entidad para, posteriormente, solicitar su admisión a cotizar en la Bolsa de Barcelona, iniciándose ésta en abril de ese año.
Consejero del Banco de Vizcaya desde 1987, tras el inicio del proceso de fusión del Vizcaya con el Banco de Bilbao en febrero de 1988, el 22 de julio de este último año fue nombrado consejero del Comité de Dirección del BBV, máximo órgano ejecutivo. Y, además de mantenerse al frente de Banca Catalana, se le encargó la política industrial del BBV. Meses después, el 24 de noviembre de 1988 fue nombrado consejero delegado del BBV, en sustitución de Juan Manuel Urgoitias.
Sin embargo, tras la muerte del copresidente del BBV, Pedro Toledo, en diciembre de 1989, Sáenz fue designado por los antiguos consejeros del Banco de Vizcaya para ocupar la vacante de éste. Pero esta decisión no fue nunca reconocida por el sector del Bilbao, con Sánchez Asiaín al frente, ni fue registrada como tal en el Banco de España, por lo que hubo de recurrirse al arbitraje de su presidente, Mariano Rubio. Este presentó un laudo, ratificado por el consejo de administración del BBV el 20 de enero de 1990, a la vez que se diseñaba un nuevo organigrama, con una presidencia única con poderes ejecutivos, y dos vicepresidentes. La vicepresidencia primera fue para Saénz, quien tendría a su cargo los asuntos bancarios y financieros más relacionados con la base tradicional del negocio, tanto comercial como corporativo, en su vertiente nacional o internacional.
El 7 de junio de 1990 fue nombrado consejero de la compañía internacional Wagons Lits, en representación del BBV, quien participaba de su capital desde el mes de marzo. El 28 de diciembre de 1993 el Banco de España intervino el Banco Español de Crédito (Banesto), alegando para ello que la situación obligaba a tomar medidas de saneamiento que la entidad no podría afrontar de forma aislada y que necesitaría de la ayuda de todo el sistema bancario y del FGD. En un principio el volumen de resursos necesarios para su saneamiento era de medio billón de pesetas. Ese mismo día fue nombrado presidente del nuevo órgano de administración provisional de la entidad, donde también le acompañaron representantes de los otros grandes bancos, y cesó en sus responsabilidades en el BBV.
Días después formó su equipo directivo, en su mayoría procedentes del BBV. Desde su llegada al puesto y para tranquilizar la situación mantuvo entrevistas con sindicatos, directivos del banco y otros bancos y empresas ligadas a la entidad, a las que expuso su plan de actuación. Este se basaba en una reducción de la presencia internacional e industrial, al tiempo que pondría en marcha un modelo bancario centrado en el negocio tradicional y en los mercados domésticos. Además, en un futuro la estrategia debía basarse en criterios de austeridad y control del riesgo.
La auditoría cifró el quebranto patrimonial en 605.000 millones de pesetas y en la junta de accionistas del 26 de marzo consiguió el respaldo para reducir el valor de las acciones de 700 a 400 pesetas, así como la renuncia de suscripción preferente para la ampliación de capital de 180.000 millones que fue captada por el FGD. En ésta también se acordó la presentación de una demanda civil contra Mario Conde.
Días después, a comienzos de abril dio por cerrada la crisis. A continuación, el 25 de abril el Banco de Santander se hizo, en su subasta, con el 73´45 por ciento del capital del banco que se encontraba en posesión del FGD por un montante de 313.457 pesetas (762 pesetas por acción). Ese mismo día, Emilio Botín lo confirmabó al frente de Banesto. De igual modo el 5 de mayo pasó a presidir la Corporación Industrial de Banesto. Su incorporación definitiva a esta banco y por incompatibilidad dejó Banca Catalana.
Al margen de su actividad en el mundo de la banca, es miembro del Pleno de la Cámara de Comercio de Barcelona (desde 1986), vocal del Comité Ejecutivo de la Fundación Universidad-Empresa de la Universidad Autónoma de Barcelona (desde 1986), vocal de la Fundación Bosch i Gimpera de la Universidad Central del Barcelona (desde 1988) y vocal de la Fundación Conde de Barcelona (desde 1988).
Gran aficionado a la música clásica, en su infancia realizó cuatro cursos de solfeo en dos años. Alfredo Sáenz Abad está casado con Juana María Muñoz Prado y tienen cuatros hijos.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.