¿Está tu hijo preparado para ir a un campamento de verano?

La conciliación entre la vida laboral y familiar obliga a prever con antelación las actividades que van a realizar los niños durante los meses de verano

MADRIDActualizado:

Atención padres, las vacaciones de verano están a la vuelta de la esquina. Y es que, aunque parezca poco usual son muchos los padres y madres que comienzan a planificar las vacaciones de verano de los más pequeños durante las vacaciones de Semana Santa. La conciliación entre la vida laboral y familiar a veces resulta un poco complicada y obliga a prever con antelación las actividades que van a realizar los niños durante los meses de verano en los que los padres no disponen de vacaciones. Son muchas las alternativas posibles: viaje al pueblo de los abuelos, o bien tardes de piscina o cursos de todo tipo de temáticas. Sin embargo, la opción más popular son los campamentos de verano, pero ¿sabes si tu hijo está preparado para asistir a uno de ellos?

«Los campamentos de verano pueden ser una gran opción para los más pequeños, y además facilitan la tarea de conciliar la vida laboral y familiar. Lo más importante es matricular a nuestros hijos en el campamento que se adapte mejor a sus necesidades», comenta Ana Herrero, psicóloga y coordinadora del departamento de Orientación del grupo Brains International Schools. «No obstante, antes de aventurarnos a dar el paso debemos preguntarnos si el niño está preparado para adaptarse a un nuevo espacio y actividades», añade.

Las preguntas que hay que hacerse

Cinco claves para saber si tu hijo está preparado para acudir a un campamento de verano

—¿Tiene el niño interés en asistir a algún campamento de verano? No existe un mejor indicador para saber si un niño está preparado para asistir a un campamento de verano que su propio interés en asistir. Sin embargo, especialmente cuando están en las primeras fases de la infancia, puede que todavía no están preparados para adaptarse en un tiempo demasiado corto a un entorno desconocido. En ese caso es bueno que puedan asistir acompañados por un hermano mayor o algún amiguito que ya conozcan y empezar por campamento urbanos donde van a dormir a casa.

—¿Respeta las normas en casa? En los campamentos de verano los niños deben seguir las directrices de los monitores y respetar las normas establecidas. Se trata de una forma de garantizar la seguridad de los más pequeños y el bienestar del resto de compañeros. Si el niño respeta los límites establecidos en casa y sigue adecuadamente las rutinas, seguramente también lo haga con las normas y rutinas que establecen los monitores en el campamento de verano

—¿Le gusta relacionarse con el resto de niños o prefiere pasar tiempo solo? Desde la primera infancia muchos pequeños adoran compartir juegos y experiencias con otros niños. Sin embargo, si el niño prefiere jugar solo o no le gusta interactuar con otros niños, quizás para él sea excesivo estar un largo periodo de tiempo rodeado por otros niños las 24 horas del día. No obstante, el desarrollo de las habilidades sociales es un aspecto esencial en el desarrollo intelectual y emocional de los más pequeños, por lo que deberemos trabajar en ellas. Una buena opción son los Summer Camps, campamentos urbanos desarrollados en la misma ciudad de residencia del niño. Normalmente, los más pequeños acuden en horario de mañana y después regresan a casa. En Brains International Schools tienen una amplia variedad de temáticas adaptadas a todos los niveles de edad como aprender a ser DJ en la DJ Academy o tomar clases de baloncesto con Ricky Rubio

—¿Puede valerse por sí mismo? Para acudir a un campamento de verano los más pequeños deben haber alcanzado un cierto nivel de autonomía. No pasa nada si el niño no sabe realizar alguna tarea solo, ya que los monitores siempre podrán echarles una mano. No obstante, en caso de que necesiten la ayuda de un adulto para realizar tareas básicas como vestirse solos, atarse los cordones o recoger su plato de la comida será mejor esperar un año más

—¿Ha dormido fuera de casa? Si el niño ha dormido en casa de algún amigo y la experiencia fue satisfactoria, es una buena señal de que nuestro hijo está preparado para afrontar una aventura mayor como un campamento de verano. En caso de que el niño no haya dormido nunca fuera de casa y este año queramos apuntarle a un campamento de verano, es recomendable proponerle que invite a dormir a casa a algún amigo para que más tarde le devuelvan la invitación.

«Los campamentos de verano son una buena opción de cara a desarrollar las habilidades de los más pequeños. Fomentan la creatividad, permiten a los más pequeños conocer otras actividades e impulsan el aprendizaje de valores. Sin embargo, debemos conocer bien si están preparados para asistir a esta experiencia, así como elegir aquella que mejor responde a sus necesidades y momento evolutivo», concluye Ana Herrero, psicóloga y coordinadora del departamento de Orientación del grupo Brains International Schools.

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