El reto en el que la Policía Nacional sí quiere que participes

«Evitar poner en riesgo la vida de muchos jóvenes por desafíos virales es una labor conjunta de todos», según Francisco Pardo, director general de la Policía Nacional

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Tirar una botella de plástico al aire e intentar que caiga de pie sobre el tapón, grabarlo en vídeo y lanzar el reto a los demás para hacerlo viral en redes sociales; echarse un cubo de agua helada por encima para concienciar sobre la enfermedad de la ELA... No son pocos los desafíos o «social challenges» que se comparten por redes sociales y que pueden resultar simpáticos, divertidos e, incluso, solidarios.

Sin embargo, hay otros tantos cuyo objetivo es bien distinto y llegan a poner en riesgo la vida de quienes lo realizan. No son casos aislados: la «ballena azul», una secuencia de retos que culminan con el suicidio de los protagonistas; «Momo», que obliga a seguir las peligrosas indicaciones de una extraña figura recibida por WhatsApp bajo la amenaza de caer en una maldición si no se lleva a cabo; bajarse del coche y bailar al lado mientras está en marcha... Algunas de las personas que se han atrevido a aceptar estos retos han fallecido.

Por este motivo, y alertados por el incremento de desafíos «absurdos y peligrosos» que se mueven en las redes sociales, la Policía Nacional y Orange, a través de su iniciativa #PorunusoLovedelatecnología, se han unido en una campaña de sensibilización y prevención para advertir de los riesgos que puede suponer para los más jóvenes seguir la moda de los llamados retos virales, cuando estos les exponen a situaciones extremas.

«Debemos prestar mucha atención a este tipo de actos y evitar que haya una muerte más por este tipo de modas. Por eso, la Policía Nacional reta a los adolescentes a acabar con los retos virales peligrosos —apuntó Francisco Pardo, director general de la Policía Nacional, durante la presentación de la campaña en el Colegio Santa Ana y San Rafael—. No hay nada positivo ni divertido en desafíos que ponen en riesgo la vida y destroza a las familias de quienes aceptan realizarlos. Muchos se sienten motivados a hacerlos para conseguir más likes, ser más populares... No tiene ningún sentido si para ello hay que jugarse la vida. Hay que reflexionar sobre ello».

El «like» o «me gusta» en redes sociales se ha convertido, especialmente entre los más jóvenes, en un índice para medir su popularidad y su grado de integración social, hasta el punto de llegar a convertirse en una obsesión en casos extremos. Tal es la importancia que se da a esta valoración digital que, según Omnicore, cada día se dan más de 4.200 millones de likes solo en Instagram.

Las acciones derivadas de un reto viral pueden suponer un riesgo para los adultos, y más aún para niños y adolescentes que están en pleno desarrollo de su personalidad y pueden dejarse llevar por estos desafíos extremos para conseguir más seguidores, visitas y likes en sus perfiles sociales, o simplemente lograr aceptación, reconocimiento y valoración de su entorno.

Francisco Pardo aseguró que «solo con buenas iniciativas y campañas de concienciación en las que trabajen conjuntamente organizaciones, empresas, centros educativos y familias se logrará que los jóvenes se lo piensen dos veces antes de jugársela. Nuestro deber es combatir este tipo de situaciones mediante la sensibilización y la educación de todos para llegar a la prevención», aseguró.

En este sentido, Juan Carlos Castro, comisario general de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, apuntó que para ello el curso pasado impartieron 15.000 charlas en colegios para que los alumnos no caigan en entornos maliciosos.

No te expongas por un like

Para llamar la atención y advertir sobre este peligroso fenómeno, Orange, con la colaboración de la Policía Nacional, inicia hoy una campaña de difusión y concienciación, cuyos ejes son dos vídeos:

Uno de ficción, a modo de historia, que pretende generar interés y que surjan esas conversaciones de valor entre padres e hijos sobre el impacto que la situación que se presenta. En este caso, la ficción que se expone, muy real, es la de un adolescente que hace el pino en la cornisa de un edificio mientras es grabado con sus móviles por un grupo de amigos.

El segundo es un vídeo realista en el que participan adultos y/o menores reales a los que se enfrenta a una situación en torno al fenómeno del mes, para que comprendan en qué consiste y sus secuelas. Para esta ocasión, y siguiendo la línea del vídeo anterior, los jóvenes invitados a la experiencia se enfrentan, sin saber que es ficción, al impacto de las consecuencias de uno de estos desafíos y reflexionan sobre ello.

Estos contenidos audiovisuales se complementarán en próximas semanas con campañas online y otros contenidos informativos con consejos y mensajes de expertos y educadores para reforzar el carácter didáctico de la iniciativa.

Herramientas de prevención

Supervisar el tipo de contenidos a los que acceden los hijos en Internet, observar lo que publican en sus perfiles y si tienden a imitar la conducta de otras personas, o conocer los influencers a los que siguen y si estos plantean retos o publican fotografías o vídeos de los mismos, son algunas de las recomendaciones a seguir para detectar una situación de riesgo ante estos challenges.

En caso de detectar que alguien propone un desafío viral que pudiera ser peligroso para niños y adolescentes, se debe comunicar y reportar en la red social o espacio correspondiente y alertar, en caso necesario, a las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Pactar con los menores unas normas de uso responsable, inteligente y respetuoso de los ordenadores, tabletas o smartphones, advertirles de los riesgos que entraña compartir datos personales con otros usuarios online o trabajar su autoestima para que sepan gestionar la opinión de los demás son otras pautas básicas para prevenir las consecuencias negativas de ciertos comportamientos en la Red.

Esta campaña de prevención sobre los retos virales se enmarca dentro de la iniciativa «Por un uso Love de la Tecnología», lanzada en septiembre de 2017 por Orange para concienciar a jóvenes niños y adultos sobre la importancia de utilizar de forma segura y responsable de la tecnología. Asimismo, se anima a pensar y debatir sobre las consecuencias de un uso indebido de la tecnología y las herramientas digitales, que derivan en fenómenos como el sexting, el ciberbullying, la incomunicación, el sharenting o la exposición temprana de los menores a contenido adulto.

Según Samuel Muñoz, director general de Marketing de Orange España, «queremos invitar a la reflexión dentro de las familias sobre la importancia de tener una relación sana con la tecnología y que la llamada “dictadura del like” no lleve a nuestros hijos a lesionarse o incluso poner en riesgo sus vidas por contentar a sus followers. No se trata de fiscalizar sus relaciones online, pero sí de tratar estos temas con ellos y provocar conversaciones de valor para que conozcan sus consecuencias y se sientan con la suficiente confianza como para acudir a nosotros antes de exponerse», concluyó.

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