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La Academia sueca levanta el secreto de las votaciones de los 50 primeros premios Nobel

«Insoportable», «Antipático», «Reacio a todo movimiento cultural», «De dudosa moral», «Ateo»... Estos epítetos y otros tantos calificativos de carácter negativo fueron argumentos definitivos para descalificar a varios monstruos de las letras como Strindberg, Ibsen y Tolstoy. El caracter y las convinciones personales de los autores influyeron en laAcademia Sueca.

Actualizado 07/10/2001 - 18:54:41
Desde que hace un siglo Suecia creó el premio Nobel de Literatura por obra y gracia del testamento del inventor de la dinamita Alfred Nobel, se ha acusado a la Academia Sueca (fundada en 1786 por Gustavo III) de injusta, política e incluso de irracional. Los gurús internacionales de la cultura de todas las generaciones han criticado a tan insigne institución y puesto en tela de juicio sus decisiones. Y efectivamente, en la lista de galardonados figuran grandes figuras pero faltan autores considerados monstruos sagrados de la literatura universal. Este año, con motivo del sonado centenario del Nobel, la real institución rompe su tradicional silencio y desvela las discusiones, razonamientos y votos alrededor de la elección del premio de Literatura para explicar los motivos y forma de pensar de sus anteriores miembros cuando eligieron a un autor y rechazaron a otro.
CARA Y CRUZ DEL PREMIO NOBEL
Con ocasión del centenario del premio Nobel, la Academia acaba de presentar una extensa obra de dos volúmenes que estará a la venta en noviembre. Se trata de un ambicioso libro, con amplia información sobre los primeros cincuenta años de la existencia del Nobel de Literatura, que descubre los secretos de sumario relacionados con la concesión del premio. Documento histórico de gran valor, editado por la real institución, bajo el título «Nobelpriset i Litteratur 1901-1950. Nominaciones y comentarios», desvela detalladamente, y por primera vez la secreta historia del premio Nobel y cómo razonaron los miembros de la Academia Sueca al elegir cada año a uno de los autores nominados. Algunos escritores, gracias a su formación moral, su educación, su forma de ser y de pensar, consiguieron el galardón que les abrió el camino de la gloria. Otros, que en opinión de los Dieciocho no alcanzaban la suma de las distintas preferencias (basadas en las intenciones de Alfred Nobel) nunca lo obtuvieron. No por falta de ingenio literario sino por «límites de su carácter».
Según el secretario permanente de la Academia Sueca Horace Engdahl, persona de delicada cortesía, esta excelente obra, que será un «must» para todos los interesados, demuestra sobre todo que el premio Nobel de Literatura «nunca se eligió al azar». «Calmará muchos ánimos que han tachado a la Academia de injusta pero exaltará otros que sin duda la calificarán de «anticuada» o «elitista», pero esa era la forma de pensar de la élite cultural en la primera mitad del siglo pasado».
VOTACIONES SECRETAS
Un tupido secreto y la mayor de las incógnitas siempre envolvió las concesiones del premio. Nunca se ha dado el caso a lo largo de los años de que los académicos, absolutamente impenetrables, desvelaran una sóla palabra de las discusiones que barajan en su sala de juntas los días antes de la proclamación del Nobel. Aunque en ocasiones se han ofrecido sumas millonarias para conseguir los sacos de basura con los contenidos de las papeleras empleadas durante esas reuniones, nunca pudo encontrarse un sólo apunte, o lista de candidatos, ya que la Academia archiva con el celo de un avaro cada borrador y cada nota manuscrita que circula durante sus reuniones. Sin embargo según los estatutos Nobel el secreto de sumario dura solamente 50 años por lo que ese libro, que dentro de unas semanas estará en la calle, desvela y explica todo lo inexplicable desde 1901 a 1950.
SECRETOS DIVINAMENTE ESCRITOS
Se trata de una lectura «encantadora» según el jóven y elegante secretario permanente de la real institución Horace Engdahl (que tanto se parece a nuestro canciller) «que esta divinamente escrita». Engdhal añade que a pesar de ser un «gourmet de las letras» disfrutó con cada frase. «¡El sentido del humor de sus anteriores miembros no tenía límites! Repleta de detalles graciosos y anécdotas picantes deja fuera de dudas las decisiones tomadas antaño y confirma además que la Academia Sueca siempre dedicó mucho tiempo e interés para penetrar en la obra de los candidatos».
El primer Nobel (1901) que recayó en el lírico francés Sally Prudhomme escandalizó a la opinión pública. ¿Cómo podían los suecos conceder el premio Nobel a un literato de segunda fila sin acordarse de autores del calibre de Zola, Ibsen o Tolstoi? ¿Cómo dar ese honor a Theodor Mommsen y saltarse a la torera a Kafka, Proust y Joyce?
TOLSTOI ATEO, IBSEN CORROSIVO
Relatan los documentos y protocolos de las juntas que efectivamente los académicos estaban «fuertemente impresionados» por las obras de esos genios: «Guerra y Paz» y «Anna Karenina» de Tolstoi, eran por ejemplo sus lecturas favoritas, pero decidieron que era absolutamente imposible premiar el ateismo y la inmoralidad destacando con el Nobel a un autor que «condena la familia, el Estado y que además de rechazar las tradiciones no defiende los bienes privados».
