Madrid

Barra y Mantel

6.5 /10
Precio medio
50€
Dirección
Jorge Juan,50
Teléfono
91 064 45 98 Llamar
 Barra y Mantel
Foto: Belén Diaz
Barra y Mantel Jorge Juan 50,Madrid

La recuperación de las tabernas y las casas de comidas tradicionales, con una adecuada actualización, se ha convertido en una tendencia imparable en Madrid. Cada vez hay más gente que busca esa cocina de siempre, de platos de cuchara y de guisos sabrosos sobre la base de un producto de calidad procedente de proveedores bien seleccionados y buena mano en los fogones.

Así lo ha entendido el cocinero Iván González, cabeza visible de esta nueva taberna ilustrada abierta en la calle de Jorge Juan casi esquina con Príncipe de Vergara. Un local en el que, como corresponde a otra tendencia en alza, a la amplia barra, rodeada de mesas altas, se le da un protagonismo importante. El horario ininterrumpido de esta nueva casa permite hacer allí un picoteo informal a cualquier hora. Por eso una parte de la carta se centra más en un tapeo de calidad. Buenas gildas (2 €), boquerones en vinagre (9,50), mejillones en escabeche casero (9,50), ensaladilla rusa (10), coppa de Joselito (17), patatas bravas (10) o croquetas de jamón (2,50 cada una).

Al fondo, con la cocina abierta, el comedor, con una decoración clásica que se corresponde con el estilo de los platos de la carta. Y con un detalle que nos gusta mucho en estos tiempos: como el nombre del establecimiento indica, la mesas de esta neotaberna están vestidas con manteles de lino. No deja de ser curioso que hayamos llegado al punto en que haya que reseñar su presencia. Por contra, el espacio resulta muy ruidoso, agravado por una innecesaria música de fondo que dificulta las conversaciones.

Iván González es valenciano. Y se nota en su buena mano para los arroces. En este apartado hay otro detalle que nos gusta especialmente y que venimos reivindicando desde hace tiempo: los arroces se hacen para una sola persona. El cocinero los prepara en lata, con una capa muy fina, y ofrece dos posibilidades, uno de mar y otro de montaña (ambos a 25). Probamos el primero, con muy buen sabor y un grano de calidad. Sin embargo, echamos en falta el socarrat, tal vez porque se ha hecho demasiado rápido, con el calor por la parte superior. Los guisos son otro de los apartados importantes de este Barra y Mantel. Muy ricas las verdinas con perdiz (22), sabrosas y bien ligadas, con la carne de la perdiz ya limpia. Buen nivel también el de las albóndigas de chuletón (20,50), con una salsa notable. Los callos de ternera (16) están bien de sabor pero les falta un punto de melosidad y otro de picante.

Falla por completo un salpicón de pulpo (17,50), que es más una ensalada que un salpicón, con un exceso de rúcula, bañado en aceite y con el pulpo demasiad blando. Mucho mejor unos canelones de solomillo y trufa con una bechamel de parmesano (20) que nos recomiendan como el plato más demandado. Están buenos, pero hay cosas mejores en la carta. Postres caseros, entre ellos una torrija de horchata (8), hecha con pan de brioche y acompañada con helado de canela. Jugosa, pero con exceso de canela y sin que la anunciada horchata aparezca en ningún momento. Bodega breve pero bien seleccionada y con precios ajustados.

No cierra.