Mesón Ibérico

Mesón Ibérico, una de las grandes barras de Málaga

Por Pollo y Ensalada

Nombre Mesón Ibérico
Dirección Calle San Lorenzo, 27, Málaga. ()
Horario De 13:00 a 16:30 y de 20:30 a 24:00 horas
Teléfono 952603290
Terraza

Con más de 20 años de trayectoria a sus espaldas, el Mesón Ibérico es, sin duda, una de las grandes barras de la capital malagueña. Su apuesta por las buenas materias primas y la atención atenta y cercana, lo convierten en un templo del tapeo y las buenas raciones en un ambiente muy familiar y distendido. Son muchos los malagueños que acuden casi semanalmente a disfrutar de algún aperitivo o a celebrar los fines de semana y se nota en la alegría con la que se saludan y el cariño en el trato. Si es la primera vez que los visitas, no te preocupes, te tratarán igual de bien.

El local tiene dos zonas diferencias: la barra, que indiscutiblemente es nuestra gran favorita y el comedor. A estas dos se une una pequeña zona exterior con algunos barriles para los que prefieren el aire libre. Decorado de forma clásica, con madera, paredes blancas llenas de fotos antiguas, pizarras con recomendaciones y botellas de vino, resulta acogedor, aunque a veces pueda llegar a agobiar un poco por la gran afluencia de clientela. Nuestra recomendación, llegar temprano y pegarse a la esquinita de la barra cercana a la cocina. Allí verás los platos desfilar y no necesitarás ni mirar la carta, los antojos vendrán solos.

La extensísima carta se divide en productos ibéricos, salazones y conservas, caprichos al grill, mariscos y pescados de la Bahía de Málaga y platos clásicos como el fabuloso flamenquín, el muy recomendable cucurucho de habitas baby con jamón Joselito y huevo o el celebrado bacalao al pilpil.

Merece la pena probar las adictivas ligeritas de presa. El punto del grill unido a la calidad de la carne lo convierte en uno de nuestros “caprichos” favoritos e indispensables. De nuestra última visita cabe destacar el fantástico pulpo a la brasa, con la textura justa y cargado de sabor. De los mejores que últimamente hemos probado. Excelentes los bolos, que tuvieron el detalle de apartar en cuanto que se nos antojaron, “no vaya a ser que os quedéis sin ellos” y soberbios los boquerones al limón, en una fritura limpia, limpia, sin rastro de aceite y con un boquerón que destacaba de manera notable. Otros boquerones que suben al podio. Las quisquillas de Motril, aunque ricas de sabor, no llegaron a convencernos. Ligeramente pasadas en la cocción y algo más frías de lo que suelen gustarnos, fueron el único bajón de una comida que disfrutamos mucho.

La clásica carta de vinos contiene referencias para satisfacer al público general. Conocidas son sus promociones en días puntuales en las que se pueden disfrutar bodegas conocidas a precios realmente amables. El servicio es muy correcto, atento a cualquier necesidad del cliente y con buenas recomendaciones y detalles. Sorprende que antes de que tus ojos hayan podido encontrar hueco en el interior, ellos ya te hayan buscado algún sitio, servido un aperitivo y preguntado qué deseas beber.

En definitiva, esta barra es cosa seria. Apúntenla.