Madrid

Burela

7 /10
Precio medio
50€
Dirección
Nardo,2
Aparcacoches
Si
Teléfono
91 571 17 24 Llamar
 Burela
04/11/2017 Madrid,.Burela Plan B Restaurantes Regionales foto Isabel Permuy ARCHDC
Burela Nardo 2,Madrid

Siempre ha tenido Madrid una numerosa presencia de restaurantes gallegos. Algo lógico en una ciudad tan aficionada al marisco y al pescado, eje principal siempre en estos establecimientos. Entre ellos se encuentra este Burela, casa veterana situada a un paso de la plaza de Castilla de la que se habla poco pero cuya oferta marina está entre las mejores de la capital. Su nombre, que rinde homenaje a la localidad de la costa de Lugo que es el mayor puerto bonitero del Cantábrico, ya es toda una declaración de intenciones. Lo conocimos hace un tiempo gracias a buenos amigos gallegos que lo visitan con frecuencia buscando precisamente la calidad de esos mariscos y pescados, tratados con absoluta sencillez, respetando al máximo la excelencia del producto.

No es un sitio elegante. Su comedor es similar al de cualquier casa de comidas de las que abundan en esta zona del final de Bravo Murillo, con maderas y cuadros variopintos sin más aspiraciones. Pero a Burela no se va por su decoración, se va a comer bien. Y eso está garantizado. El propietario, Camilo Paredes, atiende con eficacia y amabilidad la sala. Y recomienda lo mejor que haya recibido ese día de las lonjas gallegas. Nada más sentarse a la mesa, un poco de tortilla bien hecha y unos mejillones de buen tamaño en escabeche casero marcan ya lo que podemos esperar de esta casa.

Entre las entradas sobresalen las empanadas, hechas al estilo gallego, con muy buena masa. Probamos las de chocos en su tinta y la de bonito, ricas ambas aunque algo mejor la segunda. En días fríos, reconfortante el caldo gallego, y en cualquier momento un correcto pulpo a feira o unos bien fritos pimientos de Padrón. Más flojo un bonito escabechado, algo insulso Si el bolsillo lo permite hay que dedicarse al marisco. Probamos una centolla llegada de Galicia, de lujo, bien llena y muy sabrosa. No están mal la ensalada de bogavante ni las almejas, que se preparan a la marinera o a la sartén. Y luego llegan los pescados. En temporada no dejen de probar la lamprea. Aquí tienen una de las mejores de Madrid. La preparan al estilo de Arbo, o lo que es lo mismo, a la bordelesa, con un arroz blanco mejorable, pan tostado y cebollitas francesas. Francamente buena. Hay otras buenas alternativas. Por ejemplo un rodaballo estupendo hecho a la gallega, con una ajada muy lograda. Dependiendo del mercado les ofrecerán también merluza, rape, lenguado o lubina en distintas preparaciones y siempre con precios competitivos. No es un sitio para carnívoros, aunque en la carta hay alguna que otra carne roja (chuleta o solomillo) e incluso unas chuletillas de cordero.

Los postres se mantienen en la línea absolutamente tradicional de la casa. No están mal las filloas, de crema o de nata, ni el clásico queso de tetilla con membrillo. La bodega es bastante limitada, aunque encontrarán alguna que otra referencia satisfactoria de vinos gallegos.

Cierra domingos.