Madrid

null

Hemeroteca > 12/05/2001 > 

Y Madrid se llenó de cacharros..

Actualizado 13/05/2001 - 23:32:31
Numeroso público acude desde el pasado viernes a visitar la feria de la cacharrería instalada en la madrileña plaza de Las Comendadoras. Javier Prieto
Numeroso público acude desde el pasado viernes a visitar la feria de la cacharrería instalada en la madrileña plaza de Las Comendadoras. Javier Prieto
Elpapel de la cerámica en la investigación prehistórica constituye uno de los encantos de la misma. En la evolución humana es uno de los momentos más transcendentales, el del paso de la economía de cazadores con un utillaje reducido, a un tipo de vida más cómodo. Hay un momento en que puede hablarse ya de una protocerámica, vasijas de barro muy inhábil, a las que se da forma a mano en una coción tosca, pero que no obstante permiten una conservación y trasiego como nunca se había alcanzado hasta ese momento.
Todos los amantes de esta artesanía del barro, conocida más como cacharrería, tienen la oportunidad de poder admirar, en directo, como se fabrican algunos de estos cacharros que salen de las rudas, pero a la vez sensibles y delicadas manos del alfarero que mima cada una de las piezas que fabrica, a la vez que podrán adquirir piezas nuevas y antiguas, que las tiendas de artesanía de Madrid van a exponer hasta el próximo día 20 en la plaza de las Comendadoras, donde quedará instalada la XXI Feria de la Cacharrería de Madrid, coincidiendo con las fiestas patronales de San Isidro. En la mencionada feria también colabora la Escuela de Arte Francisco Alcántara de Ceránima, cuyos alumnos harán demostaciones «in situ», la Comunidad de Madrid, y el Ayuntamiento de la ciudad.
A propósito de la feria de la cacharrería, los promotores han puesto de manifiesto la utilidad de los recipientes de barro a lo largo de la historia, dando noticia del descubrimiento de una momia en Madrid. Sí, pero una momia de una lagartija, que tuvo como sarcófago un recipiente de barro en el que se ha conservado durante años.
Parece ser que se trataba de una antigua y curiosa costumbre para aliviar jaquecas y dolores de cabeza. En algunos pueblos de la zona este de la provincia de Madrid las ancianas encargaban la captura de dichos animales a los jóvenes del lugar y, después de ser introducidos en recipientes de barro, madera o zinc, los colocaban al lado de la cama en la mesilla de noche.
Esta anécdota ha animado a la Asociación de tiendas de Artesanía de Madrid, promotores de la Feria, a preparar una exposición sobre la relación existente entre el mundo animal y la cerámica popular, más conocida popularmente como alfarería zoomorfa, en la que se representan numerosos animales, que se han convertido, a lo largo de los siglos, en emblemas mitológicos y objetos decorativos: los toros-botijo de Teruel, el torico tradicional de Cuenca, el botijo de gallo de Guadix, además de las palomas de barro utilizadas como reclamo...
La tremenda paradoja es que actualmente estos objetos pierden su valor de uso —al menos el uso para el cual había sido concebidos— y se convierten en tema de decoración y su público pasa a ser un público inmerso en la cultura urbana, que contempla estos objetos por sus valores estéticos.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.