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Frank González: «El CAAM ha acercado el concepto de modernidad a la sociedad canaria»

El Centro Atlántico de Arte Moderno, el tercero más antiguo de España, cumple catorce años de existencia y es la sala referente de la cultura de vanguardia en las Islas

Actualizado 01/12/2003 - 00:28:03
CANARIAS. Frank González es doctor en Historia del Arte por la Universidad de Barcelona. Desde el año 1992 se vinculó al CAAM como conservador, para ocupar su dirección en enero de 2002. Colaborador en diferentes medios de comunicación, ha sido también comisario de algunas muestras locales y ha participado en el Centro de Cine e Historia de la Universidad de Barcelona. En el año 2001 ganó el premio Viera y Clavijo de investigación con un ensayo sobre el humor gráfico.
-¿Es el CAAM la sala de referencia de la cultura moderna y de vanguardia en Canarias?
-Sin duda. Es más, el CAAM es uno de los principales valores de la cultura, no sólo canaria, sino del ámbito español e iberoamericano.
-¿Cómo se fundó el CAAM?
-Fue inaugurado por la Reina Sofia, en diciembre del 89, con una exposición surrealista. En ese momento se planteó recuperar la ultima gran vanguardia, que se había roto con la Guerra Civil, la herencia del surrealismo y las vinculaciones que siempre ha tenido Canarias con países como Cuba, México, Estados Unidos o Venezuela. Cuando el Caam sale a escena es el tercer centro que se abre en España: en el 86 se inauguró parcialmente el Reina Sofía y en el 89 el Ivam, Instituto Valenciano de Arte Moderno. Ahora somos más de cuarenta centros de arte en España y el panorama ha cambiado considerablemente.
-¿Fue especialmente difícil abrir un centro como éste en Canarias?
-Sí, se hizo un esfuerzo titánico. Consolidar a 1.700 kilómetros de la Península un centro de arte no fue nada fácil, con las limitaciones existentes en las Islas. Hubo un gran empuje y fue casi un atrevimiento en aquel entonces. Ahora tenemos otras cuatro salas en Canarias, una en Tenerife, otra en Fuerteventura y dos en Lanzarote. El panorama ha evolucionado muchísimo. Cuando iniciamos la andadura no había recursos técnicos y humanos. Hay que agradecer el enorme esfuerzo del propio Martín Chirino, además de su equipo de trabajo, y de personas como Orlando Brito o Cristian Domínguez, por citar algunos. Gracias a ello, el CAAM ha contribuido de manera fundamental a normalizar y extender un modelo cultural del primer mundo, que hasta entonces tenia una presencia limitada en las Islas. Hemos acercado el concepto de modernidad a la sociedad canaria.
-¿Cuáles han sido las principales etapas de la vida del CAAM?
-La primera etapa se caracterizó por la juventud del proyecto, que termina con el cierre de la sala, en marzo de 1993. Se decidió cerrarla temporalmente para asentar su marco económico. Se inicia entonces un nuevo periodo, encabezado por el gerente Diego López, mas normalizado, maduro y sereno. A partir de 1996 la apertura de nuevos escenarios, como las salas de Barcelona, Galicia o Castellón, dibujan un panorama diferente, más complejo y rico, que provoca que el CAAM deje de estar tan presente en los medios nacionales. También se experimenta un giro hacia el coleccionismo. Hasta entonces sólo contaban con un programa de coleccionismo destacado el IVAM y la Fundación la Caixa. En mi opinión las colecciones siempre deberían responder a un ámbito de carácter contextual, como ocurre con casi todas las salas del mundo. Nosotros contábamos con una pequeña colección, procedente del Cabildo, muy importante, de lo que eran las vanguardias históricas, el realismo mágico, -a través de la escuela Lujan Pérez- o el grupo surrealista, a través de Óscar Domínguez. Obras importantes de los años 60 y 70 de Plácido Fleitas, Juan Ismael, Oramas, Santiago Santana, el grupo El Paso, con Chirino o Millares, etcétera. Con esta base experimentamos la necesidad de ampliar las líneas de trabajo.
