La dieta mediterránea reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares
La dieta mediterránea reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares

La dieta mediterránea ayuda a prevenir la diabetes desde niños

Expertos inciden en la importancia de seguir una dieta equilibrada en el marco de la iniciativa deportiva y educativa de la Copa Covap

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Una buena alimentación no solo se basa en tomar productos necesarios para el correcto funcionamiento del organismo, también es fundamental llevar a cabo una rutina alimentaria y controlar las cantidades, según aconsejó la Dra. Mercedes Gil-Campos, coordinadora de la Unidad de Metabolismo Infantil del Hospital Universitario Reina Sofía en el marco de la Copa Covap, una iniciativa deportiva promovida por la Cooperativa Ganadera del Valle de los Pedroches (Covap) y el centro hospitalario que se celebró el pasado fin de semana en Huétor Tájar (Granada).

Durante este evento, además de disputarse más de 40 partidos de fútbol y baloncesto, un equipo de nutricionistas impartió una sesión didáctica sobre alimentación en torno a los nutrientes que mejoran el rendimiento de sus hijos durante el entrenamiento y la competición, así como la importancia de la hidratación. Una de las conclusiones de las jornadas, en las que se citaron estudio srealizados por centros entre los que se encuentran la Universidad Pompeu Fabra, la Universidad de Valencia y el Instituto de Salud Carlos III, es que la dieta mediterránea ayuda a mejorar el metabolismo de los niños y previene la diabetes.

Además de esos beneficios para la salud los expertos afirmaron que una dieta basada en el consumo de aceite de oliva, nueces, legumbres, pescados y consumo de lácteos mejora los niveles de colesterol y reduce los riesgos cardiovasculares.

«Los niños atletas necesitan comer sano y de forma equilibrada, según la intensidad de la actividad deportiva, por lo que hay que evitar desequilibrios nutricionales que pueden ser perjudiciales para la salud, como la falta de vitaminas y minerales», detalló la Dra. Gil-Campos, quien también destacó los beneficios que aporta el agua al organismo, pues posibilita la digestión y el transporte de nutrientes, además de contribuir a regular la temperatura corporal. «El agua es el principal líquido con el que los niños tienen que hidratarse y deben ingerir en torno a dos litros al día, aunque dependerá de la edad, la temperatura o la práctica del ejercicio físico», agregó.

Buenos hábitos alimentarios

Otros consejos de alimentación saludable que destacó la Dra. Gil-Campos se centraron en la necesidad de «llevar a cabo una alimentación equilibrada para mantener la masa magra y disminuir la masa grasa, además de controlar la sensación de apetito y saciedad con la ingesta de alimentos apropiados»; «poner atención a los síntomas que indican deshidratación, como son las mucosas secas o la sensación de sed, cansancio o mareo» y «sustituir los zumos y bebidas refrescantes por agua en pequeñas cantidades antes, durante y después del ejercicio».

Además, los niños, del mismo modo que los adultos, deben hacer cinco comidas al día, evitando picotear entre ellas, y cada una de estas ingestas debe estar equilibrada en hidratos de carbono, proteínas y grasas.

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