Vovem, un asador de calidad en Marbella

Por Carlos Maribona

Un asador con calidad por encima de la media que se ocupa y se preocupa por las carnes que pasan por sus parrillas. Está en la zona de Nueva Andalucía, muy cerca de Puerto Banús. El restaurante Vovem en Marbella ocupa un local amplio, decorado con gusto, rodeado por una agradable terraza para las noches veraniegas, que tiene al fondo las parrillas, junto a las que se encuentra un gran expositor en el que pueden verse algunos de los chuleteros de carne veteada que se ofrecen en la carta. Carta, por cierto, de madera, muy pesada y difícil de manejar.

Las carnes proceden de muy diferentes razas, más de diez, que van desde la rubia gallega, la frisona o la parda alpina nacionales hasta el angus uruguayo o el wagyu negro japonés puro. La mayoría animales con más de cuatro o cinco años de edad. Y todos ellos en cortes diferentes, especialmente lomo alto (chuletas para dos personas), lomo bajo (el entrecot, servido sin hueso) y solomillo. Con precios muy variados, que van desde los 17,50 euros de una pieza de 200 gramos de lomo bajo de raza charolesa avileña hasta los 395 euros que cuesta un kilo del wagyu negro.

Tartar-con-huevo

Llama la atención que entre la oferta de carnes las hay también de buey procedentes de la Bodega El Capricho, de Jiménez de Jamuz. Como saben todos ustedes, su propietario, José Gordon, busca los bueyes y las vacas viejas por España y Portugal, los sacrifica y somete su carne a largas maduraciones. Al margen de polémicas sobre estos puntos de maduración, lo cierto es que se trata de carnes con un intenso sabor, muy cotizadas. También en la carta encontramos hamburguesas, chuletillas de cordero, picantón o presa ibérica, que igualmente se elaboran en las parrillas con brasas de encina, olivo y sarmiento. Vovem dispone de sus propias cámaras para madurar la carne al punto deseado por los parrilleros, lo que siempre es una garantía.

Falla el servicio de sala, amable pero desbordado, un mal habitual en Marbella durante el verano. Largas esperas en algunos casos, sobre todo a la hora de los postres. Aunque el fallo principal son los despistes con los puntos de la carne, que en algunos casos no llega como se ha solicitado. En nuestro caso, una chuleta de rubia gallega pedida poco hecha y servida como media. Una pena, porque se malogra así una pieza de calidad. Por suerte no ocurrió lo mismo con un lomo bajo, también de rubia gallega, que sí llegó en su punto. Carne tierna y con sabor, bien seleccionada.  Las acompañan con patatas fritas y algunas verduras hechas también en las brasas. Muy buenos los tartares, de solomillo, picado a mano, bien aderezado y dándose a probar previamente al cliente para comprobar el punto. Pueden ser con la carne sola o con un huevo de corral hecho en la brasa encima. Una opción esta última que funciona muy bien.

Chuleta-de-rubia-gallega

Me gustaron las entradas, todas con la posibilidad de medias raciones. Un apartado abundante en el que destaca una magnífica cecina de León, que es la de El Capricho. Muy buena la ensaladilla, lo mismo que las albóndigas de rabo, los chips de alcachofas fritas o el tomate corazón de buey aliñado. Jugosas tortillas, tanto la de patata como la de bacalao. En todos los casos se ve que en el restaurante Vovem en Marbella manejan buena materia prima. Hay algún pescado, pero obviamente no es la apuesta de la casa. Para tomarlos ya hay bastantes sitios en la zona.

Postres caseros pero con escaso interés. Probamos un milhojas de crema y una tarta de queso y ninguno de los dos pasaron de aceptables. Muy bien sin embargo la carta de vinos, con ese buen detalle de presentarlas ordenadas por precios, una fórmula que facilita la elección. Al igual que los platos, los vinos se ofrecen a precios contenidos. Como les decía, importante apuesta que, si se mantiene así, puede considerarse uno de los asadores de carne de referencia en Andalucía.