Denuncia que su hija pasó tres días cara a la pared en un colegio catalán

Denuncia que su hija pasó tres días cara a la pared en un colegio catalán

M.R.CASTILLO | GERONA
Actualizado:

El padre de una niña de seis años escolarizada en un centro de Primaria de Playa de Aro ha denunciado que fue sometida a un castigo psicológico más propio de la escuela franquista que de la teóricamente moderna y progresista red escolar de la Generalitat de Cataluña. La niña, acusada por los profesores de haber pellizcado a otra chiquilla, fue apartada del grupo y sentada de cara a la pared durante todo el horario lectivo de tres días, según afirma el padre en declaraciones a ABC.

Para corrobar lo que dice aporta una imagen que deja lugar a pocas dudas. Una profesora se dirige al resto del alumnado mientras la niña permanece de cara a la pared, sin poder seguir las explicaciones de la docente, con el horizonte de un muro, marginada, excluida, separada del resto y señalada. El padre no quiere hacer comentarios sobre si la niña, de seis años, se encuentra bien tras el castigo. Simplemente la sacó del colegio y mandó las cartas de denuncia pertinentes. Una de ellas al consejero de Educación, Ernets Maragall. De eso hace dos semanas y todavía está a la espera de respuesta.

Ahora se plantea poner una denuncia formal, a no ser que la Consejería tome cartas definitivamente en el asunto e investigue los hechos. La familia de la niña aporta, de entrada, una prueba gráfica obtenida por él mismo. Para los profesores del centro, llamado «Els Estanys», el hombre agredió a una maestra y a la directora del colegio como reacción al castigo que le habían impuesto a su hija.

El Servei Territorial de Educación en Gerona está estudiando el conflicto y ya ha advertido a la familia que la niña está en edad de escolarización obligatoria y que, por lo tanto, no procede que se nieguen a llevarla a la escuela desde hace más de una semana. El incidente se desencadenó después que la maestra de la niña la castigara de cara a la pared como reprimenda por su comportamiento. El padre, indignado por tal situación, se presentó en la escuela, entró en la clase de su hija y realizó la fotografía para tener un retrato de la situación que sufría su niña en clase. A continuación se produjo una discusión con el personal docente en un pasillo. Esta parte alega que el padre mantuvo una actitud violenta. Él reconoce que elevó el tono de voz, pero niega haber intentado agredir a nadie.

Confinada y apartada

El progenitor pone de relieve que entró en acción porque el caso no era una cosa puntual, sino que la chiquilla llevaba tres días confinada de cara a la pizarra y apartada del resto de compañeros.

La Asocaciación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA)de la escuela carga las tintas contra el padre al que acusan de haber zarandeado a las dos docentes y de ser el principal responsable del malestar que hay en el colegio. El AMPA pone de relieve que el castigo impuesto a la menor es responsabilidad exclusiva de la maestra y que deriva del hecho que la niña pellizcó a una compañera de clase.

Otros padres, sin embargo, se solidarizaron con el denunciante y declararon que el castigo era una «auténtica barbaridad»

La familia de la chiquilla, entretanto, pone de relieve que la denuncia presentada contra el padre es una pura «calumnia» y avanzaron que ellos también preparan acciones judiciales contra la escuela. En el mismo sentido han pedido el traslado de centro de la menor, ya que su retorno parece desaconsejable incluso por razones psicológicas.

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