Educación

Diez claves que desconoces para estudiar un año en el extranjero

Tomar la decisión de cursar fuera de casa no es nada fácil para los padres que se enfrentan a esta tesitura porque la oferta de idiomas, países, colegios, academias e internados es diversa y variada

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Tomar la decisión de cursar un año escolar en el extranjero no es nada fácil para los padres que se enfrentan a esta tesitura. La oferta de idiomas, países, colegios, academias e internados es diversa y variada. Montserrat Viñamata Martorell, lleva más de 25 años asesorando a familias, en los que ha llevado a estudiar fuera a más de 15.000 alumnos. Ahora es directora de The Georgian Manor House, una consultora que ofrece un servicio de asesoría educativa personalizada para cada alumno.

Un método de trabajo que va más allá de escoger colegios en el extranjero, ya que consiste en diseñar itinerarios educativos que potencien las habilidades del alumno y le guíen hasta las mejores universidades del mundo, según su vocación y talento.

Viñamata enumera algunas de esas claves que han hecho que tantas familias acudan para cursas un curso escolar fuera de casa.

1. En educación hay que huir de las modas

En educación no se puede regir uno por modas. Primero porque lo que vale para uno no vale para otro, y aquel alumno que tiene una mala experiencia no querrá volver a salir. Segundo, porque hay infinidad de colegios y cada uno es distinto. Los hay de gran o pequeño tamaño, muy deportivos, artísticos, militares, con impresionantes departamentos tecnológicos e incluso con divisiones específicas de apoyo para dislexia, TDAH y otros trastornos. El limitado conocimiento de los padres puede impedir que den con el centro más adecuado para su hijo transformando una experiencia que debe ser formativa, en un momento traumático.

2. Un trabajo hecho a medida

Primero hay que conocer al alumno. Hay que descubrir si es extrovertido o introvertido, qué talentos posee, si es adaptativo o acomodaticio, y sobre todo qué áreas se pueden potenciar. A partir de ese momento, se comienza a trabajar para seleccionar los colegios y estudiar cómo presentar al alumno para hacerlo más atractivo al comité de admisiones.

3. Timing, ¿en qué momento y durante cuánto tiempo?

Cada sistema académico tiene su funcionamiento y es imprescindible controlar cada uno de ellos. Dependiendo del año que se desee cursar, hay sistemas que no permiten estancias de corta duración ya sea un año o un trimestre, por las exigencias académicas que se requerirán del alumno. Elegir mal puede implicar que se tenga que repetir curso al volver a España.

4. ¿Familia o internado?

Aquí entra en juego la personalidad del alumno, la cultura del país, y los objetivos que se deseen conseguir. Aunque ir en familia puede suponer una inversión más económica, no todos los alumnos se adaptan bien a la vida en familia y no es lo mismo una familia irlandesa que una alemana. Mientras en la primera, la supervisión es elevada, en la otra, se incentiva totalmente la responsabilidad del alumno, tanto en su vida personal como en sus estudios.

Es necesario conocer muy bien al alumno para poder aconsejarle. Y, si se opta por una familia, hay que buscar aquellas que tengan niños de edad parecida, que vayan al mismo colegio, y que, además, no hayan españoles en su curso e incluso en el colegio.

5. Muchos hispanoparlantes

Las modas y el boca a boca, hacen que determinados colegios se llenen de hispanoparlantes. Se ha llegado a visitar internados donde en vez de escuchar inglés, se escuchaba español por los pasillos. Si se va a hacer este esfuerzo tan importante, es fundamental hacerlo bien y dejarse llevar por un profesional experto en educación en el extranjero.

6. Balance de nacionalidades

La educación anglosajona es, por el momento, la más popular del mundo. Las universidades y escuelas americanas, seguidas de las británicas, son las más solicitadas por alumnos extranjeros. Esta cifra ha ido en aumento desde que los mercados asiáticos, de Europa Central y de Oriente Medio, tienen los medios para permitirse una buena educación.

Apostar por centros con un buen mix de nacionalidades es la opción perfecta a la hora de conseguir una gran experiencia educativa. No sólo se trata de evitar colegios plagados de hispanoparlantes sino evitar que una nacionalidad, que no sea la del país elegido predomine. Si se va a hacer una inversión, hay que procurar una buena inmersión.

7. Una buena preparación evita disgustos

Para ir a un colegio bueno hay que prepararse bien y con tiempo, guiando al alumno paso a paso en todo el proceso para que no tenga que preocuparse de nada y seleccionando aquel colegio que encaje exactamente con quien es él. Así se evitará viajar al extranjero innecesariamente, invertir dinero en hoteles, hacer exámenes, entrevistas, aplicaciones y, encima, sin ninguna garantía de que éste sea admitido.

8. Ir a un buen colegio no es caro

La mayor parte de los internados, dentro de una misma región geográfica, cuestan más o menos lo mismo. En muchos casos se trata de fundaciones sin ánimo de lucro, en las que prima la calidad del alumnado, y no por ello el desembolso económico tiene que ser elevado. Por esta razón es importante preparar bien al alumno para que entre en el mejor colegio posible según su expediente y capacidades, y sin olvidar su presupuesto.

9. Internados sin internos

Algunos internados, especialmente cerca o en grandes ciudades, apenas tienen internos, ya que es común que los alumnos vuelvan a casa después de clase. En algunos casos, hay incluso internados que se quedan vacíos el fin de semana. Para evitar que el alumno pueda acabar dando vueltas un sábado por instalaciones vacías es importante saber con qué cantidad de alumnos internos cuenta el centro, y algo muy importante, saber qué actividades hay organizadas los fines de semana.

10. Los españoles eligen...

Estos son los países con mayor demanda entre los españoles: Reino Unido, famoso a nivel mundial por sus la calidad y el prestigio de sus internados que lideran los rankings educativos; Canadá, cuyo sistema educativo es uno de los mejores del mundo y su coste es muy atractivo, sin una marcada diferencia entre colegios públicos o privados; Estados Unidos, con la mayor variedad de opciones, entre las que se pueden encontrar los mejores colegios del mundo; Irlanda, país de tradición católica y uno de los más populares entre hispanoparlantes, además de disponer de los precios más competitivos; Francia, donde la educación francesa es bastante exigente, requiriendo que el alumno adquiera un nivel elevado del idioma antes de poder cursar un año en su sistema, y Suiza, cuyos centros cuentan con grandes diferencias a nivel académico, requieren del asesoramiento de un experto, ya que el precio no refleja siempre la calidad de la enseñanza.

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