Cómo reaccionar si el match de Tinder o Meetic viene de tu hijo

Generaciones que difieren en códigos y maneras de vincularse pero que se encuentran en un mismo lugar: la red de citas

MADRIDActualizado:

Para la generación de nuestras madres, cuyos usos y costumbres ahora nos parecen tan remotos y distantes, el acceso a la cincuentena implicaba en la mujer un cambio radical trufado de innumerables renuncias, tanto en su actividad cotidiana como en la propia identidad femenina. Pero afortunadamente, remarcan Verónica Rodríguez Orellana, directora y psicoterapeuta de Coaching Club, y Ernesto de Antonio Hernández, cooordinador de este centro, «tanto los tiempos como las mentes han cambiado de manera radical y ahora la mujer se asoma al balcón de los cincuenta no solo con el ánimo incólume, sino incluso con la ilusión de introducir estimulantes innovaciones en su vida. Ante los signos inequívocos de la madurez que pueden incidir en su condición física, la reacción que opera es la de no solo asumir los cambios, sino la de combatirlos cuidándose mucho más concienzudamente y sin permitirse una sola renuncia, ya sea en el deporte, la moda o el sexo».

Sin embargo, prosiguen, «hay algo que se mantiene inalterado con el paso de las generaciones, que permanece inasible al efecto de las tecnologías y es la importancia que las madres otorgan a la opinión que los hijos tienen sobre ellas. Con esta finalidad, con el deseo de preservar su intimidad, muchas de ellas mantenían ciertas puertas personales cerradas a cualquier mirada, cosa que ahora la tecnología prácticamente imposibilita desde el momento en que toda una vida en imágenes queda expuesta con solo pulsar un click de ratón».

Los casos

Los expertos de Coaching Club quieren compartir el caso de Lidia, profesional independiente con dos hijos varones -Pablo y Carlos- de 25 y 23 años. Esta contó en su sesión con los profesionales de coaching que a los cincuenta rompió su matrimonio, se sintió sola y, tras mucho meditarlo y aconsejada por sus amigas, se apuntó casi por inercia a la plataforma Meetic, incluyendo sus fotos más sugerentes. La gran y desagradable sorpresa le sobrevino cuando le llegó un mensaje de Pablo reprochándole la decisión de haberse inscrito en semejante aplicación. «No solo quedaba expuesta al juicio sumarísimo de sus hijos sino que, al mismo tiempo, estos se sentían incómodos porque también estaban sometidos al escrutinio indirecto de sus propios amigos».

Algo parecido le ocurrió a Adela, fisioterapeuta de cuarenta y nueve años, madre de Mario, un joven de 27. «Esta nos comentó que su hijo sintió que el mundo se resquebrajaba a sus pies cuando un compañero le espetó: "he visto a tu madre en Tinder"». «Reconoce que no sabe cómo gestionar este tema con Mario y que hubiera preferido mantenerlo en secreto», apuntan.

También Ana María, funcionaria divorciada recientemente, con 52 años y una hija de 27, les comentaba en su sesión que «estaba muy angustiada porque compartía el ordenador familiar con su hija y se había dejado abierta la ventana de Meetic, por lo que esta pudo leer los múltiples comentarios que se vertían acerca de sus fotos. "No entiendo, mamá, cómo puedes exponerte de tan arriesgada manera, además todos esos señores son muy mayores para ti. Nunca hubiera podido imaginar que tenías una vida paralela on line"», fue lo que le dijo su hija.

Para la directora y psicoterapeuta de Coaching Club, «es comprensible que, hoy en día, los hijos nos juzguen a primera vista desde su muy tecnologizado modo de observar la realidad, sobre todo si la separación es reciente, como también se entiende que sintamos una sensación ambigua entre la vergüenza que su opinión nos causa y la rebeldía por el derecho que nos asiste a manejar nuestra propia vida».

Lo corrobora Antonio Hernández, para quien «resulta trascendente que no nos reprochemos nada, puesto que los tiempos han cambiado y actualmente es muy complejo encontrar y abrirse a nuevas amistades, principalmente a edades en las que no muchas personas disponen de libertad o receptividad para relacionarse. Estas nuevas tecnologías que nos facilitan la labor, a la vez, nos dejan al descubierto y posibilitan el juicio e incluso en ocasiones la censura de nuestros hijos, pero no todo está perdido en esta batalla...»

Algunos consejos prácticos

Estas son las recomendaciones que hacen tanto Verónica Rodríguez Orellana, directora y Psicoterapeuta de Coaching Club, como Ernesto de Antonio Hernández, cooordinador de este centro:

—No hace falta excusarse frente a los hijos, pues una buena conversación puede zanjar la desilusión inicial.

—Tienes derecho a buscar, con las debidas precauciones, los caminos y las herramientas que creas necesarias para volver a empezar.

—El humor, un aliado tan sanador, será bienvenido por tus hijos si se sienten tratados con afecto y respeto.

—Dialoga acerca de tu modo de expresión virtual. No hay nada de malo en tus decisiones.

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