La economía de guerra de las familias españolas
Las familias hacen cuentas con la cesta de la compra - abc

La economía de guerra de las familias españolas

Abonados a las marcas blancas, sin comidas fuera de casa, ni cines, con el móvil medido al céntimo... así es como resisten muchos hogares españoles a las andanadas del paro y los recortes

madrid Actualizado:

«A nuestro cinturón ya no le quedan agujeros», asegura con preocupación Eduardo Pinazo. Funcionario y padre de cuatro hijos, este enfermero valenciano ha visto cómo su salario, ya congelado desde hace años, se ha ido recortando de forma dramática en los últimos meses -«calculo que entre un 25 y un 30%»- al tiempo que acogía de nuevo en su casa a su hija mayor a la que el paro arrebató la independencia.

«Somos una familia numerosa y no despilfarramos. Estamos acostumbrados a vivir en época de crisis durante toda la crianza de los hijos, pero es que ya no sé de dónde vamos a ajustar, nos están apretando hasta límites insostenibles». Solo por la subida del IVA las familias gastarán 600 euros más al año como media, según la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu).

Cansados de recurrir de forma permanente a las marcas blancas, sin pisar un cine o un restaurante «no sé ya desde cuándo, ni siquiera de bocatas» y con teléfonos móviles «medidos al céntimo», la familia Pinazo no va a tener más remedio que dejar a sus hijos sin actividades deportivas después del colegio y al que acaba de cumplir los 18 años, sin carné de conducir.

Citar el mes de septiembre les infunde terror. Con menores ingresos, deben afrontar la vuelta al cole con más gastos debido a la subida del IVA y la supresión del bono libro, en su caso, a cambio de ayudas para la compra de libros de texto basadas en criterios de renta. «No se tiene en cuenta la renta per cápita», se queja Eduardo Pinazo, que denuncia cómo «salarios que pueden parecer de clase media» son en realidad de una «falsa clase media» porque si se dividen entre seis miembros de un hogar como el suyo, «están por debajo del salario mínimo».

Este funcionario empleaba la paga extra de Navidad para recuperarse de la cuesta de septiembre, pero los últimos ajustes del Gobierno le han «roto el equilibrio familiar». «Las pagas sirven para equilibrar la balanza, porque no llegamos a final de mes», insiste el padre de familia, que admite la necesidad de medidas para solventar la crisis económica, pero lamenta que sean un «café para todos» en el que no se hayan tenido en cuenta a las familias numerosas.

«Hasta ahora las familias hemos capeado el temporal y no hemos sido problemáticas, pero ya llueve sobre mojado. No es verdad que donde comen cuatro comen cinco», subraya Pinazo, que rechaza los tópicos sobre las familias numerosas: «Hay de todos los credos, de todos los colores, no solo familias de derechas con alto poder adquisitivo». «No somos unos inconscientes» por tener más hijos, explica. En su día hizo sus cuentas y sus planes, eligiendo vivir de forma más modesta para poder criarlos, pero ahora siente que le están «poniendo palos en las ruedas» cuando, precisamente «los cotizantes del futuro serán nuestros hijos».

«Tuppers» en comedores sociales

La crisis ha convertido a muchas familias numerosas en nuevos pobres. Así lo ha podido constatar el Comedor María Inmaculada de Madrid, que ahora permite llevarse la comida a casa en tuppers, para que los niños coman en un ambiente familiar y no sean tan conscientes de las dificultades por las que pasa la familia.

Cristino Rebato, un padre de familia de Tomelloso (Ciudad Real) relata casos desesperados entre sus vecinos, como el de unos conocidos suyos que han sacado del garaje el coche que ya habían dejado de usar para no gastar gasolina y ahora alquilan la cochera para pagar la comunidad. Otra familia ha cambiado los rosales del jardín por plantas de tomates y pepinos y algunos están volviendo a trabajar en el campo por 10 euros al día. Hay gente que está sacando a sus mayores de las residencias y que viven de su pensión, otros se están yendo a vivir a casas de los abuelos...

«No se dedican a ir pidiendo y son gente de lo más normal, que provienen de la construcción en muchos casos y que se han encontrado los dos en paro, con 426 euros de ingresos y con una hipoteca», señala al tiempo que destaca cómo «la solidaridad es total en el pueblo, pero uno puede compartir cuando hay», señala Rebato, que dice que no se puede quejar porque de momento tiene para pagar su hipoteca y el día a día de su familia, con su mujer en el paro y tres hijos.

a. de antonio
a. de antonio

Como presidente de la Asociación de Familias Numerosas de la localidad, cada día le llegan noticias de impagos y desahucios. «Hasta ahora las familias han sujetado un poco la situación, pero ahora ya hay necesidad real de comer», constata.

