Toledo

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El «desconocido» Himno a Toledo se enseñará en los colegios de la capital

El himno fue compuesto en 1934 por el maestro Emilio Cebrián Ruíz. La letra corrió a cargo de Federico Mendizábal y García Lavín

Actualizado 12/09/2005 - 03:53:22

LUIS MORENO NIETO

TOLEDO. Por decisión del Ayuntamiento y de la Delegación Provincial de Educación y Ciencia, el Himno a Toledo, hasta ahora prácticamente desconocido, será divulgado entre los alumnos de todos los centros de enseñanza de la capital.

El himno, estrenado el 6 de abril de 1934, fue compuesto por Emilio Cebrián Ruíz y escribieron su letra Federico Mendizábal y García Lavín. El himno dice así: «¡Levantad los corazones/ que nacimos castellanos;/ por más gloria, toledanos/ bajo el éxtasis del sol!/ ¡Coronemos a Toledo/ con laureles de Victoria;/ que en el Templo de la Historia/ fue el espíritu español!/

Cuando brilló/ tu noche de ofrenda,/ te iluminó/ la maga leyenda;/ ¡Salve, ciudad;/ que el arte y la gloria,/ bajo la cruz/ son rosas de luz!/ Hizo tu sol,/ un temple de acero;/ y águilas fue/ tu escudo altanero./ ¡En imperial/ grandeza tu Alcázar,/ supo elevar/ a España un altar!/ ¡Gloriosa Toledo/ de las artes tesoro:/ tu nombre de oro/ es nimbo universal! / ¡Gloriosa Toledo/ del Greco y de Cervantes:/ tres razas gigantes/ te hicieron inmortal!».

El maestro Cebrián

El día 30 de mayo de 1988, el Ayuntamiento rindió un homenaje, en la «Sala Capitular», al maestro Cebrián. El académico Rafael Sancho de San Román pronunció entonces una conferencia titulada «Emilio Cebrián, un toledano para la música». También se descubrió una lápida conmemorativa en la casa donde nació el compositor, situada en la calle del Cristo.

A los dieciocho años, Emilio Cebrián ya era subdirector de la orquesta que actuaba en el Teatro de Rojas. Dirigió después las bandas municipales de Talavera de la Reina y de Jaén. Su producción musical superó el centenar de composiciones, que abarcan desde música sinfónica a pasodobles, marchas militares y música ligera.

Entre las marchas que compuso destacan «La Macarena» y «El Cristo de la Sangre». La Banda Municipal de Madrid popularizó su pasacalles «Chumbelerías», que luego pasó al repertorio de todas las bandas de España.

Un íntimo amigo suyo, maestro de los periodistas toledanos de antaño, el inolvidable Adoración Gómez Camarero dijo de él que se había hecho una carrera de la nada, es decir, sin otra base que su vocación.

Se hizo clarinete de la banda de la Academia de Infantería y, alternando la práctica de este instrumento con los estudios del Conservatorio de Madrid, se preparó para la dirección de bandas. Desde Andalucía su fama se extendió a Levante, tierra de apasionada aficción a la música y de brillantes bandas rivales. Organizaba concursos,dirigía coros, pero su afanoso quehacer no le distraía de su labor creadora.

Perteneció el maestro Emilio Cebrián a aquella promoción de músicos toledanos a la que perteneció tanbién Andrés Chiquito García, culminante en el ilustre Jacinto Guerrero, que de orígenes familiares bien humildes se fueron elevando con honra para Toledo.
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