Espectáculos

null

Hemeroteca > 03/02/2001 > 

«El hijo fingido», lograda comedia lírica de Joaquín Rodrigo

Actualizado 03/02/2001 - 00:28:22
Un momento del ensayo general de «El hijo fingido». Julián de Domingo
Un momento del ensayo general de «El hijo fingido». Julián de Domingo
«El hijo fingido». Comedia lírica. Intérpretes: E. García, M. Rodríguez, J.-M. Ramón, L. Álvarez. D. musical: M. Roa. Dir. de escena: G. Malla. Dir. del Coro: A. Fauró. Orq. de la Comunidad de Madrid y Coro del Teatro de la Zarzuela. Madrid. 1 de febrero.
Desde diciembre de 1964..., no había vuelto a representarse una de las más enjundiosas páginas teatrales de Joaquín Rodrigo: su intitulada comedia lírica en un prólogo y dos actos, «El hijo fingido», sobre un libreto de Jesús María de Arozamena y Victoria Kamhi, extraído de «¿De cuándo acá nos vino?» y «Los ramilletes de Madrid», de Lope de Vega. El mismo Teatro de la Zarzuela que vio nacer esta obra, la repone ahora, «estrenándola» para un público que, entusiasmado, aplaudió interrumpiendo la acción constantemente, volcado en clima de gran éxito al final de la representación.
Joaquín Rodrigo, su enorme personalidad y su manera de hacer compositiva, laten en estos pentagramas que bien pudiéramos adscribir a «una nueva fusión del regusto por la viejas músicas, y algo que yo he llamado «neocasticismo», como él afirmó en cierta ocasión. Naturalmente que hay muchísimo más de su admirable estilística, pero esto es lo que sobresale en «El hijo fingido», además de un raudal de inventiva musical, tintado en todo momento por toques personales. Concreto mi admiración en una inspiradísima temática, en sus concertantes, luego de una «Obertura» y un «Intermezzo», realmente bellos.
El Teatro de la Zarzuela no ha escatimado medios en esta espléndida reposición: figurines de elegancia suma (Javier Artiñano), decorados de subido colorido, iluminación adecuada (Juan Gómez-Cornejo), ballet que es a la vez, discreto y de crecida calidad y... un largo etcétera, comprendiendo a cuantos intervienen en «El hijo fingido».
Triunfo merecido el de los directores: el musical del tan experto en estas lides, Miguel Roa, bien adentrado en una partitura que es delicada en sus líneas, pero también con picante difícil; la escénica de Gerardo Malla, por una naturalidad buscada, lograda en una múltiple serie de matizaciones. Se destacan del elenco las voces de la «Ángela» que encarnó María Rodríguez y la «Doña Bárbara» de Eneida García, actrices de mérito indudable; y, después del cortés anteponer femenino, señalemos como excelentes actores a los admirados en «El capitán Fajardo», barítono bien timbrado y, sobre todo, a su colega de tesitura, Josep-Miquel Ramón, que logró un completo «Leonardo» en cualquiera de sus registros, con momentos extraordinarios.
Ya queda suscrito el sincero elogio para el trabajo de Roa y de esta obligada nota, comprimida obligadamente, no se nos puede caer la labor de los profesores de la acreditada Orquesta de la Comunidad madrileña, sin olvidar las voces del Coro del Teatro de la Zarzuela, bien conjuntadas por Antonio Fauró, con un momento «a cappella», realmente de recuerdo.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.