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«El Gobierno español debería ser más firme, más duro con Castro» Zoé Valdés _ Escritora

POR ANTONIO ASTORGAFOTO: SIGEFREDOMADRID. Una suerte de Fran-kenstein creado por sí mismo, que «ha depredado Cuba, devastado su economía y cultura, y hundido la conciencia política del pueblo» en el

Actualizado 08/05/2008 - 08:49:33
FOTO: SIGEFREDO. Zoé Valdés sostiene su libro contra Fidel Castro
FOTO: SIGEFREDO. Zoé Valdés sostiene su libro contra Fidel Castro
Una suerte de Fran-kenstein creado por sí mismo, que «ha depredado Cuba, devastado su economía y cultura, y hundido la conciencia política del pueblo» en el abismo del terror. Un monstruo «culpable de que catorce mil niños hayan tenido que abandonar Cuba sin sus padres -el «éxodo Peter Pan»- por temor a perderlos». Un inoculador de virus que en tiempos de crisis abre la puerta del mar: «Autorización oficial para la muerte». Así es «La ficción Fidel» (Planeta), un demoledor ensayo, sin un gramo de ficción, con el que la escritora cubana Zoé Valdés pretende desenmascarar «el Gobierno opaco y lleno de contradicciones» de Castro. La autora, con ardor guerrero, empuña su fusta contra Castro, y se apoya en documentos ocultos y entrevistas clandestinas.
-¿Castro se creó a sí mismo? ¿Él es su propio doctor Frankenstein? ¿Él cosió al monstruo?
-Sin duda. El libro está contando con referencias cinematográficas porque a veces pienso que todo esto ha sido una mala película, una novela mediocre, una pésima telenovela, una pesadilla como el espesor con el que Castro te penetra, cuando empieza a hablar contigo, y te hunde el dedo y la uña en la carne. Eso era cuando aún podía hablar, y embaucaba a las grandes multitudes y a particulares. Es lo que ha sucedido con Oliver Stone, con Ignacio Ramonet, que se han dejado manipular y han caído rendidos a su pies. Los dictadores suelen ser incluso seductores.
-Dice usted que Cuba es «hoy un parque temático» donde no hay turista que no salte reivindicando la «misera con rumba».
-Yo creo que hay turistas ideológicos, que acuden a la isla convencidos de que van a encontrarse con un paraíso ideológico y, como llegan convencidos, nadie les puede cambiar, aun cuando vean la miseria. Hay otra gente que va, mira y se da cuenta de lo que sucede. «La ficción Fidel» no es para convencer a los convencidos. Es un «fustazo» dirigido a la gente que se que ha dejado manipular y ha sido cómplice.
-¿Por qué herida cubana «sangra» más Zoé Valdés?
-Por la del intento de destrucción de todo mi país: la cultura y la belleza que tenía el cubano interiormente. Ese ninguneo del ser humano dejará secuelas psicológicas muy graves.
-A los burgueses izquierdistas que voceaban «¡Fidel, acaba de sacar al negro [Batista] del poder!», ¿Castro los despreció, les convirtió sus mansiones en letrinas y les colocó un hisopo para que de-sobstruyeren escusados?
-Sí. Los barbudos apestando a rayos borraron los apellidos de la aristrocracia, tacharon a los intelectuales para imponer la nueva clase rica: la de los militares revoltosos que ignoraban todo de economía y de proyectos sociales, y que hundieron el país en la miseria caótica, el capitalismo salvaje. Castro acabó con esa aristocracia, les quitó todo lo que tenían y puso a nuevos ricos en mansiones.
-¿Castro es un producto?
-De sí mismo. Encontró un momento ideal para producirse, creó su personaje de revolucionario mundial, hizo unos cuantos a su medida, y la gente lo compró. Y luego creó un héroe, el Che, y todos lo compraron, hasta que llegó Fidel y decide que el Che no puede seguir quitándole su papel protagonista. Castro fracasó en su revolución, pero triunfó en su estudio de márketing. Y a Marilyn le ganó en ventas de camisetas.
-¿Cómo valora la postura de España con respecto a Cuba?
-Franco y Castro eran muy amiguitos. Luego Castro se burló de Felipe González, que en momentos fue bastante resistente. Aznar ha sido el que más ha atendido a la disidencia, con quien se reunió nada más llegar a Cuba, cosa que no ha hecho ningún otro presidente. Hoy, el Gobierno español debería ser más firme, más duro. Cuando ETA, Al-Qaida, las FARC o el IRA matan, soy más española, más proamericana y occidental, más anticastrista, más antiizquierdosa que nunca. El terrorismo nace de la ultraizquierda como el fascismo de la ultraderecha. Pero la gente no quiere enterarse. Es satanismo a secas; maldad de asesinar. Fidel Castro, ese dictador «bueno», ha sido uno de los creadores del terrorismo.
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