Reportaje

Mantecados San Pancracio, sabor auténtico y artesanal en Navidad

Por Maria Sánchez Palomo,

De septiembre a diciembre la Confitería San Pancracio es un no parar. Solo durante estos meses abre sus puertas este negocio artesanal situado en el casco histórico de Antequera, regentado por las hermanas Pilar y Carmen. Probar uno de sus mantecados y polvorones es sentir que ya es Navidad. De hecho, dicen que más de un cliente les ha llamado con la voz tomada por la emoción. Según les han comentado, el sabor de estos dulces que elaboran con tanto mimo les lleva de vuelta a su infancia, a unas fiestas navideñas en las que era un auténtico ritual el abrir el papelito que envuelve cuidadosamente el producto, siempre en compañía de familiares, de los padres, los abuelos, con los hermanos y los primos. 

Los mantecados San Pancracio vuelven a Antequera todas las navidades (M.S.).

Los mantecados San Pancracio vuelven a Antequera todas las navidades (M.S.).

Son ya 12 años dando forma a estos dulces tan típicos de esta época del año, 12 años desde que Carmen y Pilar se aventuraron a poner en marcha una confitería que no les ha reportado nada más que satisfacciones. “Mazapanes, mantecados, alfajores, turrón, huesitos de santo, semitas de Santa Teresa, pastel de gloria… Para nosotros es reconfortante ver cómo los clientes regresan para comprar nuestros productos y en muchos casos llegan personas que los han probado en algún lugar y que quieren llevarse para degustarlo en Navidad”, explica Carmen.

Las hermanas Pilar y Carmen, al frente de este negocio artesanal situado en pleno centro de Antequera (M.S.).

Las hermanas Pilar y Carmen, al frente de este negocio artesanal en el centro de Antequera (M.S.).

Estas hermanas pertenecen a una familia con experiencia en la industria del mantecado. En su establecimiento comenzaron vendiendo los productos que elaboraban sus hermanos en la fábrica y poco a poco fueron introduciendo dulces que ellas mismas preparaban. Cuál no sería su sorpresa al comprobar que “la clientela llegaba pidiendo los nuestros, no querían otros”, comentan Pilar y Carmen Aguilera. 

Se decidieron a lanzar sus propios mantecados bajo el nombre de San Pancracio y así hasta el día de hoy. Cada campaña se hacen en torno a 20.000 kilos de producto, alfajores, mantecados y otros pastelitos navideños que tienen dos denominadores comunes. Por un lado, la elaboración totalmente artesanal, a mano. En Confitería San Pancracio no fabrican, “creamos los dulces”. No se producen, “se hacen” a mano. El segundo factor a destacar es que se utilizan materias primas de primera calidad, prácticamente toda procedente de Andalucía. Aceite de oliva virgen extra de la zona, las almendras, los piñones, el huevo, se cuidan especialmente las harinas que utilizan, etc. 

Los mantecados y polvorones que fabrican en San Pancracio se venden tanto en tienda como a través de Internet (M.S.).

Los mantecados y polvorones que fabrican en San Pancracio se venden en tienda y a través de Internet (M.S.).

Durante estos meses se dedican en exclusiva a dar salida a un producto que, dentro de su categoría, está entre los mejores de Andalucía. Dado que su creación es 100% artesanal, tal y como han mostrado al equipo de Gurmé Málaga, de la calle Calzada número 2, en Antequera, salen mantecados de edición limitada, por así decirlo. Se pueden comprar directamente en el establecimiento o bien acudir a la tienda online de San Pancracio para hacerse con una caja –o varias, las que ustedes gusten– de este trocito de Navidad en forma de alfajor o polvorón. Es la mejor manera de cogerle el sabor a la Navidad, que así como llega, se va… 

Una vez marchan los Reyes Magos, Carmen y Pilar cierran sus puertas hasta el otoño siguiente. Les preguntamos por qué no abrir el resto del año, puesto que la estacionalidad de los mantecados es cosa del pasado, como sucede en buena medida con los helados. El cliente es el que manda y este quiere disfrutar de lo bueno los 365 días de 2019. La respuesta de Carmen es clara, contundente: “Somos de la opinión de que el hecho de solo poder encontrarlos en estas semanas tan señaladas es lo que los hace especialmente deseables. Se les espera, como a sus Majestades de Oriente. Probablemente si los vendiéramos todo el año no se apreciarían tanto”. 

El equipo de San Pancracio elabora estos mantecados y polvorones de manera totalmente artesanal (M.S.).

El equipo de San Pancracio elabora estos mantecados y polvorones de manera artesanal (M.S.).

Sea como fuere, nosotros nos hemos hecho con un buen alijo de dulces de San Pancracio. Si llegarán o no la siguiente Navidad no lo sabemos, pero que estas fiestas nos acordaremos mucho y bien de las hermanas Aguilera, de eso estamos seguros. Nosotros y las muchas personas que, como apuntamos en este articulo, visitan este establecimiento, tanto malagueños como de otras España pues desde hace unos años venden a través de Internet.

Son tantos los pedidos y la demanda que tienen que ya están proyectando un obrador para que en 2019 nadie se quede sin estos pastelitos ‘edición limitada’. Este es uno de los sueños de Carmen y Pilar. Solo verlas trabajar, tanto a ellas como al resto del equipo de la confitería, con tanto mimo y cuidado en cada pieza, es fácil augurarles un dulce y delicioso futuro…

El equipo de San Pancracio al completo en plena campaña navideña (M.S.).

El equipo de San Pancracio al completo en plena campaña navideña (M.S.).

Antequera y los dulces navideños

La comarca antequerana está íntimamente ligada a esta época del año. En la zona existen varias fábricas y obradores especializados en la elaboración de mantecados, polvorones y otros pastelitos navideños y cuando llega el otoño comienzan a funcionar a pleno rendimiento. Junto a San Pancracio destaca especialmente Sancho Melero, con una producción que rondará los tres millones de kilos de mantecados, o La Antequerana. Están también Antiguos Aguilera –hermanos y familiares de Carmen y Pilar, también involucrados en este sector–, La Perla, Sabores Caseros, Panadería Santiago, Artesanía de Antequera y Torcadul y las monjas del Convento de Belén, otro clásico de las fiestas.