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Pedro Morilla: «Lo siento, siempre creí que podría salvar al Talavera»

BONIFACIO CERVANTESTOLEDO. Pedro Morilla Pineda (Sevilla, 1972) quiere «mirar hacia atrás sin ira» pero desea dejar bien claro algunos de los factores negativos que le impidieron cumplir con el

Actualizado 08/07/2008 - 09:23:40
Pedro Morilla Pineda (Sevilla, 1972) quiere «mirar hacia atrás sin ira» pero desea dejar bien claro algunos de los factores negativos que le impidieron cumplir con el objetivo del salvar del descenso al Talavera.
El joven técnico sevillano ha querido resumir para ABC su estancia en el club blanquiazul y comenzó señalando con un cierto hondo pesar que «lo siento de verdad, siempre creí que podría salvar del descenso al Talavera»
El pasado futbolístico de Pedro Morilla empieza en las categorías inferiores del Real Betis Balompié desde donde pasó al equipo juvenil sub-19 del Sevilla. En las filas béticas tuvo como entrenadores a José Ramón Esnaola y Antonio Benítez, entre otros. Ya como profesional, Morilla militó en el Mairena (Tercera División), Écija (Segunda División A y B) desde donde firmó con el Talavera. En la escuadra talaverana se mantuvo cuatro temporadas. con la disputa de dos play-offs de ascenso a Segunda A.
Su buenas temporadas en el carril izquierdo del club de la «Ciudad Cerámica» le llevó posteriormente a las filas del Murcia, Burgos y Dos Hermanas de Sevilla. Volvió de nuevo a Talavera para firmar por tres temporadas en Segunda División B. Su carrera como futbolista la concluyó en el Ciempozuelos, club madrileño de Tercera División.
Su periplo como entrenador lo empezó precisamente en el club donde «colgó las botas», el Club Deportivo Ciempozuelos. Allí comenzó a entrenar al equipo infantil y posteriormente al juvenil, cuajando buenas temporadas y haciendo que el público disfrutase de un demoledor fútbol de ataque. En enero del año 2007, saltó al banquillo del primer equipo tras la dimisión Miguel Cerdá, tomado la dirección técnica de una plantilla que estaba situada en la mitad de la clasificación.
Con un trabajo eficaz y mentalidad positiva, Morilla llevó al equipo madrileño a disputar el play-off de ascenso quedando eliminado sin perder un solo partido. La puesta en escena de un fútbol alegre y atacante le llevó a renovar con el Ciempozuelos, club de 40 años de historia, y allí estuvo hasta el mes de noviembre del pasado año.
Llamada del Talavera
En esas fechas, Pedro Morilla indica que «recibí una llamada del Talavera para que tomara las riendas técnicas del equipo en unos momentos deportivos muy complicados para la entidad». El sevillano pidió permiso al presidente del Ciempozuelos, Javier Trompeta Ors, para que le permitiera desligarse del equipo, petición que se hizo positiva en el club de la capital de España.
Morilla comenta que «llegué a Talavera muy ilusionado y con el firme convencimiento que podía sacar del pozo al equipo blanquiazul». En aquellos momentos había sido cesado Santi Calvo-acaba de firmar estos días con los canarios del Santa Brígida para la próxima campaña- y desde entonces, el trabajo del nuevo inquilino del banquillo blanquiazul estuvo encaminado a «levantar la moral de los futbolistas, mejorar su estado físico y hacerles creer que con un fútbol de ataque podríamos sumar los puntos necesarios para salvarnos del descenso».
Pedro Morilla continúa indicando que «con futbolistas del nivel de Sérvulo, Jesús Rubio, Nacho Ramos, Bayarri, David Gómez, Óscar Silva y Rubén Martín tenía un armazón con las suficientes garantías para completar una gran columna vertebral del equipo, pero para jugar en el G-IV , grupo «andaluz», faltaba una plantilla más amplia y que los jugadores terminaran de creérselo anímicamente. Morilla añade que «quise poner disciplina, orden, trabajo, seriedad para levantar a una plantilla profesional pero empecé a darme cuenta que me iba a resultar muy complicado».
El entrenador andaluz descubre para ABC que «no es de recibo que un equipo profesional no tenga preparador físico ni fisioterapeuta durante varios meses». Morilla pasó un informe a la directiva que presidía Tino Muñoz en el que indicaba que se debía sancionar a algún futbolista por actos de indisciplina pero «no me hicieron mucho que digamos».
Mercado de invierno
Viendo este panorama negativo, Morilla quiso arreglar la plantilla en el «mercado de invierno» pero se encontró con un club con serios problemas económicos que incluso atrasaba el pago de las mensualidades a los jugadores. Los fichajes de enero llegaron pero fueron futbolistas sin el peso específico suficiente para dar un giro a la marcha del equipo, excepto en el caso del goleador Matas.
Según indica Pedro Morilla «el equipo jugaba un buen fútbol, creando muchas opciones de gol ante la portería rival pero siempre llegaba el fallo que nos costaba perder los partidos. Nos faltó creer en nosotros mismos y creo que algunos de mis futbolistas tiraron la toalla antes de tiempo».
Aún así, el Talavera estuvo en el último tercio del Campeonato siete partidos sin perder por lo que Morilla no perdía la esperanza de la salvación pero llegó la injusta derrota en casa ante el Ceuta por 2-3 y allí se acabó todo.
El joven técnico termina señalando que «tengo una espina clavada en el Talavera y esperaba que quitármela esta próxima temporada aunque para ello tuviera que sacrificarme como en este año, viajando todos los días desde Madrid a Talavera, pero Tino Muñoz ha preferido otras opciones para el banquillo. Deseo lo mejor para el club talaverano pero quiero dejar muy claro que me dejé el alma y los cincos sentidos para salvarlo del descenso. Es una pena de encontrarme con un club que esta temporada ha pasado por muchos problemas internos, que hacía aguas por todos los lados, pero me quedo con su afición y algunas personas que siempre están y estarán en los mejores y peores momentos. Es de bien nacido ser agradecido por lo que les deseo lo mejor».
En estos momentos, Pedro Morilla está estudiando algunas ofertas de equipos de Segunda B y Tercera División. Ha estado muy cerca de recalar en el Real Betis B pero a última hora han fichado al técnico catalán Josep María Nogués, ex Écija. El trabajo de Morilla ha sido valorado en positivo por varios directores deportivos y esta semana se podría cerrar su contratación con algún club.
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