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Antonio Escribano: «La Liga se saborea con una buena alimentación»

Lo primero que hace cuando uno entra en su consulta es abrir el ordenador y preparar nuestros ojos y oídos para la experiencia casi mística que vamos a tener. Porque, en el mundo del deporte de alta

Actualizado 12/11/2006 - 10:17:46
El doctor Escribano muestra el secreto de su éxito en los equipos de fútbol: los alimentos naturales sabiiamente combinados
El doctor Escribano muestra el secreto de su éxito en los equipos de fútbol: los alimentos naturales sabiiamente combinados
Lo primero que hace cuando uno entra en su consulta es abrir el ordenador y preparar nuestros ojos y oídos para la experiencia casi mística que vamos a tener. Porque, en el mundo del deporte de alta competición, donde reina un paisaje de pastillas de colores y surgen por doquier alquimistas que juegan con la salud de sus pupilos, él predica la vuelta a la naturaleza a través de los alimentos tradicionales. El doctor Antonio Escribano ha revolucionado el fútbol español con sus conocimientos como endocrino y nutricionista y hace tomar a sus jugadores en los descansos un papilla revitalizante que les da alas. Todas las miradas en Primera y Segunda División están puestas en su famosa papilla. De los cuatro equipos que lleva, tres ocupan lo más alto de la tabla: el Sevilla en Primera, y el Xerez y el Murcia en Segunda. ¿Cómo se come esto?
«Pues con comida de lo más natural. Yo lo único que hago es aplicar mis conocimientos al fútbol. Y es que, aunque parezca mentira, los equipos se gastan un montón de dinero en fichajes y luego no cuidan una de las cosas más importantes de un deportista: la nutrición. Mi método se basa fundamentalmente en dos líneas: control del peso y control del combustible».
-¿Es decir, que pone a todos sus jugadores a dieta?
-Bueno, yo prefiero decir que les pongo a cada uno en su peso adecuado y luego tratamos de que lo mantengan. Ese es el primer parámetro. Cuando llegué al Xerez hace dos años, hice perder al conjunto de los jugadores 108 kilos que tenían de sobrepeso. En fútbol el peso es fundamental, si alguien sube su peso y quiere mantener la velocidad tiene que aumentar el esfuerzo, y eso hace que llegue antes la fatiga... Y ahora el fútbol no es como antes. En los años sesenta, por ejemplo, un futbolista recorría de media de tres a cinco kilómetros por partido. Ahora recorren alrededor de doce kilómetros, por lo cual el factor físico es primordial.
Para ilustrar todo esto, nos pide que nos pongamos de pie y saltemos. Después del primer salto que, reconozcámoslo, tampoco ha sido portentoso, endosa en nuestras espaldas un chaleco lastrado con tres kilos de peso y solicita que volvamos a saltar. Uno entonces empieza a notar cómo un imenso imán le aprieta al suelo. Lógicamente, cuando nos pone el siguiente chaleco, con seis kilos de sobrepeso, ya ni nos movemos y es un monstruo de las profundidades el que parece agarrarnos de las piernas para introducirnos en los infiernos.
-¿Esto es lo que hace cuando los jugadores vienen por primera vez a su consulta?
-A veces sí, y la verdad es que salen muy concienciados de que mis métodos les van a ayudar a conseguir un rendimiento mejor.
-¿Y cuál es el papel de su famosa papilla?
-Ese el segundo elemento de mi método: el combustible. El combustible de un deportista es el glucógeno muscular, una sustancia que está en los músculos y que se gasta durante el partido. En un encuentro de fútbol, los depósitos de combustible van bajando según transcurre el mismo. Yo intento que mis futbolistas empiecen los partidos con el depósito lleno, el glucógeno tiene que estar al máximo. En el descanso, ya han perdido parte de esa reserva y por eso les doy la papilla, un conjunto de alimentos batidos para que se puedan absorber un poquito más rápido y los jugadores tengan combustible para el segundo tiempo.
En efecto, los segundos tiempos del Sevilla resultan espectaculares. Cuando uno ve un partido por televisión, las caras de los jugadores de algunos equipos parecen un poema. Sin embargo, los semblantes de los futbolistas del Sevilla o los de los astros del Barcelona se mantienen tan frescos.
-¿Eso me imagino que tácticamente les da una ventaja?
