Nombre Cantina Niña Bonita
Dirección Calle Martínez Campos, 6, Málaga. ()
Horario De 13.00 a 16 horas y de 20.30 a 23.30 horas.
Teléfono 951815811

Si buscas grandes sombreros, calaveras y música de mariachis, este no es tu sitio. Este pequeño y agradable local, de decoración sencilla, se aleja de los manidos tópicos que solemos encontrar en un restaurante mejicano. Si, por el contrario, lo que te apetece es cocina mejicana de verdad, con ingredientes mejicanos y un puntito de fusión con productos de nuestra provincia, elaboraciones caseras y un servicio cercano y cariñoso, entonces sí, tu sitio es Cantina Niña Bonita. Aquí se elabora todo: desde los topopos a las tortillas, las salsas y las distintas carnes y por supuesto el guacamole, para el que tienen la fabulosa despensa de la Axarquía.

La carta es muy amplia y si no conoces bien la cocina mejicana, lo suyo es dejarse aconsejar. Si no lo haces, corres el riesgo de pedir más de la cuenta. Todo apetece. Lo que figura en carta y lo que te cantan fuera de ella y es que este restaurante mejicano más cercano a la típica antojería que a los cientos de imitaciones que pululan por ahí, elabora con esmero sus tortillas con harina de maíz criollo, sembrado a la manera tradicional y lo mismo acompaña tu guacamole con unos topopos de tonos bronceados que con unos elaborados con maíz azul. Juego de texturas, harinas y tostados que aportan interesantes matices. Si tu temor para probar este tipo de comida es el picante, no temas. Siempre te dejan elegir la dosis que quieres aportar.

Además de tener sus fijos y ya clásicos, incorpora distintas elaboraciones que pretenden mostrar la cocina de cada temporada. En nuestras últimas visitas hemos comenzado con gorditas rellenas de cerdo confitado, pico de gallo, guacamole y salsa roja, unas gruesas tortitas de maíz fritas súper sabrosas, golosas quesadillas y soberbios tacos, al pastor o de cochinita pibil. Tortillas de maíz suaves e hidratadas, tacos de rellenos sabrosos y fácilmente identificables, sin camuflajes de condimentos excesivos. Comiences con lo que comiences, asegúrate de incluir en tu comanda la imprescindible costilla lacada con naranja y miel de caña acompañada de unas riquísimas tortillas de maíz. Llega de una pieza y la desmenuzan y mezclan en tu mesa para que la prepares a tu gusto.

También puedes inclinarte por platos más delicados, ligeros y sutiles como el aguachile de langostinos y el soberbio ceviche de lubina ¡Cuánto lo gozamos, absolutamente maravilloso! Impecable punto del pescado y adictivo aliño, juego de cítricos de equilibrio perfecto. Si lo sirviesen como sopa, lo pediríamos seguro.

La bodega ofrece interesantes vinos malagueños como Flor Floris, Ferbolet o Perezoso, pero la verdad es que aquí siempre terminamos inclinándonos por la cerveza: Malquerida o Pacífico son una de nuestras opciones, sin olvidar el tequila o las deliciosas margaritas, perfectas para iniciar o cerrar la comida.

Sus postres gozan de fama, siempre queremos probar el pastel de tres leches, pero nunca conseguimos llegar. No somos obedientes y no hacemos caso a las recomendaciones de ser comedidos. Así que llegar a los postres junto con disfrutar de la amabilidad de esta casa y esa rica cocina son siempre excusas fáciles para volver.