Madrid

La Casita de Sabino

7 /10
Precio medio
80€
Dirección
Doctor Fleming,32
Teléfono
91 878 51 77 Llamar
 La Casita de Sabino
Restaurante la casita de sabino. Calle Doctor Fleming, numero 32. Foto: Belen Diaz
La Casita de Sabino Doctor Fleming 32,Madrid

La Casita de Sabino es un restaurante especializado en pescado que lleva varios años funcionando en Bilbao, donde goza de bastante popularidad. En 2016 abrió una sucursal en Valencia y ahora le ha tocado el turno a Madrid, donde a finales del pasado año pusieron en marcha este establecimiento que lleva el mismo nombre que el de sus hermanos mayores. Al igual que en Valencia, el socio mayoritario de esta Casita es el entrenador de fútbol Unai Émery, que actualmente dirige en Inglaterra al Arsenal. Pero el que lleva el día a día del negocio es Sabino Lekanda, un vizcaíno muy peculiar, fanático del mejor pescado, que busca por todas las lonjas españolas, especialmente las del norte, y portuguesas para garantizarse la mayor calidad posible. Grandes piezas que se exhiben en una vitrina un tanto oculta tras la barra, pero que se enseñan sin problemas al cliente para que elija, y que se cobran al peso. Rey, rodaballo, besugo, lubina, mero, san martín, cabra de altura, merluza o rape figuran en la oferta diaria con pecios que varían en función del mercado. El día de nuestra visita oscilaban entre los 75 euros el kilo del sobrevalorado rey o virrey y los 35 del rape. Sabino alterna su presencia entre Bilbao, Valencia y Madrid, pero el día que está se deja notar en la sala.

No sé si aquí se entenderá y se aceptará esa extroversión que le lleva a hablar a gritos en medio del comedor. Aunque da la impresión de que buena parte de su clientela ya le conoce de la capital vizcaína. Empezamos nuestra comida con unos marinados caseros, de atún y de mero (10 €), muy ricos. Fileteados gruesos para apreciarlos mejor. Está bueno el centollo, ya limpio, que protagoniza una ensalada de changurro (22). Lo que no tiene mucho sentido es que en un sitio en el que presumen, con razón, de trabajar con la mejor materia prima utilicen lechuga mézclum para esta ensalada. Nivel también en unos mejillones escabechados caseros (12). Sin embargo, unas almejas a la sartén (24), algo irregulares de tamaño, se fastidian porque llegan inundadas de aceite y con un exceso de ajo frito. Ya saben aquello de que no basta con tener el mejor producto. Hay que tratarlo con mimo. Y no es este el caso. En la carta no faltan los mariscos: ostras Gillardeau, percebes, bogavante, gambas blancas y langostinos a la plancha… Es esta una buena época para probarlos. No son baratos, pero los precios están bastante ajustados.

Con todo, donde luce esta Casita de Sabino es en el apartado de los pescados. Especialmente en los grandes. Piezas recién llegadas, casi todas de notable tamaño. Y como ejemplo, el rodaballo de ocho kilos (65 el kilo) que nos muestran al comenzar la comida y del que elegimos la parte que más nos apetece. Esta llega luego a la mesa con un punto impecable (me cuenta Sabino que en Madrid los clientes lo quieren más pasado que en Bilbao, desde luego no es mi caso), hecho a la bilbaína. Postres (todos a 5) muy vinculados al País Vasco. Cuajada y trufas caseras, buen goxua y muy flojos canutillos de crema. La bodega es reducida y tan tradicional como la cocina que ofrecen.

Cierra domingos y lunes por la noche.