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Los Príncipes de Asturias presidieron la entrega de los premios Cavia, Luca de Tena y Mingote

Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias presidieron en la Casa de ABC la cena en honor de los premios «Mariano de Cavia», «Luca de Tena» y «Mingote», que este año han recaído en Juan Manuel de

Actualizado 12/07/2006 - 08:57:46
Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias presidieron en la Casa de ABC la cena en honor de los premios «Mariano de Cavia», «Luca de Tena» y «Mingote», que este año han recaído en Juan Manuel de Prada, Oriana Fallaci e Ignacio Gil, respectivamente. Además de los galardonados (en nombre de Fallaci recogió el premio Paolo Gobbo Carrer, vicepresidente de Unedisa), acompañaron a Don Felipe y Doña Letizia la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; la ministra de Cultura, Carmen Calvo; el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar; el presidente del Congreso, Manuel Marín; la presidenta del Tribunal Constitucional, Emilia Casas; el Nuncio de Su Santidad, monseñor Manuel Monteiro de Castro; el académico y presidente del Jurado, Gregorio Salvador; el presidente de Honor de Vocento y ABC, Guillermo Luca de Tena; el consejero delegado de Vocento, José María Bergareche; la presidenta-editora de ABC, Catalina Luca de Tena, y el director de ABC, José Antonio Zarzalejos.
Invitados
Asistieron también Juan Abelló, Ángel Acebes, Alberto Aguirre de Cárcer, Jaime Alfonsín, José María Álvarez del Manzano, Gonzalo Anes, Rafael Arias-Salgado, Rafael Atienza, Alberto Aza, Soledad Becerril, Javier Benjumea, Miguel Berrocal, la Princesa María Cristina de Braganza, María del Tránsito Blanco Casado, Ana Botella, Rafael Bravo, Leopoldo Calvo-Sotelo, Ignacio Camacho, Ana Rosa Carazo de Salvador, Maurizio Carlotti, María Casaseca de Prada, José María Cea, José Celma, Pilar Cernuda, Eulalia Custodio de Aza, Concepción Dancausa Treviño, Emilio José de Palacios Caro, Rafael de Penagos, Carmen Posadas, Pedro de Prada Casa, Alfonso de Salas, Pilar de Yarza Monpeón, Enrique de Ybarra e Ybarra, Álvaro de Ybarra y Zubiría, Diego del Alcázar, Pilar del Castillo,Jorge del Corral, Álvaro Delgado-Gal, Ricardo Díez-Hochleitner, José Domínguez González, Juan Ignacio Entrecanales Franco, Mónica Fernández-Aceytuno, Nemesio Fernández-Cuesta Illana, Nemesio Fernández-Cuesta Luca de Tena, Álvaro Fernández-Villaverde, Antonio Fontán, Jesús García Calero, Ignacio García Cruces, Víctor García de la Concha, Juan Ignacio García Garzón, José María García-Hoz, Francisco García Mendivil, Antonio Garrigues Walker, Juan María Gastaca, JavierGómez Navarro, Bruno Gómez-Acebo y Borbón, Simoneta Gómez-Acebo y Borbón, Carlos González, Jaime González, Ramón González de Amezúa, Francisco González Rodríguez, Juan González-Cebrián Tello, Fernando Grande Marlaska, Álex Grijelmo, Alfonso Guajardo-Fajardo, Juan Carlos Guerra-Zunzunegui, Rodrigo Gutiérrez, Ana Hernández Álvarez, Miguel Herráiz, Santiago Herrero, Nieves Herrero, Carmen Iglesias, Manuel Jiménez de Parga, Soledad Luca de Tena, Alfonso Martínez de Irujo, Almudena Martínez Fornés, Antonio Mingote, Amalia Montes, Fernando Moraleda, Enrique Múgica, Laura Múgica, César Nombela, Pedro Núñez Morgades, Manuel Olivencia, Andrés Ollero, Marcelino Oreja Aguirre, Covadonga O'Shea, los Príncipes de Panagyurishte, Luis Ignacio Parada, Antonio Pascual Acosta, Benigno Pendás, Ramón Pérez-Maura, Natividad Pulido, Jesús Quintero, Fernando R. Lafuente, Mariano Rajoy, Manuel Rodríguez Rivero, Enrique Rojas, José Luis Romero, Eugenio Romero Pose, Ángel Ron, Máximo San Juan, José Miguel Santiago Castelo, Alfonso Sanz Portolés, José Luis Sampedro, Fernando Satrústegui Aznar, Paloma Segrelles, Eduardo Serra, Rafael Spottorno, el marqués de Tamarón, Jorge Trías, Edurne Uriarte, Darío Valcárcel, José Manuel Vargas, Juan Velarde, Isabel Vigiola de Mingote, Juan Miguel Villar Mir, Emilio Ybarra Aznar y Álvaro Ybarra y Pacheco.
Palabras del Príncipe de Asturias
Don Felipe, que presidió el acto de entrega de estos premios en 1993 y en 1999, subrayó en su discurso, que cerró el acto, la alegría de acudir este año junto con la Princesa de Asturias «a esta ceremonia de indudable solera y prestigio, por ser ésta la primera vez que tenemos la posibilidad de acompañaros desde nuestro matrimonio hace poco más de dos años». El Príncipe de Asturias destacó «el compromiso de esta Casa con la cultura en su expresión más viva y creativa; de la capacidad de ABC para ensalzar los mejores y más nobles resultados del ejercicio de la profesión periodística, siguiendo los criterios del mérito y de la excelencia. Constituyen un homenaje al vigor del periodismo que sirve de soporte básico a la rica diversidad de ideas y opiniones, imprescindible para generar una opinión pública sólida y fundamentada. Son, en definitiva, unos galardones que pretenden rendir el debido tributo al buen periodismo, digno, riguroso y comprometido». El Heredero de la Corona recordó «el insustituible servicio que el periodismo presta, en un marco de libertades democráticas, a una sociedad cada vez más ávida por conocer e interpretar la trepidante actualidad de su entorno, que no puede entenderse al margen del mundo globalizado de nuestros días. Y nos permite recordar la creciente necesidad de información de calidad que las personas tienen para desarrollarse con plenitud en el disfrute de sus libertades y ejercicio de sus responsabilidades en el seno de una sociedad moderna, tan llena de recursos y virtudes como de nuevos problemas y riesgos; tan rica en su pluralidad como compleja en sus referentes».
