Mitos y verdades sobre las picaduras de mosquitos

Si crees que te pican más porque tienes una sangre muy dulce, estás muy equivocado

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Una de las amenazas más frecuentes de la temporada estival son los mosquitos. Este pequeño ser invertebrado está presente prácticamente en cualquiera de esos lugares habitualmente frecuentados por cualquiera en pleno verano (terrazas, playas, chiringuitos, piscinas, ríos, pantanos). En torno a los mosquitos existen un sinfín de mitos erróneos que detallamos a continuación.

1. Solo pican los mosquitos hembra. Verdadero.

Los machos no pican porque se alimentan de néctar. Sin embargo, las hembras necesitan la sangre no solo como alimento sino para producir huevos. Tanto los mosquitos macho como las hembras pueden vivir sin picar, pero una hembra no pondrá huevos si no logra encontrar el vertebrado al que chupar la sangre. El motivo, una dieta de néctar puede dotarla de energía, pero apenas proporciona proteínas (aminoácidos) así como otras sustancias necesarias para realizar la ovogénesis, que es como se conoce a la producción de huevos.

2. ¿Pican según el dulzor de la sangre del afectado? Falso.

La clave está en la composición química del aire que nos rodea. Los mosquitos localizan y pican a sus víctimas a partir del dióxido de carbono (CO2) exhalado por la víctima. El CO2 presente en el aire exhalado (cerca de 1 kilo al día) es la señal sensorial más importante para los mosquitos hematófagos femeninos. Ello provoca que el mosquito hembra active el vuelo de larga distancia hacia su víctima. Una curiosidad adicional, los mosquitos aletean entre 250 y 500 vueltas por segundo, por lo que necesitan muchísima energía para poder volar.

3. Nuestra dieta y el ejercicio físico influye en que nos piquen. Verdadero.

Aquellas personas que consuman una dieta rica en grasas generan más dióxido de carbono, por lo que se convierten en el blanco perfecto de las picaduras. Además, aquellas personas que practican algún deporte están más expuestos a picaduras porque al realizar ejercicio sus músculos necesitan más oxígeno y liberan más dióxido de carbono.

4. Les atraen los olores fuertes. Verdadero.

Les atraen los olores fuertes y las fragancias florales. Por esta razón se recomienda evitar perfumes y fragancias fuertes durante esta época del año.

5.El sudor les encanta. Verdadero.

El sudor hace que la piel emita ciertas sustancias como ácido láctico, ácido úrico o amoniaco. A la hora de buscar una víctima a la que chuparle la sangre, los mosquitos hembra siguen el rastro del sudor humano, más concretamente de las moléculas volátiles ácidas que transpira la piel (ácido láctico). Según un estudio reciente realizado por biólogos estadounidenses, los mosquitos tienen un correceptor olfativo llamado lr8a, situado en sus antenas que les sirve de brújula ayudando al mosquito hembra a localizar a aquellas víctimas más propensas a las picaduras.

6.Prefieren a las personas con una temperatura basal alta y a los que tienen grupo sanguíneo 0. Verdadero.

Cada persona tiene más de 300 compuestos químicos que varían de una persona a otra en función de su genética y del entorno. La temperatura de la piel, la presencia de vapor de agua, el tipo de sangre de la víctima (prefieren picar a personas con grupo sanguíneo 0 por delante de las del grupo sanguíneo B y A) y el calor de la ropa son algunas de las variables que los mosquitos tienen en cuenta para picar a sus víctimas. Por eso las personas con una mayor diversidad de microbios en su piel tienden a sufrir menos picaduras de mosquito.

7. Las prendas de ropa de tonos blancos, claros, brillantes o pastel les llaman especialmente la atención. Verdadero.

Además de por el olfato, los mosquitos hembra localizan a sus víctimas a distancia utilizando la visión. De ahí que se recomiende apostar por prendas de colores oscuros. También es recomendable sacudir las prendas de ropa que se hayan tendido en el exterior antes de usarlas.

8. Remedios contra las picaduras, ¿verdaderamente funcionan? Depende.

Se suele decir que aplicar dentífrico sobre la picadura aporta frescor y alivia sus síntomas o que el barro absorbe el veneno de la picadura. La realidad es que ninguno de estos remedios está científicamente probado. Al contrario, aplicar pasta de dientes puede producir una mayor irritación en la zona por su composición y, por otro lado, es desaconsejable aplicar barro o arcilla por las bacterias presentes en las mismas.

Desde la Asociación Española de Pediatría, aseguran que poco se puede hacer con las picaduras de insectos. Lo mejor es que lavar con agua fresca y jabón la zona afectada. Pero si el niño tiene un picor intenso, numerosas picaduras y se queja, se puede aplicar frío o comprar en la farmacia una solución de calamina o amoniaco.

Los expertos apuntan que, en la mayoría de ocasiones, «no se necesita ninguna medicación», a no ser que se produzcan reacciones graves relacionadas normalmente con avispas y abejas.

La solución más tecnológica es «bite away», un bolígrafo inteligente fabricado en Alemania que alivia las picaduras aplicando calor concentrado a aproximadamente 51 °C sobre la piel.

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