Reportaje

El secreto mejor guardado de Archidona… Las loquitas de El Molinero

Por Maria Sánchez Palomo,

Son pequeñas y esponjosas, con un relleno suave que engancha. Acompañan por igual el solo de la mañana que el mitad de la merienda y las encuentras en muchas pastelerías y panaderías de Málaga, especialmente por la capital y por la costa occidental de la provincia. Como avanzamos en el titular y como se evidencia en la foto destacada del artículo, entre locas anda el juego, pero no entre unas locas cualquiera, no. En Gurmé Málaga nos hemos topado con unas muy especiales y a los más golosos de la redacción los han dejado con una sobredosis de azúcar un tanto placentera…

Nos referimos a unas loquitas –diminutivo, porque tienen un formato especial– que elabora en Archidona, en el obrador El Molinero. Llegamos hasta ellas a través de la panadería Cobos, en el barrio de Ciudad Jardín, uno de los establecimientos a los que llegan estos dulces que, según nos han explicado sus creadores, hacen que muchos malagueños y visitantes pierdan ¿el sentido? Desde luego que la dieta la dejan aparcada porque si algo tienen estos pasteles son muchas calorías…

Sea como fuere, nos hemos acercado a la confitería El Molinero para que Ángel Gámiz, su propietario, nos cuente más acerca de estos pasteles que lleva haciendo varias décadas. Diariamente suelen preparar unas 3.000 locas, lo que hace un cómputo semanal de en torno a las 18.000 unidades –trabajan de lunes a sábado. La mayor parte de ellas, según nos cuenta Gámiz, van directas a puntos de venta de la capital y a localidades costeras, como Torremolinos, Fuengirola o Marbella. “Más allá de esos sitios este dulce no tiene salida. Es algo un tanto curioso”, comenta Ángel. De hecho, han intentado en no pocas ocasiones exportar esta creación tan malagueña tanto a otras zonas del interior de la provincia como a la vecina Granada o incluso lo han probado con Madrid pero nada. “Las locas, para los malagueños”, nos dicen en El Molinero.

Ángel Gámiz empezó con este obrador en el 83, con bollos, panes y magdalenas. “¡Cuánto ha cambiado lo que ofrecemos a los clientes!”, exclama a Gurmé Málaga. Dice que se enteró del tema de las locas cuando llevaba poco tiempo con su local en funcionamiento y tuvo conocimiento de una panadería en Ciudad Jardín –casualidades de la vida, justo donde nosotros las hemos ‘descubierto’–, “en la Piña”, donde se hacían estas. Y fue hasta allí que se dirigió Ángel para que le enseñaran a elaborarlas. ¡Quién le iba a decir a él que de ellas viviría prácticamente su negocio! Tal cual: En El Molinero dicen que poco –o nada– serían sin las loquitas que nos han traído hasta Archidona. 

Marta, la hija de Ángel, es una de las personas que trabaja mano a mano con él. Ellos y su equipo han formado una auténtica familia entre los que hay alguno que dice no haber probado jamás las locas. Al final, estar diariamente rodeado de aromas y sabores un tanto empalagosos puede crear el efecto contrario y esos sentimientos extremos son los mismos que despiertan las locas. Hay quienes suspiran por ellas y están esos otros que no soportan esa explosión de azúcar. 

El Molinero no solo se ocupa de dar salida a las clásicas locas de Málaga. También hacen palmeras y palmeritas –ellos también han caído a la moda de las palmeras gigantes, pues está claro que el consumidor manda–, cañas, bollos, tortas de aceite, bizcochos… y bueno, utilizan el rojo característico de las locas para bañar otras de sus creaciones. Ángel Gámiz nos cuenta que los malagueños con solo ver el color rojizo de estas ya se decantan por el dulce en cuestión que lo lleve. “Es un fenómeno de lo más curioso”, apunta.

Las loquitas de El Molinero

Nosotros hemos llegado al obrador bien temprano. Sobre las ocho de la mañana vemos cómo se afanan unos y otros a la tarea. El Molinero comienza a funcionar a las seis por lo que ya van saliendo las primeras hornadas de locas y vemos también como preparan otras que saldrán rumbo a Málaga en apenas unas horas. 

¿Cómo se hacen estas tortas? La receta de las locas de Málaga no tiene mucho secreto, dice Gámiz, pero sí requiere tiempo y dedicación. En El Molinero ellos mismos se ocupan de hacer todo el relleno y la cubierta, paso a paso. “Llevan una base de hojaldre que se va cociendo, se prepara la crema pastelera y el rojo tan identificativo de las locas se consigue con harina, colorante, agua y vainilla. El toque final se le da con mermelada de fresa, que es el punto rojizo que tan bien conocen algunos, y finalmente un baño con glaseado”, explica el propietario del negocio. 

Volvemos a casa con una buena ración de loquitas de El Molinero, en Archidona, y las incluimos en nuestra lista de recomendables. ¿Dónde encontrarlas? Ángel no sabe bien decirnos hasta por cuántos establecimientos pasan sus creaciones pues son dos los distribuidores los que se encargan de darles salida. Sea como fuere, si os podemos confirmar que en Ciudad Jardín, en la panaderia Cobos, justo al lado del mercado del distrito, encontrarán estas tortas tan célebres entre los malagueños y un auténtico souvenir para muchos de los turistas que visitan la ciudad.