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Crónica de una muerte anunciada: Óleo cierra en su mejor momento

Por Maria Sánchez Palomo,

Sergio del Río recogía hace apenas un mes el Premio Gurmé Málaga del público al mejor restaurante de cocina internacional. Quién le iba a decir a él que tres semanas después se vería obligado a echar el cierre de Óleo, un proyecto que llevaba funcionando seis años y medio. Titulamos la noticia como ‘Crónica de una muerte anunciada’ porque, pese a que en ningún momento Sergio imaginó que su ‘matrimonio’ con el CAC terminaría de esta manera, la noticia que hoy está en boca de hosteleros y profesionales de la restauración se iba gestando poco a poco, ‘no’ tras ‘no’, y eso solo hacía presagiar lo que hoy se confirma.

El quid de la cuestión está en que el nuevo concurso para la gestión del CAC Málaga se está haciendo de rogar. Los retrasos en la tramitación y resolución del mismo suponen que tanto Óleo como la librería Agapea, el otro negocio que sale perjudicado de esta situación, se vean obligadas a echar el cierre. El Ayuntamiento de Málaga se hará con estos locales hasta que salgan a concurso tanto la cafetería como la tienda de libros. 

El equipo responsable de Óleo ha presentado varias salidas provisionales al consistorio malagueño, pero siempre han obtenido la negativa por respuesta. “Les solicitamos una prórroga de seis meses para que el restaurante siguiese abierto hasta que saliera este espacio a concurso, pero nos dijeron que no”, explica del Río. “Se trataba simplemente de mantener nuestra actividad hasta que se redactasen los documentos y se hiciese pública la convocatoria. La respuesta fue no”, continúa. Todo ello amparándose en la Ley de Concesiones, por la cual el local debe estar desocupado y en manos del Ayuntamiento antes de que finalice el contrato. 

Este expira el 30 de abril. El próximo domingo Óleo prestará su último servicio tal y como lo conocemos ahora, en el CAC. En la calle, hasta nuevo aviso, 17 trabajadores que conforman actualmente la plantilla de la empresa. Sergio del Río y Rui Junior lo tienen claro. Cuentan con la fidelidad de la clientela –ya comentábamos que ellos se han hecho con el Premio Gurmé Málaga del público al mejor restaurante de cocina internacional– y del Río está mirando nuevos emplazamientos. “El Soho es una zona que me gusta mucho y ando buscando local. El problema es que los alquileres son prohibitivos así que tendré que seguir mirando hasta encontrar algo que se adecue a nuestras posibilidades para que Óleo vuelva a ver la luz”, apunta a Gurmé Málaga. 

Sergio del Río puso en marcha este negocio en 2012 y dice que entonces jamás imaginó el gran éxito que iban a tener. Han sido años de trabajo duro y ahora vivían probablemente su mejor momento, la época más dulce para un establecimiento de estas características. 

Teniendo en cuenta el impulso y la pasión que tanto Sergio como Rui han puesto para dar vida a Óleo, es de esperar que en breve la noticia que demos en Gurmé Málaga sea otra.