¿Cómo fomentar el aprendizaje de los niños en verano?

El periodo estival es un buen momento para continuar con los conocimientos fuera de las aulas, pero sin presiones

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En el calendario de los más pequeños puede parecer que el verano se traduce en un sinfín de diversión, tiempo libre y vacaciones. Efectivamente, después de un duro año escolar los niños se merecen descansar y disfrutar de su entorno, pero sin perder de vista que el periodo estival es un buen momento para continuar con el aprendizaje fuera de las aulas. Viajes, campamentos de verano o talleres temáticos son algunas de las actividades más comunes con este fin, pero ¿cómo fomentar el aprendizaje entre los más pequeños de manera divertida y disfrutando?

«En el caso de los más pequeños, el verano es un periodo de tiempo destinado fundamentalmente al descanso y al ocio», señala Ana Herrero, psicóloga y coordinadora del departamento de Orientación del grupo Brains International Schools. «Los niños necesitan parar y descansar, desconectar de las rutinas y exigencias del día a día, de los madrugones, las extraescolares, los deberes… Y en ese tiempo más lento del verano podemos ofrecerles otras situaciones de aprendizaje informal, en la naturaleza, viajando o jugando», concluye.

5 claves para fomentar el aprendizaje en verano

Jugando también se aprende. Muchos niños están cargados de actividades durante el periodo escolar. Además de los deberes tienen extraescolares, entrenamientos y partidos. El verano es un tiempo para parar de esa actividad frenética que muchos tienen. No hacer nada «de provecho» consiste en aprender a «aburrirse», lo que les va a llevar a desplegar su creatividad, a inventar y crear situaciones de juego allí donde estén en sus vacaciones.

Vigilar las horas frente a la televisión y los videojuegos. El uso abusivo de estos dispositivos mantiene a los niños encerrados en casa, disminuyendo el contacto con el entorno, y con el peligro de poder caer en comportamientos adictivos. Es necesario limitar el tiempo de uso de estos dispositivos y fomentar las actividades al aire libre y en contacto con otros niños.

Buscar actividades acordes a los intereses del niño o niña. Campamentos en la naturaleza, urbanos, temáticos (música, baile, teatro, robótica…), son buenas opciones para que los niños aprendan divirtiéndose. Además, les va a ayudar a crecer en autonomía, habilidades sociales, capacidad de adaptación a nuevos entornos.

Cuando los niños tienen que reforzar algún contenido de aprendizaje. Cuando es conveniente seguir reforzando algún área, y siempre siguiendo las orientaciones de los profesores, se intentará organizar la tarea en el tiempo más adecuado y tranquilo. Es mejor en tiempos cortos y con frecuencia diarios que acumularlo todo para el final. Y respetando que durante al menos dos o tres semanas el niño pueda estar de vacaciones también de estas tareas. Es conveniente mantener siempre la rutina de la lectura.

Buscar actividades para hacer en familia cuando las vacaciones las pasamos en casa. Cuando no podemos salir de vacaciones es conveniente planificar juntos actividades variadas como ir a la piscina, al cine o el teatro, museos, salir a pasear y conocer mejor tu ciudad, idear menús y aprender a cocinar, hacer bricolaje, implicarles en las tareas domésticas, salir a montar en bici cuando baja el sol, cuidar del jardín o las plantas de casa, leer juntos o hacer un diario.

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