Nombre Restaurante La Antxoeta
Dirección Calle Barroso, 7, Málaga. ()
Horario De 13:00 a 17:00 y de 19:00 a 23:30.
Teléfono 951956192
Terraza No

Cuando entras al restaurante La Antxoeta piensas que vas a encontrar un local desenfadado, con un puntito canalla, un local moderno sin más. Sin embargo, aquí hay cocina, mucha cocina. Productos de temporada y platos de línea tradicional, pero con técnica, mimo y unas presentaciones muy cuidadas. Si elegir de la carta es un tema complicado por las interesantes opciones que ofrece, la cosa se complica aún más con las sugerencias del día, por lo que elegir el Menú Degustación para una primera visita puede ser una opción interesante. Este va cambiando, intercalan propuestas fijas de la carta con algunas de las sugerencias que el mercado ha regalado ese día. Pregunta y lánzate a disfrutar. Si pasas por allí de martes a viernes a mediodía y eres capaz de no sucumbir a la tentación de pedir media carta, también puedes decantarte por el Menú Ejecutivo.

El local, en el malagueño barrio del Soho, muy cerquita de Fideo Ramen y de otras propuestas interesantes que han ido surgiendo en la zona en el último año, es pequeñito, así que -especialmente los fines de semana- la reserva es necesaria. Estética industrial, rockera, cocina abierta de la que no sólo salen aromas que conquistan tu nariz antes que tu estómago sino también buena música, mesas altas, vajilla de la que me llevaría a casa y un servicio cercano y diligente.

En la carta se cuelan propuestas catalanas como los canelones de Maruchi, que tenemos que probar la próxima vez sí o sí y vascas. Esos chipirones al estilo “Iñaki” que llegaron a la mesa de al lado pedían un tenedor y pan a gritos. Pero Pablo Caballero, el alma de este “garito” no olvida que se encuentra en Málaga e introduce recomendaciones tan finas como los boquerones vitorianos al horno con mango, almendras y piparra y vinagre de zanahoria morá, un platazo que transforma este pescado tan malagueño en un sutil bocado en el que el sabor fresco de unos boquerones que casi no han rozado el horno, se mezcla con la Axarquía y Cuevas Bajas. La provincia en un plato.

Merece la pena probar las adictivas ostras con escabeche oriental. Bombazo de sabor. Adicción al poder. Y no dejarse atrás el salmorejo asado con tartar de salmón. Nuevamente una propuesta tradicional que la técnica y la detallista presentación eleva a algo más.

Los postres que probamos, una versión algo más ligera de la crema catalana y una reinterpretación del tradicional postre de pan con chocolate y aceite, aunque muy buenos, no llegaron a convencernos como cierre a un estupendo menú. Quizá estén algo por debajo del resto de la cocina o simplemente habíamos creado unas expectativas muy altas por lo que llevábamos disfrutado hasta ese momento.

En definitiva, un agradable conjunto que ganaría aún más si el maridaje acompañara algo más. Una opción

asequible en la que sólo destacó el Palo Cortado Great Duke de Bodegas Juan Piñero, un correcto Juvé y Camps Brut Reserva y el siempre agradable Pedro Ximénez de Bodegas Málaga Virgen, que esta vez quizá nos saturó un poco por tomarlo como acompañamiento de dos postres tan dulces. Para mi este vino ya es un postre en sí mismo.

Nos ha gustado la propuesta de La Antxoeta. Mucho trabajo detrás de cada plato y estamos seguros de que aún queda mucha cocina por salir. Procedencia catalana, formación vasca y residencia malagueña forman un cóctel de lo más interesante que promete mucha guerra. Hay que destacar que este restaurante situado en pleno centro de Málaga ha sido uno de los galardonados por el público en la primera edición de los Premios GURMÉ Málaga.