- A los del Barcelona no los llevo yo, pero se les ve muy bien físicamente en los últimos años. En el caso del Sevilla, los jugadores y el entrenador saben que pueden apretar el acelerador mediado el segundo tiempo sin ningún tipo de problemas. Ellos han repostado, mientras que los otros equipos están en ese momento en una acusada cuesta descendente. -¿Cuándo surge la idea de aplicar sus conocimientos sobre alimentación en el Sevilla F.C.?
-La idea nace hace más o menos tres años, cuanto entré en el Sevilla y Juan Ribas, el director de los Servicios Médicos, me pidió que reestructurara todo el campo alimenticio. El planteamiento fue este: ¿qué se puede hacer en un equipo de fútbol desde el punto de vista alimentario para mejorar el rendimiento? Entonces me puse a trabajar en el día a día, en los pesos, en los índices de grasas... Me mi cuenta que todos los jugadores comían a su antojo... Hice un plan, y coordinado con Caparrós, que era entonces el entrenador, fuimos aplicándolo.
Al poco tiempo, habían introducido cuarenta y dos rutinas nuevas dentro del esquema de alimentación del equipo. Escribano cambió los horarios de las comidas y realizó una mudanza completa de costumbres.
«Es que comer mal por ejemplo un sábado puede hacer mucho daño al rendimiento de un futbolista el domingo. Durante mucho tiempo se habló de que practicar el sexo les venía mal a los jugadores, pero ese es un mito totalmente falso, siempre, claro está, que no sea una cosa escandalosa. Sin embargo, si un deportista cena inadecuadamente, sus músculos al día siguiente seguro que lo acusan.»
También tiene fama de ser una persona muy meticulosa y «maniática». Salvando las distancias, es como una especie de Jack Nicholson en «Mejor imposible», aunque en lugar de estar obsesionado con la limpieza, da a los «maîtres» donde se alojan sus equipos una lista de instrucciones más larga que una estrella de rock. «La verdad es que trabajo muy a gusto con ellos, aunque sé que les pido cosas que no son habituales. De todas maneras, es que si uno no es meticuloso esto no funciona. Por ejemplo, las zanahorias tiene muchos antioxidantes, pero hay que masticarlas bien, y por lo tanto tienen que estar cortadas a un grosor determinado; el tomate ha de estar con la piel pelada...»
-Pero, con lo turbio que está el mundo del deporte después de la «Operación Puerto», también habrá gente suspicaz que piense que en su papilla y en sus métodos hay gato encerrado.
-Puede haber alguien que piense mal. Pero le aseguro que lo único que hay es un montón de alimentos naturales destinados a la reposición de glucógeno. Siempre digo que el mejor doping es una buena alimentación y un buen descanso. Que yo sepa, soy el único que aplica estas técnicas y ahí están los resultados. Aunque, lógicamente, el éxito del Sevilla o de los otros equipos que llevo no es solamente mío, sino del entrenador, la plantilla, el cuadro médico, los preparadores físicos...
-Algunos ciclistas y dirigentes de ese deporte han afirmado en los últimos meses que, si los futbolistas u otros deportistas tuvieran que pasar los mismos controles que ellos, iba a haber muchas sorpresas...
-Por los demás no puedo hablar, pero los futbolistas que yo llevo no tendrían ningún problema en pasar esos controles. Y me imagino que lo mismo sucedería con el resto de equipos. Alguien puede por ahí estar haciendo trampas, pero a la larga sería contraproducente para ellos mismos... Bien mirado, mis métodos sirven para combatir el doping, porque yo aseguro que en los alimentos naturales está lo que el futbolista necesita. Eso sí, hay que saber combinar todo de una manera especial para lograr buenos resultados. De hecho, creo que en España soy el único endocrino y nutricionista que además tiene el título oficial de especialista en Medicina deportiva.
-¿Hay algo que prohíba a sus futbolistas?
-El alcohol.
-Si el Real Madrid o el Barcelona llamasen a sus puertas, ¿qué haría?
-Pues, hombre, sería difícil decir que no a esos conjuntos. Me tentaría sobre todo el Real Madrid, porque he sido socio de ese equipo durante muchos años.
Para acabar uno se pregunta si está la Liga al alcance del Sevilla. «Es complicado, pero por qué no. De cualquier manera es una hazaña todo lo que se ha conseguido: la UEFA, la Supercopa de Europa... Si el Sevilla gana la Liga y el Xerez y el Murcia ascienden, sería el no va más.»
Antes de irnos, nos pesa y nos mide como a sus jugadores; nos hace respirar por un extraño aparato y, por supuesto, al final nos recomienda que adelgacemos.

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