-¿En qué sentido?
-Bueno, poseíamos arte de vanguardia, pero quisimos incidir en el arte de los últimos veinte años, español e internacional. Se abre así un nuevo periodo donde incidimos mas en la contemporaneidad, que en la vanguardia histórica, donde se había hecho una excelente cobertura de ese periodo con la obra del grupo el Paso. Un centro como éste, en Canarias, debe de servir de ventana, para que la gente pueda conocer parte de lo que ocurre en el mundo. Un punto de relación con el exterior.
-¿Cómo se amplió la colección?
-Se consiguió la adquisición de las 1.600 obras de la colección de la APM, por valor de un millón y medio de euros. Los fondos del museo contaban así con una importantísima colección de arte canario y español, de los años 70, 80 y 90 . Y del arte internacional de los años 90, sobre todo del relacionado con Canarias. Queríamos contextualizar la colección, y acercarla a la contemporaneidad, aun con el riesgo que conlleva.
-¿Y cuentan con el presupuesto suficiente para este propósito?
-Siempre hemos tenido presupuesto. El desarrollo del programa en los últimos cinco o seis años así lo demuestra. El presupuesto del pasado año alcanzó los tres millones de euros. La mayor parte corresponde al Cabildo de Gran Canaria, aunque también hay una aportación del Gobierno y de empresas privadas que patrocinan el museo.
-¿Necesita el CAAM más espacio?
-Con la ampliación del pasado año tenemos actualmente 2.500 m2 de exposición real, contando los balcones 9, 11 y 13, más el espacio de San Antonio Abad. Pero, como se dice comunmente, el tamaño no lo dice todo. El Reina Sofía alcanza unos 40.000 metros cuadrados, y el centro de Vigo unos 14.000 . El tamaño del CAAM es suficiente para desempeñar nuestro trabajo.
-En opinión del Presidente del Cabildo, José Manuel Soria, el Museo Elder debería servir de pinacoteca
-Sé que es un tema que ha impactado en la sociedad, pero yo no quiero hacer declaraciones al respecto.
-¿Qué más servicios posee?
-Además de las salas de exposición, tenemos una tienda; la librería del Cabildo, (que depende de nosotros hace cinco años, y es punto de referencia por su enorme valor); la caja negra, que es un espacio dedicado a la video creación; una sala polivalente para seminarios y un centro de documentación importantísimo. Además de la Península, tenemos presencia en cada uno de los países de hispanoamérica a través de convenios. Con Estados Unidos colaboramos con 16 museos principales. Y extendemos nuestra colaboración a Europa, Australia, Nueva Zelanda, Japón y Sudáfrica.
-¿Qué destacaría de la programación del centro?
-La programación está cerrada hasta mediados del 2005, pues este tipo de producciones requiere mucho tiempo. Acabamos de inaugurar «Arquitectura del sol», con la colaboración de los colegios de arquitectos del Mediterráneo y Canarias. La muestra plantea qué ha ocurrido en nuestras costas en lo últimos años. Ya hemos organizado unas 14 exposiciones relacionadas con la arquitectura, pues es un ámbito de trabajo muy sensible y cercano. Nos permite poner sobre el tapete qué es lo que está ocurriendo y qué es lo que los profesionales opinan. Un museo también debe cumplir con esta misión. Por otro lado, inauguramos una obra de Pilar Albarracín y hasta fines de diciembre se expondrá «La conquista de la ubicuidad». También tenemos encuentros con artistas invitados, como Juan Guerra.
-¿Qué valoración hace del arte canario en la actualidad?
- Por primera vez en la historia el desarrollo del arte en Canarias es paralelo o muy cercano al desarrollo del arte español y europeo. Las conexiones se han normalizado y poseemos una visión muchísima más amplia. Y en este proceso el CAAM también debe ser una herramienta de crítica, de interconexión y de apertura.
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