Lo que una terapia de surf puede hacer por tu hijo autista o con TDAH

Tratamiento, hobby y deporte sobre una tabla es la propuesta de este campamento de Cantabria

MADRIDActualizado:

Hubo un tiempo en el que se percibía el surf como un deporte extremo, pero el poder de la tabla, lejos de suponer un peligro, sirve ahora como terapia, hobby y práctica deportiva para personas con discapacidad, con beneficios no sólo físicos, sino también sociales. Así ocurre en las playas de Cantabria, donde la Federación autonómica de Surf ofrece sesiones de ese deporte y de otras variantes como «Stand up paddle», «Bodyboard» y «Kneeboard» para que sobre todo los niños puedan entrar al mar y aprovechar sus ventajas.

Con el fin de elegir la modalidad que mejor se adapta a cada niño se entrevista a los padres para conocer el diagnóstico, que va desde problemas de visión, limitaciones motrices o amputaciones hasta trastornos de espectro autista (TEA), trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o cáncer. Depende del grado de discapacidad, un niño puede llegar a recibir la ayuda de tres personas en los casos de mayor dificultad, mientras que otros tienen la autonomía suficiente para hacerlo sólo bajo la supervisión e indicación de un monitor.

El secretario de la Federación Cántabra de Surf y responsable de Surf Adaptado, Pedro Gutiérrez, aprecia un cambio de percepción hacia este deporte, pues, según explica a Efe, hace años se le consideraba «peligroso y de riesgo» y eso podía echar para atrás a quien le llamase la atención, máxime si se trataba de personas con discapacidad. «No es tan lesivo como otros deportes similares, estás en el medio natural desarrollando una actividad lúdica y eso reconforta», subraya.

Estas sesiones de surf tienen efectos positivos porque lanzarse al mar «viene muy bien» a los pequeños para interactuar con el medio ambiente, el sol, el agua, el salitre y las olas. «Te da energía», enfatiza. Y destaca que son sensaciones «casi indescriptibles», que incluso favorecen sus relaciones sociales con otros niños, además de ser un momento de disfrute que sorprende hasta a sus propios padres, que sirven como indicador de la evolución de los niños. «Te dicen que es la primera vez que han visto sonreír a su hijo o que les da un abrazo, o cómo les cambia la cara cuando están en el agua. Ven emociones que nunca habían visto», remarca. De los diferentes programas que se ofrecen, el de niños está concentrado en los meses de verano, con cinco o seis alumnos por sesión, que se desarrollan entre dos y tres días por semana.

Pasan unas 200 o 250 personas al año por estas clases, enmarcadas dentro del objetivo de la Federación Cántabra de Surf de difundir, fomentar y desarrollar el deporte en todas sus vertientes. «Para nosotros es muy gratificante poder dar la oportunidad de entrar al mar a estas personas», reconoce Gutiérrez, quien además cree que les sirve «para avanzar en su vida», pues han percibido casos de «increíble evolución». Así, indica cómo niños antisociales a los que les costaba mucho relacionarse en las clases están ahora «totalmente» incorporados tras dos o tres años de surf.

Con la base establecida en el Centro de Surf de Somo, los integrantes de este programa se desplazan a otras playas que solicitan asesoramiento o ayuda para estas sesiones, que comenzaron en 2012. De hecho, el proyecto ya cuenta con surfistas que han representado a España en el campeonato de Europa de Surf Adaptado, celebrado la semana pasada en Viana do Castelo (Portugal). Son Ángel Curiel -semipléjico-, que pese a ser vallisoletano pasa los veranos en Cantabria y que participó en la categoría S5, consiguiendo la medalla de plata.

El mismo puesto que ocupó su compañero Cristian Alonso -parapléjico-, que es palentino de nacimiento pero residente en Laredo, y que pese a ir como reserva fue segundo en un «Open AS4» celebrado el primer día. «A los que están metidos en el programa deportivo, ver que dos compañeros representan a su país en una competición europea no deja de ser un orgullo», incide Gutiérrez, quien añade que muchos deportistas de alto nivel se están pasando de otras disciplinas como la piragua, la vela o la natación al surf.

Al estar mentalmente muy preparados y tener una rutina de trabajo, sólo se tienen que preparar técnicamente, asegura el responsable de surf adaptado de la Federación Cántabra, que pone el foco en conseguir que este deporte esté presente en las Paraolimpiadas que se celebrarán en París en 2024.

Apúntate a la newsletter de Familia y recibe gratis cada semana en tu correo nuestras mejores noticias

O súmate a nuestro whatsapp, y recibe cada día en tu móvil lo más interesante de ABC Familia