Madrid

Regañadientes

7 /10
Precio medio
40€
Dirección
Almirante,24
Teléfono
91 819 02 28 Llamar
 Regañadientes
Regañadientes Almirante 24,Madrid

Al hilo del éxito de Punto MX, la cocina mexicana ha ganado muchos enteros en Madrid. Del monopolio de establecimientos tex-mex hemos pasado a una oferta amplia de nivel más que satisfactorio. Ahí están, por ejemplo, Tepic, Cantina Roo, Entre Suspiro y Suspiro o Mawey Taco Bar. Para reforzar esa línea llega ahora este Regañadientes con el que desembarca en la capital un grupo de inversores mexicanos con restaurantes en su país. El local está decorado con aires de cantina moderna, sin caer en excesos de parque temático. Cuenta con una amplia barra en la entrada, rodeada de un pequeño comedor con apenas ocho mesas (sin mantel, aunque al menos disponen de un bajoplato), y otro espacio en la parte trasera.

Al frente de la cocina se ha situado Abel Martellotti, argentino con larga experiencia en España. Buena parte de ese tiempo lo ha pasado junto a Jesús Santos en Goizeko Wellington. Fue éste quien le mandó dos años a México para encargarse de uno de sus proyectos. Periodo que el cocinero aprovechó para imbuirse de la gastronomía de allá. Martellotti define su cocina como «mexicana urbana», concepto que refleja bien su oferta, fundiendo lo popular con toques actuales y refinados y un punto de originalidad.

Dado el poco espacio de que disponen, en Regañadientes no hay cámaras, lo que obliga a manejar a diario producto fresco y a elaborarlo al momento. Sin duda una ventaja para los comensales. Por el contrario, no nos gusta que hayan decidido reducir los puntos de picante bajo la excusa de que la clientela madrileña los rechaza. Un tema recurrente que resta autenticidad. Si a usted le gustan los platos «alegres», indíquelo al principio y todo mejorará notablemente.

Para empezar, un buen margarita (mejor el clásico que los que llevan tamarindo y similares). Hacen también muy bien la michelada. Y siempre está la opción de alguna cerveza. El apartado de entrantes, todos muy frescos. Buen guacamole (12 €), recién hecho; ricas ostras gillardeau encevichadas, y potente el aguachile de vieiras con shizo (16). Lograda también la tostada de atún rojo con aliño de cangrejo (18), lo mismo que los sopes (14) de cochinita y frijoles o de carrillera al mole. El ceviche tropical de corvina y gamba roja (16) está bueno, aunque la presencia de la piña no gustará a todo el mundo. Le sobra una corona de tortilla frita que complica comerlo. Falla una flor de calabacín rellena de ricota y huitlacoche (16) sobre una crema de tomate fresco y un toque de mermelada de nopal con chile. Además de que la flor llega reblandecida, hay un gran desequilibrio entre los ingredientes.

Notable apartado de tacos (aunque las tortillas pueden mejorarse), originales y bien resueltos. Por ejemplo el «madrileño» (12), de calamares fritos con tinta de chipirones; el «chulapo-mex», (10) de entresijos y gallinejas con guacamole y pico de gallo; o el «De Donosti a Sinaloa» (12), de pollo lumagorri guisado con gamba roja encevichada.

De los postres (todos a 7), destacable, para golosos, el pastel tres leches. Atención a esta casa. Si mantiene el nivel de estas primeras semanas va a ser una opción destacada entre la oferta mexicana en Madrid.
Cierra domingos noche y lunes. Barra.