Los niños deben conocer siempre las reglas básicas para estar seguros en las redes y ser supervisados por sus padres
Los niños deben conocer siempre las reglas básicas para estar seguros en las redes y ser supervisados por sus padres
Familia

¡Mamá, quiero ser youtuber!

Los expertos explican qué tareas deben realizar los padres para que su hijo sea un influencer sin riesgos

«Los padres deben ser muy pesados e insistir a los hijos en que nada de lo que hacen en internet desaparece»

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«Mamá quiero ser influencer». La verdad es que cada vez más niños, y a edades más tempranas, quieren subir a internet sus vídeos y convertirse en youtubers. Según Clara Montesinos, cofundadora y CMV de Influencity, lo ven como una profesión de éxito con la que logran miles de seguidores, pero con la ventaja de que no deben esperar a ser mayores para desempeñarla. «La mayoría de los padres cuando escuchan a sus hijos decir que quieren ser youtubers se echan las manos a la cabeza, pero lo importante es que se formen para conocer los verdaderos peligros que puede suponer publicar vídeos en las redes sociales para evitarlos y poder disfrutar de la parte divertida y de entretenimiento que ofrece con total seguridad».

Para Rodrigo Ron, fundador y CEO de El Chupete –festival de comunicación que se celebró ayer en Madrid para analizar el impacto de los influencers en el público infantil–, el temor de los padres se debe principalmente a su desconocimiento. «En ocasiones, la brecha digital entre padres e hijos hace que los progenitores vean con gran temor las redes sociales, precisamente porque no las usan y las desconocen. Observan que sus hijos siguen a influencers que ellos no saben quiénes son. Eso genera miedo y desconfianza. Pero no hay que demonizar; peligros los hay, por eso abogamos por la formación de los padres para que puedan guiar a sus hijos sobre una realidad que cada vez está más presente».

Tareas para los padres

Añade Clara Montesinos que hay una serie de tareas que los padres pueden realizar. En primer lugar, aconseja que vean juntos distintos canales de Youtube para ver lo que ofrecen, lo que hacen o dicen con el objetivo de decidir juntos qué contenidos puede hacer el niño en función de sus gustos –manualidades, deporte, vivencias contadas en inglés, recetas...–.

El siguiente paso es establecer un guión. «El pequeño debe pensar una marca, cómo llamarse, en qué va a consistir el contenido que quiere publicar, cuántos vídeos va a querer subir a la semana... Los padres pueden aprovechar a que puede publique un vídeo, por ejemplo, cada vez que saque buenas notas en el colegio. Escribir la historia y grabarla es todo un trabajo que requiere esfuerzo, creatividad y constancia. Además, se dará cuenta de que grabar no es fácil; para hacerlo bien hay que repetir varias veces las tomas porque nunca salen a la primera, lo que les ayudará a saber lo que es la frustración».

La paciencia, según Clara Montesinos, es otra de las virtudes que tiene ser youtuber, «puesto que, al principio, los niños obtendrán pocos “likes”, que serán los que le den sus padres y amigos. Aprenderán que nada es inmediato y que a veces para conseguir muchos seguidores hay que hacer un trabajo constante de varios años».

No obstante, destaca que los padres deben inculcar en sus hijos una serie de reglas básicas que son fundamentales: lo que pueden o no decir, hacer, mostrar... Es decir, nunca podrán decir su nombre y apellidos completos, tampoco mencionar la dirección en la que viven, ni siquiera el nombre del colegio al que van o aparecer en una foto o vídeo con el uniforme que les delate dónde estudian. «Hay que evitar, por encima de todo, que el niño pueda ser localizado porque nunca se sabe quién hay detrás viéndole. También hay que enseñarle que no puede entablar conversaciones por internet con desconocidos, del mismo modo que los padres le enseñan que no pueden hablar con quien no conocen en la calle. Por eso es importante, además, que los padres supervisen todo lo que hacen sus hijos y tengan la última palabra antes de que suba cualquier vídeo».

Clara Montesinos destaca que muchos niños graban vídeos en el salón o habitación de su casa, un espacio en el que se sienten seguros y protegidos y piensan que solo les verá su familia o vecinos, pero no es así, «internet es una ventana abierta al mundo entero».

Rodrígo Ron añade que los niños youtubers con gran éxito son el equivalente a los niños que son famosos en el cine, televisión o anuncios. El problema es cuando tienen mucho éxito pueden dejar de lado sus estudios y, además, creerse que están por encima del resto de sus compañeros de su misma edad por la fama conseguida. «Son pequeños para poder gestionar que pierden su privacidad y que, es posible, que el día de mañana ya no tenga éxito o dejen de seguirle y convertirse en juguetes rotos», concluye.

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