El Príncipe glosó a continuación el trabajo de los tres premiados. De Juan Manuel de Prada resaltó «la rotundidad de su estilo y el uso audaz de la palabra que refleja la profundidad de sus convicciones morales». De Oriana Fallaci,«su estilo apasionado y de gran capacidad expresiva y su profundo sentido de la libertad». De Ignacio Gil, la excelencia de su fotografía premiada. Don Felipe concluyó su discurso felicitando «a cuantos hacéis posible ABC cada día. Animamos a ABC a no desfallecer en su tradicional empeño por buscar siempre la excelencia para llenar nuestras mañanas de noticias y opiniones».
Excelencia de los candidatos
Comenzó su discurso Gregorio Salvador, académico y presidente del Jurado, confesando que «no es fácil formar parte de un jurado en el que abunda la excelencia entre los candidatos y las obras que optan a cada uno de los tres premios. Probablemente, nos hayamos podido sentir dudosos y más o menos vacilantes, ante la imperiosa necesidad de elegir, mientras analizábamos los trabajos, barajando, indecisos aún, los más destacados, en la cabeza y en nuestrasanotaciones; pero en la reunión colegiada y decisoria, hablada y argumentada, cualquier titubeo previo quedó anegado y anulado por la coincidencia mayoritaria. Y eso me lleva a añadir que, aparte de sentirme honrado por ser el portador, en este acto, de la voz del jurado, me siento íntimamente satisfecho de que los premiados sean quienes son y de que la decisión fuera nuestra».
El académico recordó un artículo publicado en ABC por Manuel Martín Ferrand dos días después de fallarse los galardones, titulado «Tres premios y un mensaje». En él hablaba de Juan Manuel de Prada y de Oriana Fallaci como «dos casos claros, diáfanos de ejercicio responsable y brillante al servicio de unos valores éticos y en defensa de lo que, para resumir, podemos encerrar en el cliché de la cultura y la civilización cristianas». Martín Ferrand decía en dicho artículo que Ignacio Gil era «capaz de contar con un solo clic lo que los demás hacemos, y peor, con cuatrocientas o quinientas palabras. En ejemplar pirueta, también el jurado ha sabido incubar la mejor expresión del problema de nuestro tiempo. Las luces y las sombras de la fotografía de Gil, los desplantes de Prada y los avisos de Fallaci son el mensaje que exigen las circunstancias. Una receta de difícil dispensación».
Gregorio Salvador fue desgranando en su discurso el trabajo de los tres galardonados. Así, la fotografía premiada de Ignacio Gil «no ofrece ninguna duda en lo que concierne a su calidad y maestría, es un vivero de dudas en su pura esencia narrativa. "Un año después", ese rótulo ferroviario, ese banco, esa mujer ensimismada y como ajena, invitan a una larga e inagotable reflexión». Sobre el reportaje premiado de Juan Manuel de Prada, lo considera «un Cavia de la mejor tradición: "Navegando la noche" de Roma, con el Papa Juan Pablo II de cuerpo presente, el tiempo en suspenso con una frase estelar, "Diríamos que las aguas del Tíber jamás hubiesen leído a Heráclito"».
A Oriana Fallaci la calificó como «la prodigiosa reportera italiana, que a mí, desde luego, y creo que a muchos de mis contemporáneos nos ayudó a ir sorteando el siglo veinte conociendo mejor a la serie de personajes, más o menos beneméritos o más o menos siniestros, que de un modo uotro nos gobernaban la historia universal y que la entonces todavía joven periodista nos presentaba con todas sus obsesiones y retorcimientos, con todas sus generosidades y manías en aquellas entrevistas implacables que daban la vuelta al mundo. Y que sigue teniendo la cabeza muy clara, aunque se le vaya consumiendo la vida».
Palabras de Paolo Gobbo Carrer
En nombre de Oriana Fallaci recogió el premio Luca de Tena Paolo Gobbo Carrer, vicepresidente de Unedisa. «Es para mí un honor recoger el galardón en nombre de Oriana Fallaci, a quien ha sido otorgado el premio Luca de Tena de tan larga y honrosa tradición. Por desgracia, Oriana, debido a una desafortunada circunstancia personal, no puede estar esta noche entre nosotros, algo que lamenta profundamente. La señora Fallaci me ha pedido que les transmita que este galardón no será uno más de los recibidos a lo largo de su vida. En su ya dilatada carrera profesional, cada premio ha significado un nuevo estímulo en su lucha independiente por la defensa de las libertades y los derechos humanos. Y éste, a pesar de llegarle en el ocaso de la misma, que más que nunca encara con rabia y orgullo, estoy seguro que lo recibe con la satisfacción que produce el ver que un trabajo a menudo arduo y siempre comprometido obtiene el reconocimiento debido a la labor bien hecha. Por ello, y en su nombre, agradezco profundamente este honor».
Tras la cena, Catalina Luca de Tena obsequió a la Princesa de Asturias con un libro que reunía algunas de las crónicas que Doña Letizia publicó en ABC.
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