Así lo vio la ONG francesa Secours Populaire Français (Socorro Popular Francés), que descargó hace un mes un tráiler en Madrid con 33 toneladas de alimentos para 350 familias numerosas ahora en apuros, según recogió Alfa y Omega.

«Nos llegan y conocemos casos dramáticos, con nombres y apellidos», señala Benito Zuazu, vicepresidente de la Federación Española de Familias Numerosas. «Son familias "vergonzantes", que en meses se han encontrado sin trabajo, asfixiados por la hipoteca y sin poder llegar a fin de mes. Familias nuestras que están pasando por auténticos dramas», añade.

Para Zuazu «se están cargando las tintas sobre la parte más débil de la cadena, sobre los que están aguantando la crisis porque si en España no ha habido una revolución es porque las familias han sujetado a los jóvenes que se han quedado en paro, a los dependientes y están gastando el poco ahorro que tenían».

«Renta per cápita»

«Renta per cápita ya», claman las familias numerosas en las redes sociales. «No pedimos ser distintos, sino que cada palo aguante su vela a razón de lo que tiene en el IVA, las becas, el copago, las tarifas de agua y de luz, el IRPF... que sea la vara de medir», explica Zuazu, que insta a buscar «fórmulas más imaginativas» para combatir la situación económica actual.

Desde la federación han impulsado el Plan +Familia, con descuentos para familias numerosas en los comercios que se adhieren a la iniciativa, acuerdos con el Banco de Alimentos e incluso han puesto en marcha una red de voluntarios formada por sus propios hijos jóvenes para cuidar a dependientes.

Sin colchón familiar

La red familiar ha supuesto un colchón que ha amortiguado la caída en la marginalidad para muchos españoles. «La red de apoyo familiar es altísima, de las más altas del mundo. La familia es muy solidaria en España, el mayor problema lo tienen quienes no cuentan con esa red de apoyo», constata Julia Pérez Correa, presidenta de la Unión de Asociaciones Familiares (UNAF), que representa la diversidad familiar con especial atención a los hogares en riesgo de exclusión social.

a. de antonio
a. de antonio

Familias monoparentales de madres solteras, viudas o separadas se están encontrando en riesgo de exclusión social por haber perdido el empleo. Las mujeres son las más perjudicadas en esta crisis ya que a la mayor precariedad que tienen en el trabajo se une que muchas son cuidadoras, con niños, dependientes o mayores a su cargo. Es el caso de Beatriz Vázquez, madre soltera de 40 años que se quedó en el paro hace dos años y ahora se busca la vida como puede vendiendo artesanía o haciendo horas en alguna tienda para sacar adelante a su hijo de 12 años.

«Te despiertas por la noche haciendo números mentales sobre cómo pagar esto y lo otro», explica esta española que ha tenido que prescindir de comprar ropa, recicla la que le pasan, y va al supermercado casi con la calculadora en la mano. «Comemos lo que podemos comer, que no es ni equilibrado ni sano», se lamenta mientras piensa a quién podrá pedir los libros para el próximo curso del chico ahora que se ha quedado sin beca de libros y de comedor.

No deja de entregar currículas con la esperanza de recuperar un trabajo estable, mientras sortea cada mes con la ayuda de su madre y de la Asociación Solidaridad Madres Solteras, pero critica la falta de ayudas institucionales: «Queremos ser Europa, pero a las madres solteras de todos los países europeos se las apoya, se las ayuda con los hijos, y aquí en España no hay absolutamente nada».

Hasta el momento ha conseguido ir pagando el alquiler de un piso, peor eso sí del que tenía. Ella, al menos, no tenía hipoteca.

Desahucios y exclusión social

La pérdida de empleo de alguno de los miembros de una familia o de todos como es el caso de más de 1.300.000 hogares españoles está disparando el número de desahucios, que ya alcanzan los 517 diarios. Por eso desde UNAF se insiste en que se impulse la dación en pago, para que estas familias en situación dramática no pierdan la vivienda, y además mantengan su deuda. «Un cambio de legislación sería de justicia social ahora mismo porque ya 350.000 familias se han visto lanzadas a la calle sin colchón y se prevé que el número aumente hasta las 500.000 familias en dos años», subraya Pérez Correa.

La presidenta de UNAF señala las dificultades que se derivan de un desahucio, con problemas para alquilar un piso porque su nombre aparece en las listas de deudores, sin posibilidad de volver a tener una tarjeta de crédito, con el peligro de que la falta de recursos derive en graves dolencias psicológicas y psíquicas...«Siempre hay un riesgo de exclusión social, pero debemos evitar que las familias caigan porque una vez que se produce es muy difícil volver atrás».

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