La miss y médico canaria durante la sesión de fotos
La miss y médico canaria durante la sesión de fotos - Ángel de Antonio
Gente

Carla Barber «Algún día a Álvaro Morata le llamarán el exnovio de Miss Universo»

Fue Miss Las Palmas y se licenció en Medicina. Hoy quiere ganar el título de belleza más deseado del mundo

MadridActualizado:

Quedamos a las cuatro de la tarde y se presenta acelerada, llena de bolsas y comiendo nuggets del Burger King: «Perdona, llevo un día de locos». Carla Barber, Miss Universo España 2015, es un torbellino de energía. Charlatana y expresiva, nadie diría que casi no ha dormido tras haber desfilado la noche anterior en un evento de moda (es habitual en la pasarela de la Mercedes Benz- Fashion Week de Madrid). «Ayer me dormí a las tres de la mañana. Me he levantado a las seis y media para ir al gimnasio y ahora vengo del quirófano. Y esta noche tengo tres eventos a la misma hora».

Hemos quedado en la peluquería de Julio Matamoros, el estilista de las misses, y mientras la peina, esta canaria de 25 años habla sin necesidad de que le hagan preguntas. «Oye, cuenta que desde hace tres semanas ya no soy Carla García. Había cien mil con ese nombre. He ido al Registro Civil y me he invertido los apellidos. Ahora soy Carla Barber».

Estirar el tiempo

Reconoce que no le da rabia que su nombre aparezca ligado al del futbolista Álvaro Morata, con el que estuvo saliendo dos años. «Álvaro forma parte de mi pasado. Yo me vendo por quién soy, no por haber estado con nadie. Algún día le llamarán a él el ex de Miss Universo». De lo que sí está contenta es de que la llamen doctora. Y es que Carla parece tener el don de estirar el tiempo hasta límites insospechados: se licenció en cinco años en una carrera de seis, es miss, trabaja y estudia. «No soy superdotada ni nada parecido. Mi padre siempre me dijo: “Si quieres sacar un ocho, estudia para un diez”, así que en la carrera, en vez de matricularme en las doce asignaturas que había, lo hice en quince. Y así he aprobado todas», explica. Afirma no haber renunciado a nada. «Ni a salir –comenta entre risas–. Además, desde que soy Miss, me ligan mucho más que antes. A mí siempre me han ligado».

La miss es feliz con su frenética vida actual. «Estoy haciendo un doctorado y trabajo con el doctor Fernández Blanco, un cirujano plástico con el que sigo mi residencia aquí en España. Además en enero empiezo un máster de Medicina Estética y Antienvejecimiento». Y por si esto pareciese poco, en su tiempo libre restaura muebles. «Estoy buscando piso en Madrid, y cuando lo tenga yo me haré mis propios muebles».

Este año de reinado, además de prepararse para Miss Universo y ser imagen de Be Miss, Carla está ilusionada con un nuevo proyecto que desvela con voz emocionada. «Quiero irme a Guinea-Bisáu con el prestigioso cirujano plástico Iván Mañero a operar de manera gratuita».

Carla Barber empezó en el mundo de las misses porque cortó con su novio de toda la vida. «Estaba de bajón, me presenté a un casting por hacer algo distinto y gané Miss Las Palmas. Al año siguiente quedé Primera Dama en Miss España, así que fui a Londres a participar en Miss Mundo –recuerda–. Quedé entre las ocho finalistas entre 120 chicas. Cuando volví me dediqué a estudiar en serio. Terminé la carrera y me fui a trabajar a Alemania. En mayo me dieron un mes de vacaciones en el hospital, volví a casa, me presenté otra vez al concurso… y gané».

«A veces es difícil que me tomen en serio. Siendo mona, ¿cómo iba a ser doctora?»

Sin embargo, no todo fue alegría en su entorno. Su padre, odontólogo, puso el grito en el cielo. «Me dijo: “¿Qué demonios estás haciendo? Dedícate al bisturí que es lo tuyo y déjate de tonterías”. Mi madre se puso contentísima». La miss canaria asegura que su familia es lo más importante en su vida «Cuando gané, sólo pensaba en mi abuela. Ella siempre me acompañaba, y por esas fechas se cumplía un año de su muerte».

No todo vale

Carla tiene claro cuál es su objetivo inmediato: ganar Miss Universo. «Quiero demostrar a la gente que soy una buena embajadora de España». Así lo corrobora Guillermo Escobar, presidente de Be Miss. «Carla es el ejemplo perfecto de la mujer de nuestro país: tiene estudios, idiomas y está muy preparada», asegura. Sin embargo, en su camino al triunfo, la canaria tiene claro que no todo vale. «Una vez me preguntaron qué estaría dispuesta a hacer por la corona y yo les contesté: todo menos a perder mi ética».

La trayectoria de Carla es impresionante, aunque ella misma considera que su físico es una traba a la hora de ejercer como médico. «A veces es difícil que me tomen en serio. Hay quien se plantea que cómo habré aprobado la carrera. No olvidaré que en el hospital de Alemania, en las guardias de 24 horas, me quitaba la bata y se pensaban que era la chica de la limpieza. Siendo mona ¿cómo iba a ser doctora?»

«¿Qué estaría dispuesta a hacer por la corona de Miss Universo? Todo menos perder mi ética»

Como tantos otros jóvenes, la miss canaria sabe lo que es ser inmigrante en otro país. «Me fui a Alemania sin saber el idioma y lo he pasado muy mal, pero estas experiencias te ayudan a madurar». Carla acepta la calidad de nuestra sanidad: «Es muy buena, pero para que un sistema funcione tienes que tener contento a quien da el servicio, y en España no se cuida este sector».

Atardece en Madrid y la entrevista termina antes de lo previsto. Carla sonríe y le brillan aún más sus impresionantes ojos color miel. «Voy a poder dormir una siesta… no sabes cuánto valoro esto».