De la misma forma y sirviéndose de los mismos argumentos, fue descalificado el noruego Ibsen, cuya concepción de la familia, de la mujer, madre y esposa eran «negativos». En aquellos tiempos que una mujer abandonara su hogar (como lo hace Nora en «La casa de muñecas», era inaceptable y un escándalo tremendo). La misma suerte corrió el clásico sueco August Strindberg, a quien se califica de «absolutamente insoportable», y cuyos textos dramáticos estaban repletos de «cosas horripilantes». ¡La Academia nunca podía laurear a una persona de tal calibre ni alzarla ante los focos internacionales!
La concesión del galardón en 1909 a Selma Lagerlöf creó el primer y grave cisma en la Academia. Algunos de sus miebros imaginaron que la sueca tenía inclinaciones equívocas ya que agunas de sus cartas eran de inspiración «difusamente lesbiana».
Durante los primeros cincuenta años de vida del premio Nobel el número de candidatos presentados a la Academia Sueca fue de 1.256. El año 1950 fue el más fecundo con el mayor número de nominaciones, nada menos que 54, y el más pobre 1915 con «solamente» once. Varios autores son nominados por diferentes personas o instituciones muchas veces a lo largo de los años, como el danés Johannes W. Jenssen cuyo nombre apareció en las listas de voto definitivas de la junta ¡en 18 ediciones!, antes de que se le concediera el premio. Sin embargo varios datos demuestran que el ser nominado varias veces nunca es garantía para ser laureado. En ocasiones la Academia ha concedido el galardón a un «primerizo» o autor desconocido.
EL CRITERIO CAMBIO CON LA GUERRA
Con la Segunda Guerra Mundial cambió la forma de pensar de los académicos que suavizaron sus pretensiones de que el galardonado cumpliera los conceptos éticos y de que sus ideas fueran tradicionales y de fe en la cultura occidental. Autores anteriormente «impensables» y controvertidos, como Herman Hesse, (1946) Thomas Stearns Eliot (1948) y André Gide (1947) vieron su nombre escrito en el firmamento de la fama. Los años 1918- 35- 40- 41-42 -43 estuvieron desiertos por falta de candidatos «adecuados».
Suecia, siempre fiel a sus tradiciones, celebra por todo lo alto el centenario de la entrega de los premios que en su primera andadura fueron solamente cuatro: Wilhem Conrad Rötgen, Física; Jacobus Enricus Vant´Hoff, Química; Emil Adolf von Behring, Fisiología o Medicina, y Sully Prudhomme, Literatura.
LAS CELEBRACIONES DEL CENTENARIO
La Fundación Nobel (institución que reúne a los siete comités Nobel de las reales academias que conceden los galardones) ha  invitado a los festejos de la denominada «Semana Nobel» a todos los caballeros Nobel que estan vivos. Casi 250 han aceptado la invitación, entre los que se encuentra nuestro Camilo José Cela. Son tantos los asistentes a los festejos que la ceremonia de entrega y fiesta de gala Nobel, en vez de tener por marco la Casa de Conciertos y el Ayuntamiento de esta capital, se celebrará en la gran arena Globen, una gigantesca pelota de ping-pong en el centro de la capital con cabida para más de 11.000 personas.
Ya se ha hecho público el programa detallado de las celebraciones. La Fundación Nobel, el Ayuntamiento de Estocolmo, las empresas ABB, Ericsson, Skandia y Volvo contribuyen con muchos millones de coronas para realizarlas. También está en marcha el proyecto del Museo Nobel en la sede de la Academia (Casa de la Bolsa) una muestra que pone el foco en la creatividad a lo largo de los tiempos. Se trata de una exposición extraordinaria, que durante tres años, dará la vuelta al mundo con la historia de los premios y la vida y obra de muchos galardonados. En esa exposición están representados 66 de los 772 premiados.
El 8 de diciembre se celebra el «Concierto del Centenario Nobel», en el que actuarán estrellas de música internacionales y al día siguiente, una recepción multitudinaria, presidida por los Reyes de Suecia, a la que asistirán todas las personalidades del mundo de la Cultura, de las Ciencias, de la Política y de las Artes. El día 10, en fin, fecha aniversario de la muerte del benefactor, se celebrará como manda la tradición la solemne entrega de los primeros premios Nobel de este siglo. Actos de gracia, conciertos, conferencias, celebraciones universitarias, pláticas, mesas redondas, reuniones y cenas de gala, forman parte del amplio programa oficial «Nobel Prize Centennial 1901-1950» .
EL NOBEL VIRTUAL
Se han publicado varios libros sobre el tema y Correos ha emitido unos preciosos sellos con los retratos de algunos de los premios Nobel. Noruega, que concede el premio de la Paz, se une a los festejos con una exposición en el Museo Noruego del Pueblo denominada «Premio Nobel 1901-2001». Desde la capital noruega esta muestra viajará alrededor del mundo. La entrega del premio de la Paz tendrá lugar en Oslo el día 10 por la mañana. Al día siguiente los noruegos celebran una gala, dirigida por Meryl Streep, en la que actuarán Bob Dylan y Bruce Springsteen entre otros.
Cualquier persona interesada puede recorrer por Internet las páginas de las diferentes instituciones Nobel y hacer una visita virtual a sus dependencias: www.nobelprize.org, www.nobel.se, www.svenskakademien.se (Academia Sueca), www.kva.se (Real Academia de Ciencias), www.nobel.no (Nobel, Noruega).
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