Rocío, madre soltera en España: «Estuve años sin descanso. Pedía que me quitaran días de vacaciones y me salía a deber»
El 13º Informe de Adecco sobre familias monoparentales destaca las dificultades de acceso al mercado laboral de quienes viven esta situación y los problemas a los que se enfrentan
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En España, hay casi dos millones de hogares que se contabilizan como monoparentales. La gran mayoría de ellos, el 81,4%, están liderados por mujeres que sacan adelante a sus hijos sin más ayuda que sus propios recursos.
Esta situación lleva a estas ... madres a sufrir mayores barreras: dificultades para acceder al mercado laboral con la vivencia de situaciones de discriminación o dificultades de ahorro. Una de las principales conclusiones del 13º Informe de Monoparentalidad y Empleo de la Fundación Adecco, que encuesta a 353 mujeres en desempleo al frente de una familia monoparental, la inestabilidad laboral incrementa el riesgo de pobreza.
Rocío es madre soltera. Hace algo más de 20 años llegó a España desde Ecuador para incorporarse a un empleo en España. A los años de llegar tuvo a su hija, que ahora tiene 16 años. Ella es una de tantas madres que han tenido que hacer todo tipo de malabares para poder sacar adelante a su hijos. Ha vivido todo tipo de situaciones, como las que relata el informe, que no le son ajenas: estuvo sin empleo durante un tiempo, consiguió trabajo y ahora, como relata a ABC, desde hace unos cinco años está «bien profesionalmente». Alcanzar esta estabilidad le ha requerido grandes sacrificios, aunque ha podido salir adelante gracias a distintas ayudas y al apoyo de la asociación FAMS, que se encarga apoyar a familias monoparentales y denunciar situaciones discriminatorias.
«Desde hace más de 10 años trabajo como costurera. Al principio entré como limpiadora y he ido subiendo, pero me ha costado muchísimo llegar al sitio en el que estoy», resume sobre su trayectoria laboral. Sin embargo, con un solo sueldo tiene que pagar sus gastos y los de su hija, la casa y la comida, entre otros tantos: «Económicamente, voy tirando porque la mayor parte del sueldo se va en el alquiler y en las cosas de la casa, en lo básico. Me queda un pequeño remanente que es para la comida».
«Económicamente voy tirando porque la mayor parte del sueldo se va en el alquiler y en las cosas de la casa, en lo básico»
Rocío
La dificultad para llegar a final de mes
El informe de Adecco, muy centrado en el aspecto laboral, destaca que las mujeres que encabezan hogares monoparentales deben hacer frente a barreras. El 48% afirma haber experimentado discriminación, el 63,2% no encuentra horarios compatibles con su situación, el 49,9% no puede costear servicios de cuidado y el 38,9% carece de una red familiar de apoyo.
Todas estas situaciones las conoce bien Rocío. Cuando no tenía empleo buscó ayuda de los servicios sociales para solicitar ayuda de una persona que pudiera encargarse de llevar a su hija a la escuela. Explica que ese servicio le fue negado por su situación de desempleo, lo que le quitaba tiempo de poder enfocarse en buscar una buena oportunidad. Una vez consiguió un trabajo, volvió a solicitar ayuda: «En ese entonces, los ingresos eran pocos y también se me negó». La solución pasaba por estar separada de su hija la mayor parte del día: «La metí en los desayunos a las 7 de la mañana y hasta las seis o las siete de la tarde, que las recogía de extraescolares. Así me daba tiempo, pero son muchas horas las que ella estaba en el colegio». Como también destaca el informe, una de las barreras tras la contratación radica en conciliar.
Pudo recibir el Ingreso Mínimo Vital cuando lo necesitó y otras ayudas. Ahora, recibe el cheque a la infancia, que en su caso es de 58 euros.
Las dificultades de acceso al mercado laboral
Con 16 años, la menor es cada vez más independiente, pero cuando su madre comenzó a trabajar apenas tenía cinco años. La conciliación de Rocío fue uno de sus grandes retos. «Cuando me quedaba sin días, les dije a mis responsables que los permisos me los fueran restando de los días de vacaciones. Al terminar el año a veces me salía que debía días de trabajo a la empresa». Era el momento de hacer ajustes. Como relata, durante años no tuvo ni un solo día de vacaciones.
Rocío insiste en la idea de que las dificultades para acceder a un puesto de trabajo. «Siempre me preguntaban si tenía cargas familiares. Es lo primero que te ven como mujer. Yo, para no perder la oportunidad, les decía que no se preocupasen. A veces los trabajos eran de media jornada, a mí tampoco me convenían, pero tocaba», explica.
«Siempre me preguntaban si tenía cargas familiares. Yo, para no perder la oportunidad, les decía que no se preocupasen»
Rocío
Reconoce que a veces incluso tenía que mentir en una entrevista porque le hacía falta el empleo. Ahora, con la perspectiva que da el tiempo y con las nuevas medidas que se han ido aprobando para las madres solteras, señala que habría manejado algunas situaciones de otra manera.
Una situación personal y laboral compleja, también marcada por el acoso escolar que sufrió la menor, y que tuvo consecuencias más allá del impacto psicológico. Se vio obligada a tener que dejar de pagar el alquiler unos meses, tras un acuerdo con su casero: «Pagaba 500 euros, ahora estoy saldando poco a poco esa deuda, aunque ya me queda poco». No obstante, asegura que no se puede quejar puesto que «es lo que hay» y señala que, por suerte, «nunca ha faltado un plato de comida». Tampoco deja de mandar un mensaje de esperanza a quienes pasan por situaciones similares: «Se cierra una puerta y se abre otra, aunque hasta ver la otra cuesta».
«Cuando era pequeñita no entendía, pensaba que había que obedecer y punto. Ahora está con el tema del agobio de que me ve a mí a veces frustrada por lo económico y quiere ponerse a trabajar, que quiere ayudar. Yo le digo que no es su momento, que se enfoque en los estudios y en estar bien», cuenta.
«Mi hija ahora está con el tema del agobio de que me ve a mí a veces frustrada por lo económico y quiere ponerse a trabajar»
Rocío
En cuanto a estas cuestiones, Begoña Bravo, de Adecco, resalta en el informe que este tipo de dificultades ponen «de manifiesto la fragilidad estrictural de los hogares monoparentales y responde a una estrategia de supervivencia».
Los gastos a los que deben hacer frente
El informe de Adecco también señala que los elementos que más tensionan el presupuesto son la vivienda (85%), la alimentación (59,3%), el ocio (57,5%), la educación de sus hijos (55%), la ropa (54%) y los suministros (53%). En este sentido, el informe alerta de que «las dificultades para asumir los costes asociados se han incrementado en 12,5 puntos porcentuales respecto a 2023, pasando del 40,6% al 55,0%». Rocío confirma todas estas situaciones.
Asimismo, según el informe, las familias monoparentales los niveles de vulnerabilidad duplican la media nacional, lo que supone también una mayor exposición a la pobreza y a la exclusión social. En este sentido, la pobreza o la exclusión entre lo hogares encabezados por mujeres se traduce en la dificultad para afrontar los gastos cotidianos: el 95% tiene dificultades para llegar a final de mes.
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